domingo, 22 de enero de 2017

¿Qué hacer en las aulas?

¿Qué hacer en las aulas?. Ni idea… O sí. Muchas ideas. Ninguna es una respuesta definitiva. No hay soluciones prefabricadas. Es más, ¿hay soluciones?. Quizás deberíamos dejar de buscarlas… Porque tal vez no existan y porque quizás ese no debiera ser nuestro objetivo.
En nuestras aulas, en general, los pibes se aburren. Se aburren mucho. “Nos pegamos un embole bárbaro”, dicen. Para comprobarlo basta preguntar(les/nos) cómo es un día en la vida de un adolescente…
¿Qué te parece que podemos hacer en las aulas? Pensemos juntos… Para empezar, imaginemos un docente que…
-         no hable más de 20 minutos seguidos
-         utilice recursos multimedia
-         incorpore el sentido del humor
-         hable de lo cotidiano, de temas significativos
-         preste atención a su oratoria y retórica
-         planifique lo que desea que pase
-         esté abierto a lo imprevisto
-         sea flexible
-         sea creativo
-         sea interesante, despierte interés, e intente mantenerlo
-         interactúe con l@s alumn@s
-         esté reinventándose constantemente
-         utilice las nuevas tecnologías de la información y la comunicación
-         utilice y habilite a utilizar las redes sociales
-         no esquive los temas que surjan
-         se anime a hablar de casi cualquier tema
-         haga sus clases divertidas
-         convierta el aula en una comunidad de aprendizaje
-         piense en el otro
-         ponga en juego lo afectivo, sus sentimientos y emociones
-         sea inspirador

Este listado incompleto, desordenado, nos ayuda a intuir para dónde rumbear. Personalmente imagino al docente del siglo XXI como una extraña síntesis entre Charla TEDx, Stand Up y YouTuber

¿Qué es una Charla TEDx?

TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) es una organización sin fines de lucro dedicada a las "Ideas dignas de difundir", a "potenciar el poder de las ideas para cambiar el mundo".
TED es ampliamente conocida por su congreso anual (TED Conference) y sus charlas (TED Talks) que cubren un amplio espectro de temas que incluyen ciencias, arte y diseño, política, educación, cultura, negocios, asuntos globales, tecnología, desarrollo y entretenimiento.
Años después de sus inicios se crea el programa TEDx para la realización de eventos locales, organizados independientemente, que buscan reunir personas para compartir ideas que merecen ser difundidas. TEDx es una instancia de colaboración abierta se basa en metas y participantes ligeramente coordinados.

¿Qué es el Stand Up?

La comedia en vivo (en inglés: stand-up comedy, comedia de pie) es un estilo de comedia donde el comediante se dirige directamente a una audiencia en vivo. A diferencia del teatro tradicional, el comediante en vivo interactúa con el público, estableciendo diferentes tipos de diálogos.
Una persona que realiza comedia en vivo es generalmente conocida como comediante en vivo, comediante de pie, monologuista (si su acto cómico consiste en un monólogo) o charlista, el comediante expresa su forma de pensar. Suele ser humor negro y referir a rutinas de hipocresía, ironías y situaciones de la vida diaria de una forma entretenida, una burla a el gobierno, la sociedad, la cultura, los valores, las costumbres o tradiciones, hábitos o incluso a si mismo.
La mayoría de los primeros comediantes eran mencionados en el acto de apertura simplemente como «cuentachistes», y su función era mantener activa a la audiencia, o bien formaban parte de los actos intermedios.

¿Qué es un YouTuber?

Se llaman youtubers a  las personas que graban videos y los suben al portal web de videos más visitado del mundo: www.youtube.com. Normalmente suben videos enfocados en los intereses de jóvenes y adolescentes, que son los que más visitan este tipo de páginas.
Los videos suelen ser de producción propia, donde el autor del video (el youtuber) es en muchos casos quien crea el guión del video, quien lo interpreta, quien lo monta y quien lo publica. Por lo tanto, un youtuber es a la vez guionista, actor, director y técnico de producción.
Normalmente los youtubers buscan publicar uno o más videos nuevos cada semana, lo cual requiere bastante tiempo. Actualmente, YouTube permite votar los vídeos y comentarlos, y también suscribirte a los canales de los autores para estar informado de las novedades y de los nuevos videos. Por todo ello, se ha creado una comunidad muy importante en torno a estos autores, que muchas veces tienen más visitas y son más famosos que muchos personajes de la televisión o de la radio.
Como lado negativo, el mundo de los videos en Internet es como el mundo de la televisión: Puedes ser famoso un tiempo, pero cuando la gente se aburre de ti, estás en problemas. Por ello, los autores de videos tienen que estar constantemente reinventándose y creando nuevos estilos y novedades para que sus seguidores no se aburran de ellos.
Según la definición más extendida, un youtuber es una persona que sube videos a Internet para que otros los vean. Hay varios tipos de youtubers:
Los que suben videos de ellos hablando, opinando o haciendo cosas.
Los que suben videos de ellos jugando en la PlayStation u otros dispositivos.
Los que suben videos-guía sobre cómo hacer algo.
Los que suben videos contando historias (de suspenso, de terror, etc…)
Los que suben recopilaciones de videos de humor.
Videos de tecnología: gadgets, aplicaciones...
Videos de monólogos.
Videos de miniseries caseras.
Videos de montajes y de animaciones hechas por ordenador.
Videos musicales y de videoclips, etc.
En resumen, sean cuales sean tus gustos, seguro que hay un youtuber que se dedica a subir videos sobre ese tema.
Los youtubers, por lo tanto, son los creadores de contenido en YouTube, ya sean aficionados o profesionales de este medio. En algunos casos, los youtubers también se consideran influencers, es decir, personas relevantes en un determinado ámbito que crean tendencia y sirven de inspiración para otras.

            Y para terminar, de regalo, tres videos…



domingo, 8 de enero de 2017

Estamos cada vez peor...

