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viernes, 16 de marzo de 2018

"Con los pobres abrazamos la vida" - Curas Villeros


16 de marzo de 2018
1. El Poder Ejecutivo ha propuesto el debate acerca de la despenalización del aborto. Este tema no estaba en su plataforma electoral. El Ejecutivo anterior no solo no propició este debate, sino que incluyó a las mujeres embarazadas en la Asignación Universal por hijo. Eso es un gesto concreto de una política pública a favor de la vida.
2. Nuestra opción es por “la vida como viene”, sin grises. Especialmente la vida amenazada en cualquiera de sus formas.  Por eso hemos hablado a favor de los inmigrantes, de la lucha por la justicia, de que nadie a raíz de la desnutrición, tenga su futuro hipotecado,  que nadie muera por enfermedades que podrían curarse, como por ejemplo la tuberculosis. Por eso estamos en contra del gatillo fácil. Por eso hemos apoyado las manifestaciones de ‘Ni una menos’ contra los femicidios.  Y a esta opción, la confirmamos con acciones comunitarias concretas, que realizamos  en nuestros barrios para que  se viva bien, se viva con dignidad. 
3. Como curas y religiosas desde la villa y barrios populares,  nuestra experiencia de vecinos, fruto de una consagración, es la de haber aprendido de los villeros a amar y cuidar la vida. La cultura popular de estos barrios nos ha mostrado una manera real de optar por la vida. Muchas veces donde el Estado no llega, donde la sociedad mira para otro lado, la mujer sola o atravesada por la marginalidad encuentra en las redes de amor que se generan en nuestros barrios su ayuda y su esperanza, para ella y sus hijos.
4. En esta línea hay muchos ejemplos de mujeres que saben cuidar a los niños como si fueran sus propios hijos. Creemos que debería ser más sencillo  el camino para adoptar un niño. Somos testigos de que muchos matrimonios de la villa fueron marginados de la posibilidad de adopción porque no tenían por ejemplo  título de su vivienda.
5. Algunos planteos de otros sectores sociales -creemos que este es uno de ellos- toman a los pobres como justificativo para sus argumentos. Se habla de la tasa de mortalidad por aborto de las mujeres de los barrios más pobres. Lo primero que hay que hacer en nuestros barrios es luchar contra la pobreza con firme determinación y en esto el Estado tiene las mejores herramientas. Con casi un 30% de pobres –detrás de los cuales hay rostros e historias- hay discusiones que debieran priorizarse.
6. Muchas veces miramos a los países poderosos y “desarrollados” de nuestro mundo. En muchos de ellos está legislado el aborto. Y en muchos casos se descarta así a los niños que van a nacer con Síndrome de Down.  ¡Cuánto nos enseñan estos niños a los que tenemos atrofiada la capacidad de amar! La lógica de los poderosos, de los fuertes, que deciden sobre los que menos posibilidades tienen, es la lógica dominante. Y esto también, de alguna manera, se traslada al tema de la niña o niño por nacer.
7. A lo largo de cincuenta años este equipo de sacerdotes de las villas, que se fue ramificando en otros lugares como la provincia de Buenos Aires, ha sido testigo de muchas propuestas de muerte. Han muerto catequistas, religiosos y sacerdotes por la Dictadura. Por el tráfico de armas y de drogas continúan las muertes de adolescentes y jóvenes. No necesitamos agregar más muertes. Nuestros barrios necesitan propuestas de vida digna. Y una sociedad que proteja al más débil.
Que la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, nos enseñe a cuidar de nuestra Patria, comenzando por los más frágiles.


