viernes, 21 de marzo de 2014
sábado, 31 de agosto de 2013
Jesús, la Iglesia, el Papa y el Reino (o aquello en lo que creo que creo)
En este
momento de mi vida ya no tengo muy claro en qué creo. Pero sí en quién. Sigo
creyendo en un Dios que es Amor, que se hizo hombre, se abajó, y que por
anunciar el Reino con palabras y obras lo terminaron matando. Creo en un Dios
que sigue presente en la
Historia, que acompaña, que sostiene, que es cercano, que
sale al encuentro, y que respeta la libertad del hombre. Creo en un Dios que
aborrece la injusticia y nos quiere felices. Y no sé si mucho más. Todas esas
capas de doctrinas, normas y preceptos que la Iglesia le fue tirando
encima sólo me llevan a cuestionarme mi pertenencia a lo que debiera ser, para
mí, una Comunidad de Fe, Fraterna, que Celebra la Vida, que se Encuentra, que
Anuncia el Reino con palabras y acciones, y que Denuncia todo lo que se opone a
ese Sueño de Dios para todos nosotros, ese Banquete para todas y todos,
inclusivo, de Vida en abundancia, donde nadie quede afuera.
Estoy cansado
de una Iglesia que no deja vivir en la libertad de los hijos de Dios,
manipulando, operando sobre las conciencias, tratando a las personas como
ovejas de un rebaño, haciendo hincapié en lo de ovejas, imponiendo y no
proponiendo, demasiado alejada de las necesidades reales del Pueblo,
machista, retrógrada y en exceso autorreferencial; que casi siempre, y
en todos lados, termina siendo funcional a la derecha, que sólo se preocupa por
temas de moral sexual (o que le dedica demasiado tiempo a esos temas y no a
otros), que predica una cosa y hace otra, que sigue defendiendo la mentirita de
algunos dogmas e interpretaciones bíblicas, y que le tiene mucho miedo a la
desclericalización, al Pueblo.
Que los gestos
de austeridad y cercanía de Francisco sean noticia, sean considerados revolucionarios,
habla muy bien del Papa, pero muy mal de la Iglesia. Se necesitan
cambios urgentes, cambios de fondo, estructurales. Se necesita una revolución,
y no hay mejor modelo de revolucionario que el propio Jesús. Me entusiasma
escuchar al Papa decir “hagan lío”, pero hay tantas interpretaciones diversas
que no sé si los frutos serán los que yo espero. Y quizás no tengan que serlo,
porque no descarto que el equivocado sea yo. Eso también lo tengo claro.
“Confieso” que
me emociona ver al Papa hacer muchos gestos, decir cosas provocativas, y lo que
más me conmueve es que otros vean que se puede hacer algo diferente. Me pasa
algo similar a lo que siento por San Lorenzo: sé que el fútbol es un negocio,
manejado por intereses espurios, pero no dejo de ver los partidos, festejar los
goles, y mi humor no es el mismo si ganamos o perdemos. Y siempre me esperanzo
en ganar el campeonato. En ambos casos…
Escribió
Loisy, con maravillosa ironía, que Jesús vino a anunciar el Reino pero le salió
la Iglesia. Frase
tan provocativa como las que lanzaba Jesús en su época, y en línea con lo que
pusieron en su boca los evangelistas al referirse a los fariseos. Hay que
volver al sentido de la praxis de Jesús. La ley está hecha para el hombre y no
al revés. La letra mata, pero el espíritu vivifica. Jesús fue un provocador, un
revolucionario. Vino a anunciar el Reino, a vivirlo, hasta el final. Por eso
causaba escándalo. Y si la
Iglesia obstruye o demora la construcción del Reino, lo que
falla es la Iglesia.
Creo en ese
Dios que “derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes, que colmó de bienes a los hambrientos y
despidió a los ricos con las manos vacías” (Lc 1, 52-53). Creo en el Jesús
que fue enviado a “llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la
liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los
oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Lc 4, 18-19). El mismo
que dijo “¡Felices ustedes, los pobres,
porque el Reino de Dios les pertenece!... Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque
ya tienen su consuelo!” (Lc 6, 20-24). “Felices
los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los
misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el
corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque
serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la
justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos” (Mt 5,
6-10).