Estamos cada vez peor. Cuando digo “estamos” me refiero tanto a la clase media, como a pobres e indigentes. Porque es cierto que algunos pocos están mucho mejor: los más pudientes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al que ahora todos consideran creíble, informó que la diferencia de ingresos entre el 10% de la población más pobre y el 10 % más rico en el tercer trimestre del 2016 fue de 2.456,4%, en base a los números de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Es decir, los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres. Crece la brecha. Crece la desigualdad.
Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), pronosticó que “aumentó la indigencia” basado en que durante la última parte del 2016 “se juntó el aumento de la desigualdad con el aumento de la pobreza extrema”. Recordemos que el Observatorio de la UCA era muy citado y valorado por el oficialismo actual cuando era oposición hace poco más de un año.
Estamos cada vez peor. Lo dicen hasta Juan Carr, la Hna. Martha Pelloni y Margarita Barrientos. Ninguno de ellos es K. Juan Carr no suele ser crítico. Pelloni votó a Macri. Barrientos se declara macrista. Pero conocen la realidad. Solo hay que abrir la puerta y salir. Caminar los barrios.
Lo que se viene dando con el gobierno de Cambiemos es una fabulosa transferencia de recursos de los sectores menos favorecidos a los más favorecidos. Hace un mes se publicó en La Nación una nota titulada “El modelo cumple un año: quién ganó y quién perdió con Macri en el poder”. Allí decía: “En el fin del primer año el Gobierno, se puede armar una lista de ganadores y perdedores. En la primera están el campo, la minería, los servicios públicos y la venta de inmuebles… Del otro lado hay una nómina que se puede resumir en un denominador: todas las actividades que dependen del poder adquisitivo del salario, quizás el indicador más universal de la economía que fue afectado negativamente en la gestión de Macri. De él depende la producción destinada al consumo, que abarca un universo de servicios y productos masivos”.
Un documento del CEPA (Centro de Economía Política Argentina), que se titula “El nuevo fracaso de la teoría del derrame. Un análisis de las ramas ganadoras y perdedoras de la etapa 2015-2016, presenta datos ilustrativos para entender las tensiones del mercado laboral el año pasado. “El complejo agropecuario, los bancos, las eléctricas y las mineras fueron los cuatro sectores que incrementaron la rentabilidad”, se puede leer. Y continúa: “La suba de las ganancias de estos sectores, pese al discurso oficial, no se derramó hacia el resto de la sociedad”. Por otra parte, los trabajadores y la industria fueron los grandes perjudicados. “De no revertir el proceso, tendremos una economía primarizada y con eje en la especulación financiera, escasa transformación industrial y consiguientemente mayor desempleo”, concluye.
Prometieron Pobreza Cero y la pobreza aumentó. Están equivocando el rumbo, claramente. Cuando el kirchnerismo asumió en 2003, hablaba de la pesada herencia de la Alianza que culminó en una implosión social, con más del 50% de pobres y 22% de desocupación el año anterior. Veníamos del “que se vayan todos” y con varios muertos encima. Así y todo, desde el principio, se habló de empezar a salir del infierno, del purgatorio, y nunca dejamos de avanzar, de mejorar (o, de mínima, y en escenarios adversos, no empeorar). Ahora, el macrismo habla de pesada herencia cuando bien sabemos que el 2015 no se parecía en nada al 2001-2002 y, además, no dejamos de empeorar durante todo el 2016.
            Punteemos algunas medidas para entender el porqué de esta situación:
       liberalización de la compra de dólares (para una mayoría que no accede ni compra)
       la devaluación (tremendo negocio para algunos)
       la quita de retenciones al campo y las mineras
       la baja (o quita) de impuestos al champagne, a los autos de alta gama y los barcos
       el aumento de tarifas (tarifazo)
       condonación de deudas a empresas de servicios públicos
       aumento del transporte público y la nafta
       estampida inflacionaria (más del 40% durante 2016)
       despidos en el sector público y el vía libre para las cesantías en el sector privado
       aumento considerable de la deuda externa
       apertura de las importaciones
       pérdida del poder adquisitivo (aumentó más la inflación que los salarios)
       recortes, ajustes

Todo este combo lleva a un aumento de la desocupación, la pobreza y el hambre. Y no es azar ni pesada herencia. Es fruto de un plan de gobierno orquestado desde los sectores concentrados. El mismo día del triunfo de Macri lo escribí en mi blog: “Personalmente creo que las promesas fueron pensadas solamente para ganar la elección. Me parece que la victoria es más del marketing que de la política. Considero que muchos votaron contra el kirchnerismo, ni siquiera contra el sciolismo, y no a favor del macrismo. Pienso que los más perjudicados van a ser, lamentablemente, los más pobres. Y, finalmente, no tengo dudas que está festejando el Poder Real: Poder Económico-Financiero, Poder Judicial y Poder Mediático, que mucho tuvieron que ver en este resultado. Y eso me preocupa muchísimo. Ojalá me equivoque…”. Hubiese querido equivocarme. Lamentablemente, no. Ojalá cambie el rumbo… Pero no creo. Porque como dice Alfredo Zaiat, para Macri, es tareacumplida.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