P. José María Di Paola: villa La Carcova, 13 de Julio y Villa Curita. Diócesis de San Martín.
Mons. Gustavo Carrara. Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Buenos Aires. Vicario para la pastoral en Villas de CABA
P. Juan Isasmendi, P. Eduardo Casabal, P. Ignacio Bagattini: Villa 1-11-14. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Lorenzo de Vedia, P. Carlos Olivero, P. Gastón Colombres, Villa 21-24 y Zavaleta. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Guillermo Torre, P. José Luis Lozzia, P. Marco Espínola: Villa 31. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Domingo Rehin: Villa Lanzone, Villa Costa Esperanza. Diócesis de San Martín.
Mons.  Jorge García Cuerva, Obispo auxiliar de la  Diócesis Lomas de Zamora.
P. Basilicio Britez: Villa Palito. Diócesis de San Justo.
P. Nicolás Angellotti: Puerta de Hierro, San Petesburgo y 17 de Marzo. Diócesis de San Justo.
P. Sebastián Sury, P. Damián Reynoso: Villa 15. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Rodrigo Valdez: Villa Playon de Chacarita. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Martín Carroza y P. Sebastián Risso. Villa Cildañez. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Pedro Baya Casal, P. Adrián Bennardis: Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Joaquin Giangreco: Villa Trujuy. Diócesis Merlo-Moreno.
P. Nibaldo Leal: Villa Hidalgo. Diócesis de San Martin.
Carlos Morena, Mario Romanín, Alejandro León, Juan Carlos Romanín: Salesianos. Don Bosco. Cecilia Lee, misionera franciscana, Bea GmiItrowicz, misionera franciscana. Villa Itatí.
P. Antonio Mario Ghisaura: Villa Tranquila. Diócesis Avellaneda- Lanús.
P. Alejandro Seijo: Villa Rodrigo Bueno. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Andres Tocalini: Villa los Piletones. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Dante Delia: Barrio la Loma de Roca. Diócesis de San Isidro..
P. Franco Punturo: Villa 20. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Omar Mazza: Villa Inta. Arquidiócesis de Buenos Aires.+



"Toda vida es sagrada, hagamos avanzar la cultura de la vida como respuesta a la lógica del descarte y a la caída demográfica. El crecimiento demográfico es plenamente compatible con el desarrollo integral y solidario".

"Respetuosos de la vida" - Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina



"Optamos por la vida" - Asamblea Diocesana de Añatuya







"Aborto (compilado)" - Javier E. Giangreco

jueves, 11 de enero de 2018

Los Pobres, la Política y el Papa Francisco

En la última edición dominical, la de más tirada, de los dos diarios más vendidos de nuestro país (Clarín y La Nación) se publicaron artículos de opinión contra el Papa Francisco. Algunos quisieron verlo en contexto con la inminente visita a Perú y Chile, sin pasar por Argentina, sin recibir al presidente Macri, con un encuentro previsto con movimientos populares, con una visita al pueblo mapuche (enemigo declarado del gobierno actual)... Sinceramente, no lo sé. Es una posibilidad. De lo que no quedan dudas es que las palabras, los gestos y las acciones del Papa Francisco le pegan una fuerte sacudida a algunos. Quien tenga oídos para oír, que oiga.
Ya lo advertía el mismo Pontífice: "¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia" (EG 203).
Una de las notas lleva la firma de Jorge Fernández Díaz, columnista de La Nación y conductor en Radio Mitre, quien hace un tiempo parece decidio a convertirse, lamentablemente, en uno de los profetas del odio. Este periodista y escritor armó un artículo de opinión basado en un libro de Juan José Sebreli, un intelectual elitista, autoconsiderado iluminado y no muy afín a lo popular. Con una mezcla de imprecisiones, interpretaciones forzadas y destellos de resentimiento se desarrolla el texto que pueden leer de primera mano: “El intelectual que pone en jaque a Bergoglio".
El otro artículo es de Ricardo Roa, editorialista de Clarín, y reincide en la temática de si los amigos del Papa (antes Gustavo Vera, hoy Juan Grabois) son voceros o no de su pensamiento. A esta altura, aburren. Una opereta, un relato burdo, manipulado, asociando conceptos y jugando con las posibles repercusiones en el lector. Lean críticamente y saquen sus conclusiones: “¿Es Grabois el que habla o es el Papa?”.
Esos escritos, potenciados en las redes por trolls (¿oficialistas?), generaron la esperada respuesta de la Conferencia Episcopal Argentina. A través de su Comisión Ejecutiva (con un perfil evidentemente más cercano a las ideas del Pontífice que antes) se emitió un comunicado titulado “Francisco, el Papa de todos”. Los invito a leerlo completo.
Al día siguiente aparece un nuevo comunicado eclesial, esta vez desde el Equipo de Curas Villeros: “Los Pobres, la Iglesia, el Papa”. En sintonía con todo lo que vienen publicando, comunicando, en estos últimos diez años, y a la luz del magisterio de Francisco, nos regalan una síntesis clave para releer todo aquello de lo que venimos hablando en este artículo (y más).
Tanto la Comisión ejecutiva del CEA como el Equipo de Curas Villeros, seguramente cansados de la manipulación política/mediática, decidieron comunicar directamente su posición en esta disputa. Hablaron. Y fueron muy claros. Tenemos el privilegio, como argentinos, de que la máxima autoridad de la Iglesia haya iniciado su camino entre nosotros. Lo conocemos bien. Sabemos para dónde rumbea. Y si no, es cuestión de leerlo, escucharlo. No dejemos que otros nos lo cuenten. Francisco también habla claro, y vaya si lo hace.
A modo de colaboración, pero siempre remitiendo a las fuentes, les dejo dos punteos con respecto al pensamiento del Papa Francisco:

