sábado, 19 de abril de 2014

Pascua: El Amor vence al Odio, y la Vida vence a la Muerte



Suelo recordar y citar un fragmento de la provocadora y absurdamente censurada película “La Última Tentación de Cristo”, basada en la novela homónima. Hay una escena donde se encuentran Jesús y Pablo. Este último estaba predicando sobre la resurrección. “La muerte ha sido vencida”, decía. Se acerca Jesús, lo escucha y lo trata de mentiroso. Le dice que nunca murió ni regresó de entre los muertos. Pablo le explica que la gente es infeliz, y que su única esperanza es Jesús resucitado. No importa quién sea Jesús, sino que “el Jesús resucitado salvará al mundo, y eso es lo que importa”, afirma. Durante el diálogo hay un intercambio sobre el tema de la verdad, que me recuerda la frase de Batman: “Porque a veces la verdad no es suficiente. A veces la gente se merece algo más. A veces la gente se merece una recompensa por tener fe”.
Hay otra película que trae un planteo similar: “El Cuerpo”. Detrás del argumento pochoclero, se plantea la posibilidad de encontrar el cuerpo de Jesús y, por lo tanto, demostrar que no resucitó. ¿Por qué traigo del recuerdo esta películas un día como hoy, Sábado Santo?.
San Pablo escribió que “si Cristo no resucitó nuestra predicación es vacía y vana nuestra fe” (1Cor 15,14). Y lo reiteró Francisco en el inicio de su pontificado: “¿Qué significa para nuestra vida la Resurrección? ¿Y por qué sin ella nuestra fe es en vano? Nuestra fe se basa en la Muerte y Resurrección de Cristo, al igual que una casa está construida sobre sus cimientos: si éstos ceden, toda casa se derrumba”.
La resurrección es una cuestión de Fe. Y Jesús Resucitado es la esperanza que no defrauda. “Dios resucitó a un crucificado, y desde entonces hay esperanza para los crucificados de la historia”, afirma Jon Sobrino. El Amor vence al Odio, y la Vida vence a la Muerte.
Esta acción creadora de Dios acogiendo a Jesús en su misterio insondable es un acontecimiento que desborda el entramado de esta vida donde nosotros nos movemos. Se sustrae a cualquier experiencia que podamos tener en este mundo. No lo podemos representar adecuadamente con nada. Por eso, ningún evangelista se ha atrevido a narrar la resurrección de Jesús”, explica Pagola. No es un hecho histórico. No es un hecho demostrable científicamente. Pero eso no quiere decir que no sea real. Es una cuestión de fe. Entonces, si la resurrección es el evento central de nuestra fe, ¿en qué creer?.

En este momento de mi vida ya no tengo muy claro en qué creo. Pero sí en quién. Sigo creyendo en un Dios que es Amor, que se hizo hombre, se abajó, y que por anunciar el Reino con palabras y obras lo terminaron matando. Creo en un Dios-Comunidad que sigue presente en la Historia, que acompaña, que sostiene, que es cercano, que sale al encuentro, y que respeta la libertad del hombre. Creo en un Dios que aborrece la injusticia y nos quiere felices. Y lo creo dentro de la Iglesia, que aspira a ser una Comunidad de Fe, Fraterna, que Celebra la Vida, que se Encuentra, que Anuncia el Reino con palabras y acciones, y que Denuncia todo lo que se opone a ese Sueño de Dios para todos nosotros, ese Banquete para todas y todos, inclusivo, de Vida en abundancia, donde nadie quede afuera.
Creo en ese Dios que “derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes, que colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías” (Lc 1, 52-53). Creo en el Jesús que fue enviado a “llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Lc 4, 18-19). El mismo que dijo “¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!... Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!” (Lc 6, 20-24). “Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos” (Mt 5, 6-10). 
Porque al final, como decía San Juan de la Cruz, seremos examinados en el amor. San Agustín lo expresaba de una manera muy linda: “amá y hacé lo que quieras… hagas lo que hagas, hacelo por amor”. Y escucharemos esa Voz que nos diga “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos habriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. (Mt 25, 34-40)