El Origen de ¿Nuestras? Ideas

“El Origen”, según su versión para Latinoamérica, es un thriller de ciencia ficción, escrito, producido y dirigido por el gran Christopher Nolan, quien afortunadamente ya nos tiene acostumbrados a películas de este estilo.
Quizás las primeras preguntas que nos genere la película sean: ¿qué es la realidad?, ¿qué es lo real?, ¿qué es real?. La duda como origen de la filosofía, como disparador filosófico… Pero esta temática la trataremos mejor al analizar películas tales como “Matrix” o “El Show de Truman”.
            Otra cuestión puede ser la imposibilidad de diferenciar el sueño de la vigilia. “Los sueños nos parecen reales mientras los tenemos, sólo cuando nos despertamos nos damos cuenta de que algo no cuadra”, dice Dom Cobb. Nada nuevo para todo aquel que haya leído a Descartes. Ya lo vimos en “Abre tus ojos” (o su versión hollywoodense: “Vanilla Sky”). ¿Y acaso no es una variación de “La vida es sueño” de Calderón de la Barca?. Es un tema abordado desde el cine, la filosofía, la literatura, el psicoanálisis…
            Sin embargo nosotros nos vamos a enfocar en las ideas y cómo pueden implantarse. “Inception”, título original de la película, puede traducirse como inicio o comienzo, algo que se respeta en el título latino: “El Origen”. Sin embargo también se puede traducir por “concepción” que, según la Real Academia Española, significa “formar la idea de algo en la mente”. Es decir, la película nos lleva desde el título mismo a pensar sobre cómo se origina una idea en nuestra mente.
            ¿Alguna vez te pusiste a pensar cómo es que tenemos una idea sobre lo que está bien o está mal, sobre lo que es verdad o es mentira, sobre lo que es lindo o feo, sobre lo que te gusta o no te gusta?. ¿Cómo se originaron esas ideas en nosotros?. Las neurociencias no se ponen de acuerdo. En filosofía hay diferentes teorías, que oscilan entre el empirismo y el racionalismo. Pero aterricemos en lo concreto…
            Pensá en tus ideas sobre lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, lo que te gusta y lo que te disgusta, lo que deseas y lo que te causa rechazo. ¿Ya lo hiciste?. Ejemplos concretos. Y ahora preguntate, ¿cómo surgieron en mí?. ¿Por mi familia?. ¿La escuela?. ¿La iglesia?. ¿Mis amigos?. ¿Los medios de comunicación?. ¿Todo eso?. ¿Qué intereses hay detrás de los generadores de ideas, de los formadores de opinión?. ¿Quiénes son?. ¿En base a qué deciden lo que deciden?. Ideas. Implantación. Medios. Educación. Sentido común. Superestructura. Publicidad. Marketing. Manipulación. Percepciones. Relatos. Narrativas. Muy complejo…
¿Cuál es el parásito más persistente?... Una idea. Resistente. Altamente contagiosa. Una vez que una idea se ha apoderado del cerebro es casi imposible erradicarla. Una idea completamente formada y entendida, que se aferra...”. Y ya están en nuestra mente. Por eso cuesta tanto cambiar nuestras miradas, opiniones, formas de ver la vida. Y esas ideas nos hacen decir lo que decimos, actuar como actuamos, ser quienes somos.“La semilla que plantamos en la mente de este hombre crecerá en una idea. Esta idea lo definirá. Puede originar un cambio... puede originar un cambio de todo su ser”.
            ¿Pero cómo se hace?. Hay maneras de hacerlo. “Necesitas la versión más simple de la idea para que crezca naturalmente en la mente de tu sujeto. Es un arte muy sutil”. Y sabemos que hay gente especializada en lograrlo. Mientras te lo planteas, “no pienses en elefantes”.
 
 
 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Impuesto a las Ganancias



"La discusión sobre Ganancias es para el 3 por ciento de la población que más gana", dijo el Presidente Mauricio Macri hace unos días. Sí, Macri, el mismo que en campaña hizo la marketinera promesa capta-votos de que ningún trabajador iba a pagar ganancias. Una de sus tantas promesas marketineras, y una de sus tantas promesas incumplidas.
Estoy de acuerdo que el llamado impuesto a las ganancias solo afecta a una minoría (aunque no se identifica con el 3% que más gana, y afecta a más del 3%). Y, claramente, hay discusiones más urgentes (¿cómo viene el temita de Pobreza Cero?, por ejemplo). Eso no impidió, sin embargo, que al gobierno de Cristina Kirchner le hayan hecho 5 paros por este tema, todos apoyados por la entonces oposición (hoy oficialismo) y los sindicatos que, pese a reconocer que hoy las cosas están peor, se volvieron “dialoguistas”. Y eso que al momento de esos paros pagaba este impuesto la mitad de personas que ahora… ¿Entonces?. Repasemos primero algunos conceptos.

¿Qué es un Impuesto?

Un impuesto es un aporte coercitivo que los particulares hacen al sector público, sin especificación concreta de las contraprestaciones que deberán recibir. Es una carga obligatoria que se impone, que hay que pagar por el solo hecho de vivir en determinada sociedad, bajo determinadas leyes, y cuya finalidad es financiar el Estado y las políticas que éste lleva adelante.

¿Qué es el Impuesto a las Ganancias?

En Argentina, este impuesto grava los ingresos de las personas físicas, los beneficios de las sociedades y las ganancias obtenidas en el país por residentes en el exterior. Básicamente es un tributo que pagan aquellos trabajadores que tienen un ingreso superior a determinado monto llamado “mínimo no imponible”. Y, a su vez, entre los que sí deben tributar este impuesto se aplica una escala. El impuesto a las ganancias es un impuesto progresivo, por lo tanto, ante una mayor base imponible del impuesto, mayor alícuota se cobrará al sujeto. Es decir, los que ganan más, pagan más, pero no solo nominalmente sino también proporcionalmente.
Desde algunos sectores se lanza el siguiente slogan de campaña: “el salario no es ganancia”. Es verdad. Pero se soluciona muy fácil: se le cambia el nombre por “impuesto a los ingresos”. El salario sí es un ingreso. Y quitarle algo al que gana mucho para redistribuirlo y darle al que tiene poco es justo.

            Hechas estas aclaraciones, hagamos un punteo sobre la situación actual de la modificación al impuesto a las ganancias, y algunas opiniones y planteos para seguir pensando juntos.
Partimos del siguiente dato: hay muchas personas que hoy pagan impuesto a las ganancias y no deberían pagarlo (así como hay algunas personas que no pagan y deberían hacerlo).También hay algunos que debieran pagar pero menos (y otros que debieran pagar más).
Sin embargo, es conveniente desenmascarar algunas mentiras macristas (o de Cambiemos, como más les guste):

“El kirchnerismo no puede opinar porque no hizo nada sobre el tema en 12 años”

¿Qué se le puede criticar al kirchnerismo en este tema?. No modificó las escalas, no mejoró el tema de las posibles deducciones (alquiler de vivienda única, educación), y no subió el mínimo no imponible. A su vez, tampoco avanzó en impuestos a otros sectores (minería, juego, renta financiera, inmuebles ociosos) para compensar el costo de realizar esas modificaciones. Y como muestra de coherencia, les dejo lo que escribía sobre el mismo tema hace casi 2 años: #31M: Repensando el Paro por el Impuesto a las Ganancias.
Sin embargo, gracias al Decreto 1242/13, vigente de agosto 2013 hasta que Macri lo derogó en febrero de 2016, pagaba impuesto a las ganancias un 10 u 11% de los trabajadores. Si se incluye el empleo informal estaríamos en un 6 a 8% del total de los trabajadores. Durante estos meses del gobierno de Macri el impuesto alcanza a casi un 20% de los trabajadores. Y con el proyecto del Poder Ejecutivo que modificaba la escala algunos de los que ya pagaban iban a tributar menos, pero iban a empezar a pagar otros que hoy por hoy no lo hacen (porque reducía algunas deducciones importantes).
Así y todo, reitero, ese decreto no era la solución. Me hubiese gustado que el gobierno anterior haya avanzado con una reforma tributaria integral y progresiva, inclusive más allá de ganancias.
Para ir cerrando este apartado… si la propuesta es superadora, y coherente con su plataforma, su postura ideológica, ¿por qué razón los legisladores kirchneristas debieran dejar de presentar sus proyectos?.