Quien tenga oídos para oír, que oiga.


Los Pobres, la Iglesia, el Papa

  1. Con cierta perplejidad en este último tiempo leemos o escuchamos que la Iglesia en general, y en especial el Papa, no quieren que los pobres dejen de ser pobres, porque de esta manera se perdería lugar de influencia. Por eso nos ha parecido conveniente decir una palabra pública desde nuestro lugar, desde nuestra mirada.
  2. Somos curas que vivimos y/o trabajamos en villas y/o barrios populares. Somos curas agradecidos de que los pobres nos hayan hecho un lugar entre ellos. Nuestro modo de estar es la cercanía, la amistad, la oración y el trabajo pastoral. En este sentido, nuestra opción comienza en el trabajo y las obras.
  3. La vida con los pobres es una opción a la que fuertemente nos invita el Evangelio de Jesús. Aquí no se trata solo de dar de comer a un pobre, sino de considerarlo digno de participar en nuestra mesa. Es pasar de la generosidad a la comunión. El Evangelio de Jesús es claro: permanecer cerca del pueblo especialmente de aquellos que están solos, débiles y necesitados. Ser su amigo, su hermana, su hermano, hacernos prójimos, hacernos familia.La vida con los pobres nos ha permitido valorar la cultura popular latinoamericana. Cultura que opta por la vida y la libertad. Los vecinos y vecinas de nuestros barrios tienen el anhelo de que su familia viva bien. Por eso, para dar un ejemplo nomás, han pasado de la chapa y la madera a los ladrillos y la loza, para así darles un futuro mejor a sus hijos y nietos.
  4. El Evangelio de Jesús es concreto y la cultura popular también lo es, por eso a lo largo de los años quisimos hacer nuestro aporte para que los vecinos y vecinas vivan mejor. No solo hemos levantado capillas, también escuelas, jardines comunitarios, clubes, centros barriales para la atención de personas con problemáticas de adicción, centros de formación profesional, oficinas de empleo, cooperativas de trabajo, etc. Y esto se ha podido hacer con la colaboración de muchos otros y de distintas maneras, buscando derribar muros y tender puentes para una real integración urbana.
  5. En ese sentido, creemos que las reflexiones que se hacen sobre los pobres y las organizaciones que intentan organizar comunidades y superar la pobreza deben hacerse desde el conocimiento, la cercanía, el amor a los pobres, pero sobre todo, desde una profunda conciencia de igualdad. Porque sino esas reflexiones contribuyen a levantar muros y a cavar grietas. Los muros y las grietas, que son el signo de nuestro tiempo comienzan en la mirada de creerse distinto, de no reconocerse iguales, hermanos.
  6. Hoy se habla de integración social y urbana y esto hay que entenderlo a nuestro parecer bajo la categoría de encuentro. Esto es reconocer al pueblo, que vive en nuestros barrios, como sujeto colectivo con su cultura, su lenguaje, su modo de razonar, su ritmo, sus símbolos. Esto no es populismo, es sencillamente respetar al otro como otro. En este encuentro los barrios pobres recibirán mucho, pero debemos reconocer que ellos ya aportan mucho. Por ejemplo, en la gran ciudad aportan,junto a otros miles de mujeres y hombres, una fuerza económica insustituible y dignificadora: el trabajo. Sobre todo en la construcción de nuestras casas, la ropa que usamos, las frutas y verduras que consumimos, incluso el cuidado de nuestros enfermos y de nuestros mayores.
  7. Históricamente hemos pedido la presencia inteligente del Estado en los barrios populares y hemos facilitado en lo que hemos podido su estar ahí. De hecho hay dependencias del Estado que están junto a nuestras capillas. Es el Estado el que tiene en sus manos las mejores herramientas para esta integración social y urbana, que nuestros vecinos anhelan. Y uno de los caminos concretos es la generación de trabajo para los sectores populares. Donde el Estado no está inteligentemente presente, aparecen las organizaciones criminales que principalmente afectan la vida concreta de los vecinos de nuestros barrios.
  8. El Papa Francisco siempre nos ha alentado a trabajar a favor de los más pobres. Sabemos que en nuestro mundo de hoy su palabra es interpeladora y para algunos molesta: “¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia”(EG Nº 203). Para nosotros,su ejemplo y su palabra son una invitación renovada a estar al servicio de los más pobres y no de nosotros mismos.
Que la Virgen de Luján nos inspire los caminos para cuidar a nuestra Patria empezando por los más pobres.