Porque al final, como decía San Juan de la Cruz, seremos examinados en
el amor. San Agustín lo expresaba de una manera muy linda: “amá y hacé lo que quieras… hagas lo que
hagas, hacelo por amor”. Y escucharemos esa Voz que nos diga “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en
herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque
tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber;
estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me
visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los justos le responderán: “Señor,
¿cuándo te vimos habriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te
vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: “Les
aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo
hicieron conmigo”. (Mt 25, 34-40)
martes, 13 de agosto de 2013
¿Se puede votar al Kirchnerismo sin ser K?
Aquellos que
me siguen en las Redes Sociales ya deben saber, a esta altura, que me gustaría que al Frente Para la Victoria le vaya mejor en
las elecciones definitivas de Octubre. Y no es un deseo meramente
electoralista. Considero que, entre las alternativas existentes, es la mejor
opción para representar el Proyecto que quiero para mi País.
Hace casi tres
años escribí un artículo titulado “¿Soy kirchnerista?” explicando mi posición
con respecto al kirchnerismo, y mucho no se ha modificado. Allí decía que “ante la mayoría de mis opiniones políticas,
me preguntan, con tono de reproche, si soy kirchnerista”, algo que me sigue
sucediendo. Al momento de escribirlo habían pasado siete años de gobierno K y
yo los había votado solamente en la presidencial del 2003, en lo que sería el
inicio de este proceso.
Allí dejaba en
claro algunas de mis críticas, que todavía hoy sostengo. “No me agradan muchos de los funcionarios oficialistas, algunos por su
formación ideológica y otros porque están justificadamente sospechados de
corrupción. No comparto todas las medidas que tomaron, y creo que a veces han
equivocado la estrategia”. Y hacia el final del mismo artículo decía que “hay mucho por corregir, mucho por mejorar,
mucho por hacer. Posiblemente el Gobierno esté tomando medidas más por
conveniencia que por convicción. A esta altura, no es lo importante. Desde las
bases debemos militar esas causas para presionar, para “correrlos por
izquierda”…”.
El FPV
necesita sumar votos en Octubre. ¿Cómo?. Exactamente, no sé. Pero personalmente jamás
apoyaría medidas electoralistas, destinadas a captar sufragios, que vayan en
contra de este proceso nacional y popular. El que busca representantes del
Pueblo que vuelvan a mirar para EE.UU. o Europa, que vuelvan a dolarizar la
economía, que propongan reprimir las protestas sociales, que prefieran el libre
mercado y vuelvan a desaparecer el rol del Estado como igualador de
oportunidades, que sólo hablen de seguridad personal, individual, en términos
de conservar la propiedad privada, que voten a otro partido. Y lo digo con
total honestidad intelectual. Son opciones. No las comparto. Las voy a
discutir. Pero las respeto.
Los gurúes del
marketing político saben que evitar la confrontación permite sumar votos (y
provocarla, quizás, permita fidelizarlos). Por eso Massa, Macri, Michetti y
Scioli, entre otros, hablan sin decir nada, nunca se juegan, siempre tratan de
quedar bien, de hablar de lo positivo, del optimismo, del diálogo, de los
valores… Eso no es política. A lo sumo es una estrategia comunicacional. Sé que
muchas personas quieren escuchar eso, y los votan. Lo respeto. Pero gobernar es
tocar intereses, es defender a los más débiles, es enfrentar a los poderosos.
No se puede negociar con alguien más grande, y que quiere cada vez más. Y si se
negocia, el que pierde siempre es el Pueblo.
Ojalá se tomen
acciones decididas, valientes, para combatir la corrupción. Me darían más ganas
de votarlos, y de militar más activamente esta concreción del proyecto nacional
y popular. Y espero políticas concretas para seguir redistribuyendo la riqueza,
es decir, tocando intereses de poderosas corporaciones, de los privilegiados
que siempre ganan y nunca pierden. Quizás, como consecuencia, se sumen votos,
algo fundamental para seguir profundizando este modelo. Después habrá que
pensar en instalar candidatos que representen este proyecto y puedan
sostenerlo, lo que necesariamente implica volver a ganar en las urnas en 2015.