Como cierre de este escrito, y apelando a las “Crónicas del Ángel Gris” de Alejandro Dolina, hago explícita mi opción de poder jugar en el equipo de los Hombres Sensibles, y no en el de los Refutadores de Leyendas. Los Refutadores de Leyendas, una abominable secta racionalista de Villa del Parque, simbolizan a todos los positivistas, escépticos, que intentan demostrar que el mundo no es tan maravilloso, que los milagros no existen, y que definen al fútbol “como un juego en que veintidós sujetos corren tras de una pelota... ¡Líbrenos Dios de percibir el mundo con este simple cinismo!”. Pertenecen a esta secta todos aquellos que “no se limitan a demostrar que el mundo es razonable y científico, sino que también lo desean así. (Éste es seguramente su peor pecado)”. En la vereda opuesta nos encontramos los que deseamos creer sin ver, porque seremos felices (cf. Jn 20, 9b). Aquellos que amamos vivir, y deseamos vivir amando. Aquellos que estamos representados, o queremos estarlo, por esa muchachada que se hace llamar Los Hombres Sensibles de Flores.

Y por eso me la juego. Porque no es evidente. Porque no es claro y distinto. Porque quiero y deseo ser un hombre de fe. Porque quiero y deseo esperar contra toda esperanza. Porque puedo equivocarme, pero así y todo prefiero arriesgarme. Amén.

viernes, 21 de marzo de 2014

"El sueño de los curas villeros que se hizo realidad" en Valores Religiosos

UNA INICIATIVA QUE APOYO EL CARDENAL BERGOGLIO

El sueño de los curas villeros que se hizo realidad

Por: María Montero
Comenzaron las clases en el primer colegio secundario de la villa porteña del Bajo Flores. Es un bachillerato orientado a la comunicación.
Con una población de más de 45 mil personas, en su mayoría niños y jóvenes, la Villa 1-11-14 de Bajo Flores acaba de inaugurar su primera y única escuela secundaria. A cargo de la parroquia María Madre del Pueblo y con el mismo nombre, es otro de los tantos proyectos de acompañamiento a los sectores más vulnerables que vienen realizando los curas villeros desde hace décadas. "Hablamos con los vecinos, escuchamos sus necesidades y les damos respuestas concretas", dice el padre Gustavo Carrara, uno de los tres sacerdotes que atienden a 60 mil personas entre la villa, la capilla del club San Lorenzo y la de Copacabana, del barrio Charrúa. Se trata de un Bachiller orientado en Comunicación. Al ser parroquial, da catequesis una vez por semana, aunque Carrara advierte que lo religioso atraviesa la vida del barrio y esto hace que los chicos se acerquen solos a pedir una bendición o una estampa. "Lo sagrado forma parte de su vida cotidiana –dice- por lo que buscamos recoger esa fe de abuelos o padres que viene con usos, costumbres y tradiciones religiosas muy ricas de la culturas boliviana, peruana y paraguaya". Por ahora se abrió el 1º año con 34 estudiantes y 9 en lista de espera. Luego se irán agregando cursos en la medida que avance la construcción. La obra fue grande. Primero tuvo que acondicionarse otro predio para trasladar una guardería que funcionaba en el lugar, antes de demoler y hacer los cimientos del nuevo colegio. Los primeros fondos surgieron del gesto solidario para obras de necesidad que todos los años realizan las iglesias y colegios católicos de Buenos Aires durante el tiempo de Cuaresma. Así, a principios de 2013, el entonces Cardenal Jorge Bergoglio aprobó la construcción del secundario dentro de la Villa. Muchos de los alumnos ya participaban en otros espacios pastorales, como el movimiento infantil de liderazgo positivo, donde los más grandes se hacen cargo de los chicos. Esto hace que los jóvenes se sientan capaces y valiosos mientras que los niños ven a un referente que los cuida y escucha, alguien con quien identificarse. También del club atlético que agrupa a más de 1200 jóvenes, que practican todo tipo de deportes y actividades. "La villa es muy grande e intentamos que tengan una pertenencia- apunta el padre Gustavo- esto hace que haya una circularidad entre los distintos sectores". En este sentido, dice que tener una escuela secundaria "es un paso de madurez en el camino de acompañamiento de niños y adolescentes, que son tantos en nuestros barrios". Víctor es uno de ellos. Con 16 años es el más grande del curso. "Repetí 1º año en un colegio, me echaron de otro y decidí que no quería estudiar más –cuenta-. Un día, cuando llego a casa de jugar a la pelota, el padre Gustavo estaba en mi casa. Me dijo: vos vas a estudiar, yo sé que podés. Él me conoce del movimiento infantil, de la murga y siempre estoy ayudando en lo que puedo en la parroquia. Lo pensé y ahora voy a ponerme las pilas para terminar". También Elizabeth, de 14, participa activamente de todas las propuestas de la parroquia. "Pensaba que eso bastaba, que el colegio no era para mí -explica –, pero ahora que se abrió la escuela quiero estudiar acá y terminar 5º año en mi barrio". Javier Giangreco, rector del colegio, advierte que muchas familias no están presentes porque el padre los dejó y la madre tiene que trabajar todo el día. "Los chicos están solos con todas las ofertas que eso implica acá". Frente a esa realidad, asegura que "la escuela también es valorada por los chicos". Y a modo de ejemplo señala: "Se forman a las 8.15, pero 7.10 ya están esperando en la puerta, cosa que no pasa en ningún colegio". En el bajo flores Mensaje papal Distintas celebraciones habrá en la Argentina para conmemorar el jueves el primer año de papado de Francisco. En la villa del Bajo Flores van a proyectar por pantalla gigante una entrevista exclusiva que el Papa concedió hace unos días a la radio comunitaria local. En la misma, grabada en Santa Marta, el pontífice habla de educación, trabajo y la presencia de la Iglesia y de Jesús en los barrios más carenciados. 
http://www.valoresreligiosos.com.ar/Noticias/el-sueno-de-los-curas-villeros-que-se-hizo-realidad-138