Equipo de Sacerdotes de Villas de Capital y Provincia

P. José María Di Paola: Villa La Carcova, 13 de Julio y Villa Curita. Diócesis de San Martín.
Mons. Gustavo Carrara, P. Eduardo Casabal, P. Ignacio Bagattini: Villa 1-11-14. Arquidiócesis deBuenos Aires.
P. Lorenzo de Vedia, P. Carlos Olivero, P. Gastón Colombres, Villa 21-24 y Zavaleta. Arquidiócesisde Buenos Aires.
P. Guillermo Torre, P. José Luis Lozzia: Villa 31. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Domingo Rehin: Villa Lanzone, Villa Costa Esperanza. Diócesis de San Martín.
Mons. Jorge García Cuerva: Villa la Cava. Diócesis de San Isidro.-Obispo auxiliar electo Diócesis Lomas de Zamora-
P. Basilicio Britez: Villa Palito. Diócesis de San Justo.
P. Nicolás Angellotti: Puerta de Hierro, San Petesburgo y 17 de Marzo. Diócesis de San Justo.
P. Sebastián Sury, P. Damián Reynoso: Villa 15. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Rodrigo Valdez: Villa Playon de Chacarita. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Martín Carroza y P. Sebastián Risso. Villa Cildañez. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Pedro Baya Casal, P. Adrián Bennardis: Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo. Arquidiócesis deBuenos Aires.
P. Juan Isasmendi, P. Joaquín Giangreco: Villa Trujuy. Diócesis Merlo-Moreno.
P. Nibaldo Leal: V. Ballester. Diócesis de San Martin.
Carlos Morena, Ángel Tissot, Mario Romanín, Alejandro León, Juan Carlos Romanín: Salesianos.Villa Itatí. Don Bosco.
P. Hernán Cruz Martín: Barrio Don Orione - Claypole. Obra Don Orione.
P. Antonio Mario Ghisaura: Villa Tranquila. Diócesis Avellaneda- Lanús.
P. Alejandro Seijo: Villa Rodrigo Bueno. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. AndresTocalini: Villa los Piletones. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Omar Mazza: Villa Inta. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Dante Delia: Barrio la Loma de Roca. Diócesis de San Isidro.
P. Franco Punturo: Villa 20. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Roberto Ferrari: Bajo Boulogne. Diócesis de San Isidro.
P. Aníbal Filippini: Párroco emérito del Bajo Boulogne. Diócesis de San Isidro.