En aquel
escrito expresaba claramente que “si
existiese un kirchnerismo crítico, quizás me de una vuelta por ahí. Pero no
existe. El kirchnerismo no acepta críticas, y posiblemente sea la única manera
de sobrevivir a los embates de la oposición y, principalmente, los medios
masivos de comunicación (específicamente los grupos hegemónicos)”. En otra publicación, más cercana en el tiempo, reflexionaba que “más allá de lo que se hizo mal o no se hizo, de intereses espurios, de
actos de corrupción siempre condenables, hay
un proyecto nacional y popular que se instala en el imaginario”. En la vida hay que elegir y yo,
por ahora, elijo eso.
domingo, 11 de agosto de 2013
El cristal con que se mira...
"No hay hechos, sólo interpretaciones"
F. Nietzsche
Titulares Oficialistas
Oficial: El kirchnerismo se impone en el país (InfoNews)
En Capital, primera Michetti y segundo Filmus (InfoNews)
Diputados Ciudad: gana Bergman, segundo Cabandié (InfoNews)
Titulares Opositores
Massa se impone en Buenos Aires y llegó exultante a su búnker (Clarín)
El kirchnerismo pierde en los principales distritos (Clarín)
Michetti se impondría y UNEN es la segunda fuerza en la Ciudad (Clarín, a las 22.20 hs)
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sábado, 10 de agosto de 2013
¡Feliz Primer Voto!
Este domingo muchísimos
jóvenes, adolescentes, estarán votando por primera vez. En realidad ya votaron
muchas cosas a lo largo de su vida, desde una encuesta en facebook hasta el
buzo y la empresa del viaje de egresados. Pero esta vez van a elegir a sus
representantes, única forma de gobernar que tiene el Pueblo según nuestra
Constitución Nacional (aunque sea algo discutible, no responde a los fines de
este humilde escrito).
Estando en
tercer año, recuerdo, seguí bastante de cerca la campaña presidencial del 95.
Quería que el FREPASO, con la fórmula Bordón-Álvarez, le gane a Menem. Leía los
diarios buscando información y miraba algo en la tele, ya que todavía no tenía
acceso a Internet. Charlaba en casa, con mis viejos, y hasta discutíamos en el
cole, alguna que otra vez, en clases de Cívica. Pero no podía votar…
En el 99 fue
mi primera vez. Las ganas de votar de años anteriores se enfrentaban a una
triste realidad: no me gustaba la sensación de tener que darle un voto a
personas que no me representaban. Y sentía que nadie me representaba. Finalmente,
luego de evaluar variadas opciones, voté en blanco para presidente. Qué debut. Solamente
volví a votar en blanco una sola vez, para las elecciones a Jefe de Gobierno
del 2003. Pese a que le reconozco cierto valor simbólico, en el sistema
electoral argentino pierde fuerza.
En estos
catorce años ininterrumpidos de sufragios reconozco que he votado de todo, y
por razones bien diversas. He votado izquierda, centro y derecha, en sus
incontables matices. He votado personas, ideas y proyectos. He votado a favor y
en contra. He votado útil y he votado testimonial. Me he votado a mí, dudando
de compañeros de lista. He votado de manera contradictoria, y no resisto un
archivo. He votado y me he arrepentido de lo que he votado. Y mucho. Pero nunca
me arrepentí de votar. Nunca.
Se dice que el
voto es el único acto solitario en democracia, y que todos los demás deben ser
solidarios. Si bien algo de eso puede haber, y es cierto que con votar no
alcanza, creo que el voto nunca puede hacerse pensando solamente en uno. Es
decir, la democracia se construye todos los días, de muchas maneras, no
únicamente con el voto, pero tampoco se puede sin el voto. Y al momento de
votar nunca es bueno hacerlo pensando en intereses personales sino que,
siguiendo nuestras convicciones, escala de valores, siempre es bueno pensar en
todo el Pueblo, principalmente los más vulnerables.