sábado, 31 de agosto de 2013

Jesús, la Iglesia, el Papa y el Reino (o aquello en lo que creo que creo)



En este momento de mi vida ya no tengo muy claro en qué creo. Pero sí en quién. Sigo creyendo en un Dios que es Amor, que se hizo hombre, se abajó, y que por anunciar el Reino con palabras y obras lo terminaron matando. Creo en un Dios que sigue presente en la Historia, que acompaña, que sostiene, que es cercano, que sale al encuentro, y que respeta la libertad del hombre. Creo en un Dios que aborrece la injusticia y nos quiere felices. Y no sé si mucho más. Todas esas capas de doctrinas, normas y preceptos que la Iglesia le fue tirando encima sólo me llevan a cuestionarme mi pertenencia a lo que debiera ser, para mí, una Comunidad de Fe, Fraterna, que Celebra la Vida, que se Encuentra, que Anuncia el Reino con palabras y acciones, y que Denuncia todo lo que se opone a ese Sueño de Dios para todos nosotros, ese Banquete para todas y todos, inclusivo, de Vida en abundancia, donde nadie quede afuera.
Estoy cansado de una Iglesia que no deja vivir en la libertad de los hijos de Dios, manipulando, operando sobre las conciencias, tratando a las personas como ovejas de un rebaño, haciendo hincapié en lo de ovejas, imponiendo y no proponiendo, demasiado alejada de las necesidades reales del Pueblo, machista, retrógrada y en exceso autorreferencial; que casi siempre, y en todos lados, termina siendo funcional a la derecha, que sólo se preocupa por temas de moral sexual (o que le dedica demasiado tiempo a esos temas y no a otros), que predica una cosa y hace otra, que sigue defendiendo la mentirita de algunos dogmas e interpretaciones bíblicas, y que le tiene mucho miedo a la desclericalización, al Pueblo.
Que los gestos de austeridad y cercanía de Francisco sean noticia, sean considerados revolucionarios, habla muy bien del Papa, pero muy mal de la Iglesia. Se necesitan cambios urgentes, cambios de fondo, estructurales. Se necesita una revolución, y no hay mejor modelo de revolucionario que el propio Jesús. Me entusiasma escuchar al Papa decir “hagan lío”, pero hay tantas interpretaciones diversas que no sé si los frutos serán los que yo espero. Y quizás no tengan que serlo, porque no descarto que el equivocado sea yo. Eso también lo tengo claro.
“Confieso” que me emociona ver al Papa hacer muchos gestos, decir cosas provocativas, y lo que más me conmueve es que otros vean que se puede hacer algo diferente. Me pasa algo similar a lo que siento por San Lorenzo: sé que el fútbol es un negocio, manejado por intereses espurios, pero no dejo de ver los partidos, festejar los goles, y mi humor no es el mismo si ganamos o perdemos. Y siempre me esperanzo en ganar el campeonato. En ambos casos…
Escribió Loisy, con maravillosa ironía, que Jesús vino a anunciar el Reino pero le salió la Iglesia. Frase tan provocativa como las que lanzaba Jesús en su época, y en línea con lo que pusieron en su boca los evangelistas al referirse a los fariseos. Hay que volver al sentido de la praxis de Jesús. La ley está hecha para el hombre y no al revés. La letra mata, pero el espíritu vivifica. Jesús fue un provocador, un revolucionario. Vino a anunciar el Reino, a vivirlo, hasta el final. Por eso causaba escándalo. Y si la Iglesia obstruye o demora la construcción del Reino, lo que falla es la Iglesia.
Creo en ese Dios que “derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes, que colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías” (Lc 1, 52-53). Creo en el Jesús que fue enviado a “llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Lc 4, 18-19). El mismo que dijo “¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!... Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!” (Lc 6, 20-24). “Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos” (Mt 5, 6-10). 
Porque al final, como decía San Juan de la Cruz, seremos examinados en el amor. San Agustín lo expresaba de una manera muy linda: “amá y hacé lo que quieras… hagas lo que hagas, hacelo por amor”. Y escucharemos esa Voz que nos diga “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos habriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. (Mt 25, 34-40)