“La discusión por ganancias solo le interesa a un sector minoritario de la población”

Comparto. Le interesa, principalmente, al sector que paga. Aunque también es cierto que si ese dinero que se le retiene al trabajador le queda en el bolsillo, seguramente vuelve al circuito de consumo, reactivando la economía, aumentando las ventas, generando trabajo.
Por otra parte, no parecía ser la opinión de Macri, ni de Cambiemos, ni de los comunicadores en los medios, cuando se hicieron 5 paros por ese tema entre 2012 y 2015. Y eso que pagaba el impuesto la mitad de las personas que paga ahora. Por último, me pregunto, ¿por qué fue uno de los temas principales en la campaña electoral si no le importaba a casi nadie?. Para pensarlo…

“No prometimos eliminar el impuesto a las ganancias”

¿Hace falta explicar algo en este punto?. Me limito a invitarlos a ver el spot de campaña… No dejen de (volver a) verlo. Clarísimo.

“Fue una promesa que hicimos sin saber bien los números que heredábamos”

¿Imprudencia?. ¿Impericia?. ¿Impunidad?.
No sabían los números pero pidieron 4 sesiones especiales entre 2011 y 2014 para aprobar un proyecto al respecto.
Ahora no dan los números, pero bien que pudieron sacar retenciones a las mineras, al campo, y perdonar deudas millonarias a las empresas de energía eléctrica (además del tarifazo, claro está).

“La oposición no puede decidir las políticas fiscales”
“La oposición quiere desestabilizarnos irresponsablemente”
“La sanción de diputados es una irresponsabilidad y un acto de demagogia”

            Muchos critican al kirchnerismo por proponer ahora lo que antes no hizo. Sin embargo, esos mismos pidieron y apoyaron 4 sesiones especiales en 3 años para aprobar un proyecto que modificaba el impuesto a las ganancias. La del 30 de marzo de 2011 estuvo a un diputado de lograr quórum. El PRO, la UCR, la CC, que en esa época eran oposición y convocaban esas sesiones, ¿podían decidir políticas fiscales?, ¿querían desestabilizar al gobierno?. Respondería afirmativamente ambas preguntas…
            Lo cierto es que históricamente en el mundo, y constitucionalmente en nuestro país, corresponde a los representantes del Pueblo, a los diputados, decidir en materia impositiva.
            Lo raro es que Macri no considere demagogia su promesa realmente irresponsable y no cumplida, y sí lo haga con un proyecto sancionado por los representantes del Pueblo, elegidos democráticamente, y que es en beneficio del pueblo trabajador.

“Si se aprueba así, los gobernadores van a tener que explicar en sus territorios por qué no hay obras ni fondos para lo necesario”

Parece extorsión. Y lo es. Así construyó mayoría en el Congreso el macrismo, siendo que perdió todas las elecciones legislativas (en el balotaje no se elegían diputados y senadores). Presiona con la caja a los gobernadores para que manden votar a sus legisladores. ¿Cambiamos?.

“Este proyecto no se puede tratar así, a las apuradas”

Es irónico que se plantee así cuando es un proyecto tratado en sesiones extraordinarias, algo que fue decidido exclusivamente por el Poder Ejecutivo. Es decir, se trató así, a las apuradas, porque Macri así lo quiso. ¿Saben cuándo se presentó el proyecto del ejecutivo? El 22 de noviembre. ¿Saben cuándo convocó a sesiones extraordinarias incluyendo el tratamiento de ese proyecto?. El 23 de noviembre, es decir, al día siguiente. ¿Saben cuándo se sancionó en diputados?. El 6 de diciembre. ¿Y el gobierno se queja de que se trató a las apuradas?. Increíble.

En breve se tratará en el Senado. Si se modifica, que parece lo más probable, vuelve a Diputados. El final es incierto. Por ahora, y como casi siempre, ganan los mismos. Los números tienen que cerrar con la gente adentro. Por eso te invito, para ir terminando, a mirar los números de ganancias

jueves, 8 de diciembre de 2016

La Ley de Emergencia Social, una oportunidad de inclusión (por los Curas Villeros)