11 de enero de 2018


Francisco, el Papa de todos
Los argentinos tenemos un enorme privilegio, hace ya casi cinco años un hermano nuestro ha sido elegido Papa, es decir, la máxima autoridad de la Iglesia en el mundo; para los cristianos, vicario de Cristo en la tierra. Desde aquel momento nuestro querido Papa Francisco adquirió en todos los países un prestigio y un apoyo crecientes, y hoy es en un referente global incuestionable para la inmensa mayoría de los cristianos y personas de buena voluntad.
En nuestro país, gran parte de los medios de comunicación han puesto más la atención en hechos menores e incluso han identificado al Papa con determinadas figuras políticas o sociales. Algunos de ellos han sido claros afirmando que no representan ni pretenden representar al Papa ni a la Iglesia. Sin embargo, esta constante asociación ha generado muchas confusiones y justificado lamentables tergiversaciones de su figura y sus palabras que llegan incluso a la injuria y la difamación. 
La inmensa mayoría del pueblo argentino ama al Papa Francisco, no se deja confundir por quienes pretenden utilizarlo, sea pretendiendo representarlo, sea atribuyéndole posiciones imaginarias en función de sus propios intereses sectoriales. El pueblo sencillo quiere escuchar las enseñanzas del Santo Padre, y lo reconoce por su lenguaje claro y llano.
Acompañar a los movimientos populares en su lucha por la tierra, techo y trabajo es una tarea que la Iglesia ha realizado siempre y que el propio Papa promueve abiertamente, invitándonos a prestar nuestras voces a las causas de los más débiles y excluidos. Esto no implica de ninguna manera que se le atribuyan a él sus posiciones o acciones, sean estas correctas o erróneas. 
Por ello, en vísperas a su próxima visita a los pueblos hermanos de Chile y Perú, queremos reiterar que el Papa Francisco se expresa en sus gestos y palabras de padre y pastor, y a través de los voceros formalmente designados por él. Nadie ha hablado ni puede hablar en nombre del Papa. Su aporte a la realidad de nuestro país hay que encontrarlo en su abundante magisterio y en sus actitudes como pastor, no en interpretaciones tendenciosas y parciales que sólo agrandan la división entre los argentinos.  
Deseamos ardientemente que el Papa Francisco sea valorado y escuchado como él se merece y como nos lo merecemos todos los argentinos.
Que la Virgen de Luján nos ayude a construir como hermanos nuestra Patria

Buenos Aires, 10 de enero de 2018
Comisión Ejecutiva
Conferencia Episcopal Argentina


miércoles, 20 de junio de 2012

Un punteo sobre el proyecto de Ley de Adicciones

Expte 4445-D-2012 (ver)


1) El tema de las adicciones en general, y del consumo de drogas en particular, no puede limitarse a despenalización sí o despenalización no.
2) Es un tema complejo que exige un abordaje interdisciplinario, trabajando en la prevención, la educación, el tratamiento, la asistencia, la rehabilitación social, en el marco de la igualdad de oportunidades, y sin dejar de lado la represión al narcotráfico.
3) El consumo de estupefacientes y las problemáticas asociadas constituyen un fenómeno social complejo, dinámico y multicausal. Entre las dimensiones que requieren ser pensadas y consideradas se encuentran condiciones sociales, económicas, geopolíticas, subjetivas, de salud y culturales, entre otras.
4)   En las condiciones actuales, despenalizar sin tener en cuenta esta mirada integral es abandonar a su suerte, que nunca es buena, a los más vulnerables (por edad, por situación familiar o por situación social).
5)  El presente proyecto se enmarca en la sanción reciente de diversas leyes, como son la Ley N° 26.206, de Educación Nacional, la Ley N° 26.586, que crea el Programa Nacional de Educación y Prevención sobre las Adicciones y el Consumo Indebido de Drogas, y la Ley N° 26.657, de Salud Mental.
6) Uno de los grandes cambios, que no es original desde luego, sería poder modificar el enfoque, el paradigma, y dejar de pensar al consumidor de estupefacientes como un delincuente para poder encarar el tema desde el lado de las políticas de salud, de educación, y las políticas sociales en general. (Hablamos de consumidor, ya que hay claras diferencias entre uso, abuso y dependencia, y es algo que no podemos desconocer).
7) Sin embargo, a la vez, no quisiéramos enviar un mensaje a la sociedad donde parezca que las drogas son inocuas y, mucho menos, estimular su consumo. Por esa razón, en vez de referirnos al tema como “despenalización del consumo personal de estupefacientes” preferimos hablar “descriminalización del consumidor de estupefacientes”. Nos enfocamos desde la persona y no desde la sustancia. No avalamos el consumo, sino que entendemos que la solución al problema de la adicción no viene desde el sistema penal sino desde el ámbito de la salud mental. El consumidor de estupefacientes no es un delincuente por el mero hecho de consumir.
8) Teniendo en cuenta todo lo dicho, creamos en este proyecto el Programa Nacional de Prevención y Asistencia Integral de las Adicciones, y el Programa Nacional de Inclusión Laboral para Jóvenes en Situación de Vulnerabilidad Social.
9) Modificamos expresamente el artículo 42 de la Ley N° 23.737, ya que estamos convencidos que es fundamental diseñar programas y estrategias cuyo objetivo sea la prevención de las adicciones, considerando los planes de estudio, la carrera de formación docente, espacios culturales, formativos, informativos, deportivos y recreativos, y toda otra iniciativa que permita y facilite el cumplimiento de este objetivo.
10) Queremos dejar sentado que la llamada “despenalización” (derogación de las penalidades estipuladas en la Ley N° 23.737) es el capítulo final del libro, y por eso lo realizamos en la parte final del articulado. Estamos convencidos que primero es necesario trabajar fuertemente en la educación, la prevención, la asistencia integral, y brindar igualdad de oportunidades, así como facilitar caminos de reinserción.
11)  Por último, le pedimos al “Comité Científico Asesor en Materia de Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja” que eleve una iniciativa legislativa que contemple atenuar la escala penal para los pequeños actores en la cadena del tráfico que se encuentren en situación de vulnerabilidad, y otra que contemple la creación de tribunales propios para los casos de adicciones o, en su defecto, alternativas a los tribunales del fuero penal
12)  Este proyecto se basó en diversos proyectos ya presentados sobre la temática, desde distintos bloques políticos, más las aportes propios y creativos que colaboran a buscar una solución a este problema de la sociedad.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Toma de Tierras, Xenofobia, Pobreza y Pensamiento Crítico