martes, 13 de agosto de 2013

¿Se puede votar al Kirchnerismo sin ser K?



Aquellos que me siguen en las Redes Sociales ya deben saber, a esta altura, que me gustaría que al Frente Para la Victoria le vaya mejor en las elecciones definitivas de Octubre. Y no es un deseo meramente electoralista. Considero que, entre las alternativas existentes, es la mejor opción para representar el Proyecto que quiero para mi País.
Hace casi tres años escribí un artículo titulado “¿Soy kirchnerista?” explicando mi posición con respecto al kirchnerismo, y mucho no se ha modificado. Allí decía que “ante la mayoría de mis opiniones políticas, me preguntan, con tono de reproche, si soy kirchnerista”, algo que me sigue sucediendo. Al momento de escribirlo habían pasado siete años de gobierno K y yo los había votado solamente en la presidencial del 2003, en lo que sería el inicio de este proceso.
Allí dejaba en claro algunas de mis críticas, que todavía hoy sostengo. “No me agradan muchos de los funcionarios oficialistas, algunos por su formación ideológica y otros porque están justificadamente sospechados de corrupción. No comparto todas las medidas que tomaron, y creo que a veces han equivocado la estrategia”. Y hacia el final del mismo artículo decía que “hay mucho por corregir, mucho por mejorar, mucho por hacer. Posiblemente el Gobierno esté tomando medidas más por conveniencia que por convicción. A esta altura, no es lo importante. Desde las bases debemos militar esas causas para presionar, para “correrlos por izquierda”…”.
El FPV necesita sumar votos en Octubre. ¿Cómo?. Exactamente, no sé. Pero personalmente jamás apoyaría medidas electoralistas, destinadas a captar sufragios, que vayan en contra de este proceso nacional y popular. El que busca representantes del Pueblo que vuelvan a mirar para EE.UU. o Europa, que vuelvan a dolarizar la economía, que propongan reprimir las protestas sociales, que prefieran el libre mercado y vuelvan a desaparecer el rol del Estado como igualador de oportunidades, que sólo hablen de seguridad personal, individual, en términos de conservar la propiedad privada, que voten a otro partido. Y lo digo con total honestidad intelectual. Son opciones. No las comparto. Las voy a discutir. Pero las respeto.
Los gurúes del marketing político saben que evitar la confrontación permite sumar votos (y provocarla, quizás, permita fidelizarlos). Por eso Massa, Macri, Michetti y Scioli, entre otros, hablan sin decir nada, nunca se juegan, siempre tratan de quedar bien, de hablar de lo positivo, del optimismo, del diálogo, de los valores… Eso no es política. A lo sumo es una estrategia comunicacional. Sé que muchas personas quieren escuchar eso, y los votan. Lo respeto. Pero gobernar es tocar intereses, es defender a los más débiles, es enfrentar a los poderosos. No se puede negociar con alguien más grande, y que quiere cada vez más. Y si se negocia, el que pierde siempre es el Pueblo.
Ojalá se tomen acciones decididas, valientes, para combatir la corrupción. Me darían más ganas de votarlos, y de militar más activamente esta concreción del proyecto nacional y popular. Y espero políticas concretas para seguir redistribuyendo la riqueza, es decir, tocando intereses de poderosas corporaciones, de los privilegiados que siempre ganan y nunca pierden. Quizás, como consecuencia, se sumen votos, algo fundamental para seguir profundizando este modelo. Después habrá que pensar en instalar candidatos que representen este proyecto y puedan sostenerlo, lo que necesariamente implica volver a ganar en las urnas en 2015.
En aquel escrito expresaba claramente que “si existiese un kirchnerismo crítico, quizás me de una vuelta por ahí. Pero no existe. El kirchnerismo no acepta críticas, y posiblemente sea la única manera de sobrevivir a los embates de la oposición y, principalmente, los medios masivos de comunicación (específicamente los grupos hegemónicos)”. En otra publicación, más cercana en el tiempo, reflexionaba que “más allá de lo que se hizo mal o no se hizo, de intereses espurios, de actos de corrupción siempre condenables, hay un proyecto nacional y popular que se instala en el imaginario”. En la vida hay que elegir y yo, por ahora, elijo eso.