En todos los
candidatos, en todas las listas, vamos a encontrar razones para no votarlos.
Quizás de lo que se trate es de enfocarse en lo positivo, en aquellas cosas que
valoramos, en personas que puedan llegar a identificarse con algunas de esas
ideas, sopesar todo, decidir y elegir. Al fin y al cabo, lo diga quien lo diga,
en la vida hay que elegir…
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lunes, 22 de julio de 2013
Zamba en TeKnóplis y el Relato K
“La conquista del poder cultural es previa a
la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los
intelectuales llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de
comunicación, expresión y universitarios” A. Gramsci.
El martes
pasado me di una vuelta por Tecnópolis con mi familia. Recorrer ese predio
donde a cada paso uno se encuentra con el conocimiento, la tecnología y el arte
es una experiencia que recomiendo fervientemente. Lo mejor del proyecto
nacional y popular, en todos los ámbitos, se vislumbra en ese lugar.
Pero lo que
más disfruté fue “El Asombroso Musical de Zamba con San Martín”. Un espectáculo
de gran nivel para seguir aprendiendo, para asombrarse, para reír… y para
llorar. Llorar de emoción. Compartirlo con mis hijos, saber que ellos lo
estaban presenciando, me llenó de alegría. Un canto a la Patria, a la Independencia, a
seguir luchando por los ideales, valorando el amor por nuestro país, desde una
identidad nacional y popular.
Pensar que
tantos chicos iban a pasar en estos días por esa sala me hizo soñar con un país
mejor. Suena exagerado, pero lo digo en serio. Es una apuesta al proyecto.
Ninguno de estos pibes vota en el 2015. Es pensar más allá de la coyuntura. Es
dar la batalla cultural. Es pelear en el universo simbólico. Es ganar un futuro
de felicidad para todos y todas.
Y quizás por cosas como ésta tenga simpatía
por el kirchnerismo. Más allá de lo que se hizo mal o no se hizo, de
intereses espurios, de actos de corrupción siempre condenables, hay un proyecto nacional y popular que se
instala en el imaginario. Es lo que algunos llaman despectivamente “el Relato”.
“No hay
hechos, sólo interpretaciones” dijo Nietzsche. No importa el mundo sino la
imagen del mundo. Sucede que, al decir de Cassirer, no vivimos meramente en un
universo físico sino que habitamos, poéticamente apuntaría Heiddeger a través
de Hölderlin, un universo simbólico. Estos espectáculos artísticos, culturales,
al igual que los medios masivos de comunicación, operan en lo más originario,
en la pragmática. Sucede que el mundo tiene sentido por el hombre pero el
hombre está abierto al mundo antes que a sí mismo y, por lo tanto, siempre está
comprendiéndose por él en una codeterminación mutua originaria.
Zamba
es un chico de guardapolvo blanco, que va a una escuela estatal, que es de una
de las provincias más pobres, de la periferia. Sus aventuras, que se transmiten
por el canal infantil Paka Paka y el canal educativo Encuentro, ambos
estatales, relatan la historia argentina desde una mirada nacional y popular.
Artistas populares argentinos cantan sus temas pegadizos, sin descuidar el
contenido. El musical, de primerísimo nivel, es gratuito por lo que, al igual
que todo Tecnópolis, hace una fuerte apuesta por la inclusión. Y además de
realzar la Patria,
la Independencia,
se enmarca en una clara jugada por la Integración
Latinoamericana.
Estoy
convencido que pensar es pensar con otros, compartir perplejidades. O al menos
creo que estoy convencido de eso. Y es por eso que vuelvo a preguntarme, en voz
alta, ¿soy kirchnerista?.
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sábado, 20 de julio de 2013
La Decadencia de la Amistad - por Alejandro Dolina
Muchos pensadores han
creído notar que, en estos tiempos, la amistad es más un tema de conversación
que una actividad concreta.
Por cierto, es
relativamente fácil encontrar personas dispuestas a componer canciones sobre
los amigos. En cambio es bastante difícil conseguir que esas mismas personas le
presten a uno dinero.
Según parece, el
sentimiento amistoso se halla en decadencia. Todos los días uno tropieza con
canallas que lejos de preocuparse por la escasez de amigos, se jactan de ella.