En el año 1974 la Argentina tenía 4% de pobreza hoy tiene un 32%. Esta emergencia social que vivimos no es la consecuencia de un desastre natural. Hay que trabajar entonces sobre las condiciones que la produjeron. Mientras tanto vemos necesario apoyar la ley de emergencia social. Esta puede ser una buena medida, entre otras,  para que mucha gente llegue a fin de mes. Y para tomar dimensión de que no se pueden perder más puestos de trabajo.
El proceso que ha llevado a proponer la ley creemos que es muy valioso porque ha logrado visibilizar al pueblo pobre trabajador. Los trabajadores y trabajadoras que luchan diariamente por sobrevivir y lo hacen en el marco de la economía popular.
En este contexto merece mucho respeto ese padre o esa madre de familia, que cuando ‘no alcanza para todos’, deja de cenar para que sus hijos puedan comer. Es  desde este tipo de periferias existenciales que tenemos que mirar la realidad de nuestra Patria. Y así poner en el centro de la acción social y política a las personas más desfavorecidas.
Es necesario que los dirigentes –de todo tipo- escuchen el corazón del pueblo. Lo que hace que un pueblo sea un pueblo son sus aspiraciones comunes, el proyecto común que lo pone en marcha. El corazón del pueblo late en los pobres y pequeños, porque en sus anhelos más profundos siempre apuntan a lo esencial
Un lugar de escucha por ejemplo es la devoción a San Cayetano. ¿Qué valores se juegan en ese pedido de Paz, Pan y Trabajo?  Detrás del pedido por el pan hay un pedido de justicia.  No es posible que alguien pase hambre en la Argentina, una tierra bendita de pan. Sin embargo son muchos los que no pueden amasar su pan con el trabajo. Sólo consiguen migajas que caen por descuido de mesas opulentas (ver Lc. 16, 21). Muchas veces esto se confunde con caridad, cuando el pan  que se pide para todos es en realidad un clamor de justicia. Detrás del pedido de trabajo hay un pedido, un reclamo, por el respeto de la dignidad de cada persona. La persona que no trabaja siente que está de sobra, que no vale. La persona que no trabaja está profundamente herida en su dignidad. Dignidad que intuye no le puede ser robada porque le viene de Dios su Padre misericordioso, su único Patrón. Dios no quiere que nadie falte a la mesa,  una mesa que Él mismo se pone a servir (ver Lc 12, 37). La paz social es fruto de vivir bien y esto no se da sin justicia y sin respeto por la dignidad de cada persona.
Por eso consideramos que es fundamental la solidaridad del movimiento obrero con esta multitud de trabajadores de la economía popular. Solidaridad es pensar y actuar en términos de búsqueda de una vida digna para todos los habitantes de nuestro país. Y para aquellos que más posibilidades hemos tenido en la vida, la vara es más alta y la exigencia de ponernos la patria al hombro siempre es mayor.
Nuestra sociedad nunca podrá ser feliz si tenemos un 32% de pobreza y un 6% de indigencia. Ahora bien, detrás de las estadísticas hay rostros concretos e historias muy dolorosas. Duelen hoy y dolieron siempre, no simplemente cuando los números los registran y los hacen visibles.  Por otro lado tampoco es un criterio absoluto la capacidad que tengan los más pobres de llenar una plaza para hacerse ver. A modo de ejemplo basta pensar en los miles de chicos y chicas que consumen paco, que difícilmente puedan organizarse para reclamar por sus derechos.
Frente a esta situación se requiere, entre otras cosas, austeridad. Pero no se le puede pedir austeridad a los que luchan por sobrevivir. Se requiere austeridad de los dirigentes –políticos, empresariales, sindicales, judiciales, eclesiásticos, de los medios de comunicación social, etc.-, la austeridad es un buen antídoto contra la corrupción.
Esta mirada nos ayuda a no perder el eje de una economía al servicio de las personas y los pueblos, en vez de concebirla como un mero mecanismo de acumulación –la copa en vez de derramarse, se agranda-. Hay que considerar la economía como un instrumento imprescindible para que la política pueda generar oportunidades concretas. Es así que en los barrios más vulnerables es necesaria una presencia inteligente del Estado que lleve trabajo, en esos lugares donde la narco-criminalidad sí está dispuesta a dar ‘trabajo’.
La cultura del encuentro que anhelamos no propone recetas acabadas, ya que para los problemas complejos que nos llevaron a esta situación de emergencia social no alcanzan las respuestas lineales. Sí estamos convencidos de que en esta cultura del encuentro los pobres no solo dan que pensar, sino que piensan; no solo despiertan sentimientos, sino que sienten; no solo padecen injusticias y están heridos en su dignidad, sino que creativamente luchan para vivir bien. Y en lo concreto y cotidiano nos enseñan tantísimas veces lo que significa el amor fraterno que se revela frente a la injusticia social.
Que la Virgen de Luján nos enseñe a cuidar de nuestra Patria, como ella lo hace, empezando por los más pobres y pequeños.

P. José María Di Paola, villa La Carcova, 13 de Julio y Villa Curita. Diócesis de San Martín
P. Gustavo Carrara, P. Nicolás Angellotti, P. Eduardo Casabal, villa 1-11-14. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Lorenzo de Vedia, P. Carlos Olivero, P. Gastón Colombres, villa 21-24 y Zavaleta. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Guillermo Torre, de la Villa 31. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Domingo Rehin, villa Lanzone, Villa Costa Esperanza. Diócesis de San Martín
P. Juan Manuel Ortiz de Rosas, San Fernando.  Diócesis de San Isidro.
P. Basilicio Britez, Villa Palito, Puerta de Hierro, San Petesburgo y 17 de Marzo. Diócesis de San Justo
P. Sebastián Sury, P. Damián Reynoso, Villa 15. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Pedro Baya Casal, P. Adrián Bennardis, Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Juan Isasmendi, Villa Trujuy. Diócesis Merlo-Moreno.
P. Nibaldo Leal, V. Ballester. Diócesis de San Martin.
Carlos Morena, Ángel Tissot, Mario Romanín, Alejandro León, Juan Carlos Romanín. Salesianos. Villa Itatí. Don Bosco.
P. Hernán Cruz Martín. Barrio Don Orione - Claypole. Obra Don Orione.
P. Dante Delia. Villa Borges. Diócesis de San isidro.
P. Antonio Mario Ghisaura. Villa Tranquila. Diócesis Avellaneda- Lanús.
P. Eduardo Gonzalez. Vicario general. Diócesis de San Martin.
P. Luciano Iramain, B° Los Polvorines. Diócesis de San Miguel.