domingo, 11 de agosto de 2013

El cristal con que se mira...

"No hay hechos, sólo interpretaciones
F. Nietzsche

Titulares Oficialistas

Oficial: El kirchnerismo se impone en el país (InfoNews)
En Capital, primera Michetti y segundo Filmus (InfoNews)
Diputados Ciudad: gana Bergman, segundo Cabandié (InfoNews)

Titulares Opositores

Massa se impone en Buenos Aires y llegó exultante a su búnker (Clarín)
El kirchnerismo pierde en los principales distritos (Clarín)
Michetti se impondría y UNEN es la segunda fuerza en la Ciudad (Clarín, a las 22.20 hs)


sábado, 10 de agosto de 2013

¡Feliz Primer Voto!



Este domingo muchísimos jóvenes, adolescentes, estarán votando por primera vez. En realidad ya votaron muchas cosas a lo largo de su vida, desde una encuesta en facebook hasta el buzo y la empresa del viaje de egresados. Pero esta vez van a elegir a sus representantes, única forma de gobernar que tiene el Pueblo según nuestra Constitución Nacional (aunque sea algo discutible, no responde a los fines de este humilde escrito).
Estando en tercer año, recuerdo, seguí bastante de cerca la campaña presidencial del 95. Quería que el FREPASO, con la fórmula Bordón-Álvarez, le gane a Menem. Leía los diarios buscando información y miraba algo en la tele, ya que todavía no tenía acceso a Internet. Charlaba en casa, con mis viejos, y hasta discutíamos en el cole, alguna que otra vez, en clases de Cívica. Pero no podía votar…
En el 99 fue mi primera vez. Las ganas de votar de años anteriores se enfrentaban a una triste realidad: no me gustaba la sensación de tener que darle un voto a personas que no me representaban. Y sentía que nadie me representaba. Finalmente, luego de evaluar variadas opciones, voté en blanco para presidente. Qué debut. Solamente volví a votar en blanco una sola vez, para las elecciones a Jefe de Gobierno del 2003. Pese a que le reconozco cierto valor simbólico, en el sistema electoral argentino pierde fuerza.
En estos catorce años ininterrumpidos de sufragios reconozco que he votado de todo, y por razones bien diversas. He votado izquierda, centro y derecha, en sus incontables matices. He votado personas, ideas y proyectos. He votado a favor y en contra. He votado útil y he votado testimonial. Me he votado a mí, dudando de compañeros de lista. He votado de manera contradictoria, y no resisto un archivo. He votado y me he arrepentido de lo que he votado. Y mucho. Pero nunca me arrepentí de votar. Nunca.
Se dice que el voto es el único acto solitario en democracia, y que todos los demás deben ser solidarios. Si bien algo de eso puede haber, y es cierto que con votar no alcanza, creo que el voto nunca puede hacerse pensando solamente en uno. Es decir, la democracia se construye todos los días, de muchas maneras, no únicamente con el voto, pero tampoco se puede sin el voto. Y al momento de votar nunca es bueno hacerlo pensando en intereses personales sino que, siguiendo nuestras convicciones, escala de valores, siempre es bueno pensar en todo el Pueblo, principalmente los más vulnerables.
En todos los candidatos, en todas las listas, vamos a encontrar razones para no votarlos. Quizás de lo que se trate es de enfocarse en lo positivo, en aquellas cosas que valoramos, en personas que puedan llegar a identificarse con algunas de esas ideas, sopesar todo, decidir y elegir. Al fin y al cabo, lo diga quien lo diga, en la vida hay que elegir…