Estaba dispuesto a escribir sobre los conflictos suscitados en los últimos días, y me encontré con este texto. Decidí compartirlo en mi blog porque adhiero a sus palabras, y sumarlo como aporte a dos escritos personales que datan de 2007:
¿Qué pasa con las Villas? I
¿Qué pasa con las Villas? II

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Yo pago mis impuestos

Supongamos que tengo un departamento en Capital. Para comprarlo, entre otras cosas, tomé un préstamo bancario. Y pago mi impuesto inmobiliario (ABL) que no llega a... pongamos cien pesos por mes. Al mismo tiempo pago Edesur/nor, Metrogas, Aguas Argentinas, lo que quiere decir que tengo agua, cloacas, luz y gas. Por mi esquina pasan varias líneas de colectivos. A pocas cuadras está el subte y si pido un taxi o llamo a la ambulancia, vienen hasta la puerta de mi casa, porque la calle es asfaltada, está iluminada y el barrio es uno de esos comunes de la ciudad, tan seguro o inseguro como cualquier otro.

Para mí, a poco que lo analice, es obvio que si tengo un departamento y pago mis impuestos es porque tuve acceso a una cantidad de derechos que sólo son ejercidos cuando uno ha podido –por razones de su origen de clase, las más de las veces– quedar dentro del sistema y gozar de sus beneficios. Es así que tengo esta casa porque pude obtener un crédito y pude obtener un crédito porque tengo un trabajo en blanco, con sueldo suficiente (los créditos implican una cuota que no puede exceder el 30% de los ingresos) y suficientes años de antigüedad, por mencionar sólo dos de los requisitos más importantes a la hora de pedir un préstamo.

Esto solo ya me ubica entre un porcentaje reducido de población y, por lo tanto, en un lugar de privilegio que me obliga a reemplazar el tan mentado “yo tuve que sacrificarme para pagar una hipoteca” por el “yo pude (tuve la suerte o el privilegio) de poder tener un préstamo hipotecario y comprar una casa”. Digo privilegio y lo digo con premeditación y alevosía, apoyándome especialmente en lo que la palabra trae (privilegio es ley privada, o sea, no general sino relativa a un individuo específico, o a un grupo, y supone el permiso para realizar una actividad garantizada por otra persona o gobierno). Los préstamos suelen ser escasos, difíciles de conseguir, inaccesibles, caros, y se ofrecen esporádicamente. No son para todos, sino para pocos, por eso “privados” y también por cuanto son muchos los que quedan “privados” de esa posibilidad.

La situación no es diferente si alquilo. Alquilar supone también una serie de requisitos: entre ellos el de presentar una garantía propietaria en Capital, que no es sencilla de obtener, a veces, ni siquiera para una contundente clase media de inobjetable porteñidad.

Si toda esa gente que hoy acampa en el Parque Indoamericano pudiera obtener créditos blandos con requisitos posibles de cumplimentar, probablemente en vez de pagar cuatrocientos pesos por una habitación miserable en una villa, accedería a una vivienda propia en condiciones dignas. Aunque tuviera que abonar el impuesto en cuestión. Cabe aclarar que el acampe en el Parque no es similar a una semana de vacaciones en Villa La Angostura y que los incidentes que dejaron heridos y muertos no se parecen a un rappel o un canopy entre los árboles del bosque.