lunes, 28 de noviembre de 2016

In Time: vivir nos cuesta la vida

No tengo tiempo. No tengo tiempo para preocuparme cómo pasó. Así son las cosas. Estamos diseñados genéticamente para dejar de envejecer a los 25. El problema es que vivimos solo un año más, a menos que consigamos más tiempo. Ahora el tiempo es la moneda, lo ganamos y lo gastamos. Los ricos viven para siempre y los demás…Solo quisiera despertar con más tiempo en mis manos que horas en el día”, dice el protagonista de In Time al inicio de la película.
“El precio del mañana”, según su versión para Latinoamérica, es una película de ciencia ficción, futurista, distópica, escrita y dirigida por el gran Andrew Niccol, quien afortunadamente ya nos tiene acostumbrados a películas de este estilo.
A primera vista parece ser una gran obra que se presenta como crítica al sistema capitalista, aunque en cuanto nos ponemos un poco más exigentes podríamos afirmar que es un diagnóstico un tanto reduccionista de la sociedad actual y una solución demasiado simplista, dejándonos gusto a poco desde una mirada posicionada en la crítica socio-cultural.
Hechas las aclaraciones pertinentes, y autolimitándonos en las temáticas a encarar, nos centraremos en tres grandes asuntos: la desigualdad de oportunidades de origen, el consumismo en una sociedad capitalista, y el sistema como mecanismo de control social y garante del statu quo. Comencemos…
¿Se puede elegir dónde nacer?. No. ¿Es lo mismo nacer en el Gueto o en New Greenwich?. No. ¿Los que nacen tienen alguna responsabilidad para determinar dónde nacen?. No. ¿Hay diferencia entre nacer en un lado o el otro?. Sí, claramente. Y por eso el sistema es, en sí mismo, injusto. Unos viven al día, casi suplicando no morir minuto a minuto. Otros, viven una vida llena de lujos. Y como dice el rico suicida: “Para que algunos sean inmortales muchos deben morir… Si todos vivieran para siempre, ¿dónde los pondríamos?. ¿Por qué crees que hay zonas horarias? ¿Por qué crees que los precios suben todos los días en el gueto? Los costos de vida aumentan para que las personas sigan muriendo. ¿Hombres con un millón de años mientras que la mayoría vive al día? La verdad es que hay más que suficiente, nadie tiene que morir antes de tiempo”.
La famosa máxima “time is money” se hace realidad, y el tiempo es la moneda, el dinero, el nuevo valor de cambio. Karl Marx decía que el rasgo particular de la sociedad capitalista es que en ella la fuerza de trabajo es también una mercancía. En In Time, el tiempo de vida, la vida misma, es mercancía. En vez de dedicar tiempo a trabajar para ganar dinero y poder consumir, se dedica tiempo a trabajar para ganar tiempo y poder consumir(¿se?). El consumo (del tiempo) es inevitable, inexorable. Vivir nos cuesta la vida. Este capitalismo líquido radicaliza, aunque no necesita esforzarse mucho, lo que tan bien explican Zygmunt Bauman (modernidad líquida y consumismo) e Ignacio Lewkowicz (tiempos de fluidez y consumidores), entre tantos otros. Y agrego: el pensador argentino nos invita a “pensar sin estado”, algo que se lleva al extremo en la película. Lo estatal se manifiesta en los guardianes del tiempo, mientras que el Mercado maneja la vida de las personas, y por eso la fluidez, la liquidez, los consumidores…
El salario que se le paga a un trabajador en nuestras sociedades cumple la función de permitirle recuperar energías para seguir trabajando: alimentarse y descansar (y aparece en escena la plusvalía). En In Time se paga con tiempo, pero cumple la misma función. Tiempo para comprar comida, tiempo para poder descansar y dormir. Y seguir trabajando. Y así. ¿O acaso en qué se consume mayormente el tiempo del pueblo trabajador si no es en trabajar, comer y dormir?.
El nacer en un lugar u otro implica una desigualdad de oportunidades de origen, previa a todo esfuerzo posible, a todo mérito que se quiera exigir. Y, para asegurarse que todo siga igual, el sistema se encarga de mantener el orden vigente a través de reglas de juego claras que no hay que andar modificando. Existe una desigualdad de origen que se transforma en desigualdad de acceso. Existen barreras económicas, físicas, llamadas peajes. Son infranqueables. El ascenso social, si bien no está prohibido explícitamente, es imposible ipso facto. Excepto que haya un error en la Matrix. Que un rico, asqueado, saturado, baje a los suburbios, regale todo su tiempo-dinero, y se suicide. Y que ese tiempo-dinero caiga en las manos de alguien dispuesto a hacer algo con eso, con toda una historia familiar detrás. “Sí, se puede”, dirán algunos, colaborando a construir un sentido común meritocrático donde la excepción jamás será regla, colaborando al control social manteniendo el statu quo que beneficia a unos pocos en detrimento de muchos.
Will Salas dice: “nadie tiene culpa de nacer donde nace”. Ni unos ni otros. De ambos lados de la grieta, que la hay y profundamente marcada, nadie elige desde dónde empezar. Pero sí hay posibilidades, mínimas, situadas, de hacer algo. Sylvia Weis es la representante de la clase privilegiada tomando conciencia de la situación y pasando a la praxis. Su padre, en cambio, celebra el capitalismo darwiniano donde sobreviven los más poderosos y mueren los más vulnerables. Cultura del descarte, diría el Papa Francisco.
¿Cómo hace el sistema para mantener las desigualdades?. Se controlan los flujos de tiempo, se aumentan los precios e impuestos, se dan préstamos y suben las tasas de interés, se eleva el valor de los peajes para segregar y, de ser necesario, aparece en escena la fuerza represiva. Porque un pobre con dinero es culpable hasta que se demuestre lo contrario, pero nunca se cuestiona el origen de la riqueza en las clases privilegiadas.
Que la solución sean dos Robin Hood del futuro, parece simplista. “¿Es robar lo que ya fue robado?”, repiten en la película. Sin llegar a los cien años de perdón, se deja entrever cierta idea de destino universal de los bienes. La seguridad jurídica reclamada desde arriba implica mantener el actual estado de cosas, este orden arbitrario, modificable, que se nos presenta como natural. “No tengo tiempo para preocuparme cómo pasó. Así son las cosas”. Y quizás lo más terrible del sistema es, en palabras del protagonista, que el pobre muere y el rico no vive”.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

¿Cómo pudo ganar un Donald Trump?