Voto

lunes, 22 de julio de 2013

Zamba en TeKnóplis y el Relato K


La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios” A. Gramsci.

El martes pasado me di una vuelta por Tecnópolis con mi familia. Recorrer ese predio donde a cada paso uno se encuentra con el conocimiento, la tecnología y el arte es una experiencia que recomiendo fervientemente. Lo mejor del proyecto nacional y popular, en todos los ámbitos, se vislumbra en ese lugar.
Pero lo que más disfruté fue “El Asombroso Musical de Zamba con San Martín”. Un espectáculo de gran nivel para seguir aprendiendo, para asombrarse, para reír… y para llorar. Llorar de emoción. Compartirlo con mis hijos, saber que ellos lo estaban presenciando, me llenó de alegría. Un canto a la Patria, a la Independencia, a seguir luchando por los ideales, valorando el amor por nuestro país, desde una identidad nacional y popular.
Pensar que tantos chicos iban a pasar en estos días por esa sala me hizo soñar con un país mejor. Suena exagerado, pero lo digo en serio. Es una apuesta al proyecto. Ninguno de estos pibes vota en el 2015. Es pensar más allá de la coyuntura. Es dar la batalla cultural. Es pelear en el universo simbólico. Es ganar un futuro de felicidad para todos y todas.
Y quizás por cosas como ésta tenga simpatía por el kirchnerismo. Más allá de lo que se hizo mal o no se hizo, de intereses espurios, de actos de corrupción siempre condenables, hay un proyecto nacional y popular que se instala en el imaginario. Es lo que algunos llaman despectivamente “el Relato”.
No hay hechos, sólo interpretaciones” dijo Nietzsche. No importa el mundo sino la imagen del mundo. Sucede que, al decir de Cassirer, no vivimos meramente en un universo físico sino que habitamos, poéticamente apuntaría Heiddeger a través de Hölderlin, un universo simbólico. Estos espectáculos artísticos, culturales, al igual que los medios masivos de comunicación, operan en lo más originario, en la pragmática. Sucede que el mundo tiene sentido por el hombre pero el hombre está abierto al mundo antes que a sí mismo y, por lo tanto, siempre está comprendiéndose por él en una codeterminación mutua originaria.
            Zamba es un chico de guardapolvo blanco, que va a una escuela estatal, que es de una de las provincias más pobres, de la periferia. Sus aventuras, que se transmiten por el canal infantil Paka Paka y el canal educativo Encuentro, ambos estatales, relatan la historia argentina desde una mirada nacional y popular. Artistas populares argentinos cantan sus temas pegadizos, sin descuidar el contenido. El musical, de primerísimo nivel, es gratuito por lo que, al igual que todo Tecnópolis, hace una fuerte apuesta por la inclusión. Y además de realzar la Patria, la Independencia, se enmarca en una clara jugada por la Integración Latinoamericana.
Estoy convencido que pensar es pensar con otros, compartir perplejidades. O al menos creo que estoy convencido de eso. Y es por eso que vuelvo a preguntarme, en voz alta, ¿soy kirchnerista?.