Así que pagar impuestos implica que estoy en pleno ejercicio de mis derechos, no al revés. No estoy en inferioridad de condiciones y esto contando sólo con el impuesto inmobiliario, el específico de la temática de la vivienda, porque si es por los otros impuestos, el IVA por ejemplo, que tributa sobre los artículos de primera necesidad, lo paga todo el mundo, tenga los ingresos que tenga, tenga bienes o tenga males... Y afecta más, obviamente, al que menos tiene.

Pero lo que hay debajo, lo que subyace a esta posición de “yo pago mis impuestos y trabajo tantas horas y soy de acá y no quiero que vengan otros, que no trabajan, que no pagan impuestos, unos extraños (extranjeros en un sentido del término) a disfrutar de lo que apenas si puedo conseguir yo, que sí me lo merezco”... es que el acceso a la ciudad no es un derecho de los pobres. Los pobres (y en esto no importa mucho si son argentinos o extranjeros) que se queden en sus lugares... y si se mueren de hambre, problema de ellos.

Uno puede acordar con que la toma de un lugar no es el procedimiento “correcto”. En eso acuerdan hasta los que la llevan a cabo. Pero la toma no es el origen, es el final de un proceso; es efecto, no causa. El origen está en los gobiernos que no consideran política pública prioritaria la construcción de vivienda social, la radicación organizada, permanente y con inversión de villas y asentamientos, su transformación en barrios confortables, accesibles, que cuenten con todos los servicios y que además sean, en lo posible, arbolados, floridos, coloridos, bellos.

¿Y por qué tiene el Estado que hacerse cargo? Porque la construcción de vivienda en el Buenos Aires de hoy está regulada pura y exclusivamente por el mercado inmobiliario, al que sólo le importa vender mucho y al más alto precio, y no tiene entre sus objetivos resolver la temática de la vivienda como problemática de política social (es decir, garantizar el acceso a la vivienda a todo habitante de la ciudad). Considerando, además, que ese mercado construye viviendas, algunas muy lujosas, que se cuentan de a miles y que están vacías... mientras el problema habitacional de la ciudad crece y crece. Por eso, porque el mercado no va a resolver esta cuestión, es el Estado quien debe ocuparse y limitar incluso las apetencias de ese mercado y ponerlo en caja para que no tome para sí todas las tierras disponibles ni construya sólo para los que tienen dinero.

Por eso y porque la vivienda es, fundamentalmente, un derecho, no (o no sólo) una mercancía.

El pensamiento crítico supone el análisis de las diferentes variables que intervienen en una situación, relacionar unas con otras y evaluar esa complejidad pudiendo arribar a conclusiones o a emitir opiniones que tengan un mayor acercamiento a alguna verdad posible. La experiencia personal no puede ser el referente máximo del pensamiento, porque tiene corto alcance, se funda en el desconocimiento y suele estar plagado de creencias y prejuicios.

Volviendo a Soldati. Ya se ve que la toma no es el procedimiento pulcro, democrático y civilizado que es de esperar para resolver problemas. Sobre todo las tomas organizadas por los pobres, porque las “tomas” de empresarios, terratenientes, periodistas, militares, etc. (las tierras usurpadas a los Qom en Formosa; las tierras que incorporó Biolcatti a la ya extensa superficie de su propiedad, cerrando dos caminos públicos en Carlos Casares; los terrenos del Ferrocarril “vendidos” por monedas a prestigiosos vecinos del barrio Parque –Gianfranco Macri, Mariano Grondona, entre otros- que de ese modo adosaron a sus propiedades el 80 y el 100 % de sus superficies originales, etc.) no han concitado el hervidero de opiniones racistas, clasistas y xenófobas que brotan como frutos de verano por estos días frente a la ocupación del Indoamericano. Es que parece que cuando la que roba es gente con glamour, se soporta mejor.

Y por último, claramente, los derechos de los pobres no suelen ocupar, en general, el primer lugar en las agendas de los poderes públicos, ni tampoco ser acompañados por los pulcros ciudadanos cuyo argumento es que pagan impuestos. Y después de todo, la historia humana ha mostrado una y otra vez que los pobres solo se vuelven visibles y consiguen algo cuando irrumpen, incomodan y molestan a los poderes y a los pulcros.

Estela Calvo, 13 de diciembre de 2010.

Publicado en Río Bravo