EEUU eligió presidente: Donald Trump. Un empresario multimillonario, un outsider de la política (o antipolítico), grotesco, misógino, xenófobo, es presidente de la potencia mundial. ¿Lo hubieses votado?.
Es una expresión más de este clima epocal donde las sociedades se cansaron de la política. Y se cansaron de la política porque se cansaron de los políticos. Y se cansaron de los políticos, en gran parte, por culpa de los mismos políticos. Se convirtieron en una casta, una elite, una clase dirigente alejada del pueblo, que ya no representa a nadie, que defiende sus privilegios y vive cada vez mejor mientras una mayoría vive cada vez peor.
Donald Trump expresó la necesidad de un cambio. Hay cierto discurso antisistema (anticorrupción también), porque no se puede seguir así. En Grecia y España, con Syriza y Podemos, también se expresó esa voluntad de cambio pero desde otra mirada. Sin embargo son la excepción ya que mayormente, a nivel mundial, este descontento se vehiculiza en propuestas que se suelen llamar, simplificando tal vez demasiado, “conservadurismo de derecha”...
Pero no podemos desconocer la voluntad popular. El Pueblo, o al menos los que fueron a votar, millones de personas, y de acuerdo al sistema electoral de su país, llevaron a que Trump sea presidente (o, de mínima, que no lo sea Hillary Clinton). Y los que no fueron, de mínima, no estaban preocupados por el resultado, sea cual fuese.
Algunos, decididamente, votaron contra Hillary Clinton. La misma de siempre. La primera dama, la secretaria de estado, la candidata, y la que quería ser presidenta. La que pertenece a la casta, a la elite, al statu quo. (También es la que orquestó una guerra civil en Siria en beneficio de Israel, entre tantas otras cosas, según se lee en sus correos electrónicos filtrados por wikileaks). ¿Qué hubiese pasado si el candidato demócrata era Bernie Sanders?.
Otros, sin embargo, votaron a favor de Trump. Una cantidad interesante porque se veían reflejados en sus propuestas contra los inmigrantes, contra los musulmanes, a favor de la tortura… Pero hay más. Ignacio Ramonet nos ayuda entender…


El éxito de Donald Trump ( como el ‘Brexit’ en el Reino Unido, o la victoria del ‘no’ en Colombia ) significa primero una nueva estrepitosa derrota de los grandes medios dominantes y de los institutos de sondeo y de las encuestas de opinión. Pero significa también que toda la arquitectura mundial, establecida al final de la Segunda Guerra Mundial, se ve ahora trastocada y se derrumba. Los naipes de la geopolítica se van a barajar de nuevo. Otra partida empieza. Entramos en una era nueva cuyo rasgo determinante es lo ‘desconocido’. Ahora todo puede ocurrir.
¿Cómo consiguió Trump invertir una tendencia que lo daba perdedor y lograr imponerse en la recta final de la campaña ? Este personaje atípico, con sus propuestas grotescas y sus ideas sensacionalistas, ya había desbaratado hasta ahora todos los pronósticos. Frente a pesos pesados como Jeb Bush, Marco Rubio o Ted Cruz, que contaban además con el resuelto apoyo del establishment republicano, muy pocos lo veían imponerse en las primarias del Partido Republicano, y sin embargo carbonizó a sus adversarios, reduciéndolos a cenizas.
Hay que entender que desde la crisis financiera de 2008 (de la que aún no hemos salido) ya nada es igual en ninguna parte. Los ciudadanos están profundamente desencantados. La propia democracia, como modelo, ha perdido credibilidad. Los sistemas políticos han sido sacudidos hasta las raíces. En Europa, por ejemplo, se han multiplicado los terremotos electorales (entre ellos, el Brexit). Los grandes partidos tradicionales están en crisis. Y en todas partes percibimos subidas de formaciones de extrema derecha (en Francia, en Austria y en los países nórdicos) o de partidos antisistema y anticorrupción (Italia, España). El paisaje político aparece radicalmente transformado.
Ese fenómeno ha llegado a Estados Unidos, un país que ya conoció, en 2010, una ola populista devastadora, encarnada entonces por el Tea Party. La irrupción del multimillonario Donald Trump en la Casa Blanca prolonga aquello y constituye una revolución electoral que ningún analista supo prever. Aunque pervive, en apariencias, la vieja bicefalia entre demócratas y republicanos, la victoria de un candidato tan heterodoxo como Trump constituye un verdadero seísmo. Su estilo directo, populachero, y su mensaje maniqueo y reduccionista, apelando a los bajos instintos de ciertos sectores de la sociedad, muy distinto del tono habitual de los políticos estadounidenses, le ha conferido un carácter de autenticidad a ojos del sector más decepcionado del electorado de la derecha. Para muchos electores irritados por lo « políticamente correcto », que creen que ya no se puede decir lo que se piensa so pena de ser acusado de racista, la « palabra libre » de Trump sobre los latinos, los inmigrantes o los musulmanes es percibida como un auténtico desahogo.
A ese respecto, el candidato republicano ha sabido interpretar lo que podríamos llamar la « rebelión de las bases ». Mejor que nadie, percibió la fractura cada vez más amplia entre las élites políticas, económicas, intelectuales y mediáticas, por una parte, y la base del electorado conservador, por la otra. Su discurso violentamente anti-Washington y anti-Wall Street sedujo, en particular, a los electores blancos, poco cultos, y empobrecidos por los efectos de la globalización económica.
Hay que precisar que el mensaje de Trump no es semejante al de un partido neofascista europeo. No es un ultraderechista convencional. Él mismo se define como un «conservador con sentido común» y su posición, en el abanico de la política, se situaría más exactamente a la derecha de la derecha. Empresario multimillonario y estrella archipopular de la telerrealidad, Trump no es un antisistema, ni obviamente un revolucionario. No censura el modelo político en sí, sino a los políticos que lo han estado piloteando. Su discurso es emocional y espontáneo. Apela a los instintos, a las tripas, no a lo cerebral, ni a la razón. Habla para esa parte del pueblo estadounidense entre la cual ha empezado a cundir el desánimo y el descontento. Se dirige a la gente que está cansada de la vieja política, de la « casta ». Y promete inyectar honestidad en el sistema ; renovar nombres, rostros y actitudes.
Los medios han dado gran difusión a algunas de sus declaraciones y propuestas más odiosas, patafísicas o ubuescas. Recordemos, por ejemplo, su afirmación de que todos los inmigrantes ilegales mexicanos son “corruptos, delincuentes y violadores”. O su proyecto de expulsar a los 11 millones de inmigrantes ilegales latinos a quienes quiere meter en autobuses y expulsar del país, mandándoles a México. O su propuesta, inspirada en « Juego de Tronos », de construir un muro fronterizo de 3.145 kilómetros a lo largo de valles, montañas y desiertos, para impedir la entrada de inmigrantes latinoamericanos y cuyo presupuesto de 21 mil millones de dólares sería financiado por el gobierno de México. En ese mismo orden de ideas : también anunció que prohibiría la entrada a todos los inmigrantes musulmanes…Y atacó con vehemencia a los padres de un militar estadounidense de confesión musulmana, Humayun Khan, muerto en combate en 2004, en Irak.
También su afirmación de que el matrimonio tradicional, formado por un hombre y una mujer, es “la base de una sociedad libre”, y su critica de la decisión del Tribunal Supremo de considerar que el matrimonio entre personas del mismo sexo es un derecho constitucional. Trump apoya las llamadas “leyes de libertad religiosa”, impulsadas por los conservadores en varios Estados, para denegar servicios a las personas LGTB. Sin olvidar sus declaraciones sobre el “engaño” del cambio climático que, según Trump, es un concepto “creado por y para los chinos, para hacer que el sector manufacturero estadounidense pierda competitividad”.
Este catálogo de necedades horripilantes y detestables ha sido, repito, masivamente difundido por los medios dominantes no solo en Estados Unidos sino en el resto del mundo. Y la principal pregunta que mucha gente se hacía era : ¿ cómo es posible que un personaje con tan lamentables ideas consiga una audiencia tan considerable entre los electores estadounidenses que, obviamente, no pueden estar todos lobotomizados ? Algo no cuadraba.
Para responder a esa pregunta tuvimos que hendir la muralla informativa y analizar más de cerca el programa completo del candidato republicano y descubrir los siete puntos fundamentales que defiende, silenciados por los grandes medios.

1) Los periodistas no le perdonan, en primer lugar, que ataque de frente al poder mediático. Le reprochan que constantemente anime al público en sus mítines a abuchear a los “deshonestos” medios. Trump suele afirmar: «No estoy compitiendo contra Hillary Clinton, estoy compitiendo contra los corruptos medios de comunicación » . En un tweet reciente, por ejemplo, escribió : «Si los repugnantes y corruptos medios me cubrieran de forma honesta y no inyectaran significados falsos a las palabras que digo, estaría ganando a Hillary por un 20%.
Por considerar injusta o sesgada la cobertura mediática, el candidato republicano no dudó en retirar las credenciales de prensa para cubrir sus actos de campaña a varios medios importantes, entre otros : The Washington Post, Político, Huffington Post y BuzzFeed. Y hasta se ha atrevido a atacar a Fox News, la gran cadena del derechismo panfletario, a pesar de que lo apoya a fondo como candidato favorito…

2) Otra razón por la que los grandes medios atacaron con saña a Trump es porque denuncia la globalización económica, convencido de que ésta ha acabado con la clase media. Según él, la economía globalizada está fallando cada vez a más gente, y recuerda que, en los últimos quince años, en Estados Unidos, más de 60.000 fábricas tuvieron que cerrar y casi cinco millones de empleos industriales bien pagados desaparecieron.

3) Es un ferviente proteccionista. Propone aumentar las tasas sobre todos los productos importados. «Vamos a recuperar el control del país, haremos que Estados Unidos vuelva a ser un gran país. », suele afirmar, retomando su eslogan de campaña.
Partidario del Brexit, Donald Trump ha desvelado que, una vez elegido presidente, tratará de sacar a EE.UU. del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés). También arremetió contra el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), y aseguró que, de alcanzar la Presidencia, sacará al país del mismo : « El TPP sería un golpe mortal para la industria manufacturera de Estados Unidos. »
En regiones como el rust belt, el «cinturón del óxido» del noreste, donde las deslocalizaciones y el cierre de fábricas manufactureras dejaron altos niveles de desempleo y de pobreza, este mensaje de Trump está calando hondo.

4) Así como su rechazo de los recortes neoliberales en materia de seguridad social. Muchos electores republicanos, víctimas de la crisis económica del 2008 o que tienen más de 65 años, necesitan beneficiarse de la Social Security (jubilación) y del Medicare (seguro de salud) que desarrolló el presidente Barack Obama y que otros líderes republicanos desean suprimir. Tump ha prometido no tocar a estos avances sociales, bajar el precio de los medicamentos, ayudar a resolver los problemas de los «sin techo», reformar la fiscalidad de los pequeños contribuyentes y suprimir el impuesto federal que afecta a 73 millones de hogares modestos.

5) Contra la arrogancia de Wall Street, Trump propone aumentar significativamente los impuestos de los corredores de hedge funds que ganan fortunas, y apoya el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall. Aprobada en 1933, en plena Depresión, esta ley separó la banca tradicional de la banca de inversiones con el objetivo de evitar que la primera pudiera hacer inversiones de alto riesgo. Obviamente, todo el sector financiero se opone absolutamente al restablecimiento de esta medida.

6) En política internacional, Trump quiere establecer una alianza con Rusia para combatir con eficacia a la Organización Estado islámico (ISIS por sus siglas en inglés). Aunque para ello Washington tenga que reconocer la anexión de Crimea por Moscú.

7) Trump estima que con su enorme deuda soberana, los Estados Unidos ya no disponen de los recursos necesarios para conducir una política extranjera intervencionista indiscriminada. Ya no pueden imponen la paz a cualquier precio. En contradicción con varios caciques de su partido, y como consecuencia lógica del final de la guerra fría, quiere cambiar la OTAN : « No habrá nunca más garantía de una protección automática de los Estados Unidos para los países de la OTAN. »

Todas estas propuestas no invalidan en absoluto las inaceptables, odiosas y a veces nauseabundas declaraciones del candidato republicano difundidas a bombo y platillo por los grandes medios dominantes. Pero sí explican mejor el por qué de su éxito.
En 1980, la inesperada victoria de Ronald Reagan a la presidencia de Estados Unidos había hecho entrar el planeta en un Ciclo de cuarenta años de neoliberalismo y de globalización financiera. La victoria hoy de Donald Trump puede hacernos entrar en un nuevo Ciclo geopolítico cuya peligrosa característica ideológica principal –que vemos surgir por todas partes y en particular en Francia con Marine Le Pen – es el ‘autoritarismo identitario’. Un mundo se derrumba pues, y da vértigo.