- Yo, amigos, lo que se dice amigos, tengo muy pocos, o ninguno -nos
gritan en la cara. Y no advierte que el sujeto está esperando que lo feliciten
por semejante hazaña.
En los años dorados de
Flores, cuando alcanzaban su apogeo la comprensión, la poesía y el juego del
codillo, también existían enemigos de la amistad que preocupaban a los Hombres
Sensibles.
Manuel Mandeb, el
metafísico de la calle Artigas, coleccionó algunas de sus obtusas opiniones en
un opúsculo titulado maliciosamente "Los amigos". Como ya es costumbre,
transcribimos algunos párrafos.
"... La amistad debe nacer en la juventud o en la
infancia. Nuestros amigos son aquellos que aprenden junto a nosotros o, mejor
todavía, los que viven aventuras a nuestro lado. Y por lo general, la gente
aprende y vive aventuras en la juventud. Después casi todo el mundo consigue
algún empleo en casas de comercio y ya resulta imposible adquirir conocimientos
nuevos o pelearse con una patota.
"...A los once o doce años, uno empieza a hartarse de
la familia y encuentra que los muchachos de la esquina son mucho mas divertidos
que el tío Jorge. Durante más o menos una década nadie estará más cerca de
nuestro corazón que esos muchachos. Y si uno quiere aprovisionarse de amigos,
debe hacerlo en ese período. Después será demasiado tarde..."
Según se aprecia, el
criterio de Manuel Mandeb es interesante y tal vez verdadero. Sucede que en
cierto momento de la vida uno descubre que está rodeado de extraños: compañeros
de trabajo, clientes, acreedores, vecinos y cuñados. Los amigos de verdad están
lejos, probablemente encerrados en círculos parecidos.
Algunos empecinados
insisten en cultivar amistades nuevas. Los matrimonios maduros se visitan
mutuamente y desarrollan pálidas parodias de la amistad verdadera: se cuentan
una y otra vez episodios antiguos, vividos con los amigos viejos, que ya no
están. Cuando uno es joven no cuenta historias a sus amigos: las vive con
ellos. A pesar de estas sabias reflexiones de Mandeb, existió en Flores una
agencia destinada a ofrecer amistad a los solitarios.
Fue la celebre
Proveeduría de Amigos de Ocasión. Sus fines de lucro eran innegables. Todavía
hoy se recuerda su 'slogan' publicitario: "Tenga
un amigo desinteresado. Páguelo en cuotas".
Con solo acercarse al
mostrador, el cliente ya notaba un clima amistoso y amplio. Los empleados
sabían cómo atacar.
- Buenas tardes. No sabés lo que me hizo esta mañana la
bruja de mi mujer.
Y a los treinta
segundos uno se sentía entre amigos. Después, entre palmadas, guiños,
pellizcones y confidencias, los comerciantes iban mostrando el amplio catálogo
de la proveeduría.
Tenían amigos
silenciosos, dispuestos a escuchar cincuenta veces la historia de una
operación. Amigos complacientes, siempre amables y elogiosos. Amigos efusivos
que saludaban con abrazos y se despedían a los gritos. Amigos divertidos,
ruditos en cuentos picantes y expertos en bromas pesadas.
También se prestaba un
servicio un tanto oneroso, especialmente para personas encumbradas. Consistía
en el alquiler de una cohorte de adulones que acompañaban al cliente a todas
partes, se reían de sus chistes, aplaudían sus ocurrencias y suscribían con
entusiasmo cualquiera de sus pensamientos. Precediendo a esta comparsa, solía
marchar un corneta, que abría la puerta de los bares y asomando la cabeza
gritaba:
- ¡Ahí viene el doctor Del Prete...!
El trabajo se hacía
tan bien, que muchos de los contratantes ya no podían prescindir de él nunca
más. Muchos profesionales del barrio extinguieron su fortuna pagando este
servicio de la agencia.
Un asunto que
molestaba a los clientes era el rigor de los Amigos de Ocasión en sus horarios.
Cuando vencía el plazo estipulado, se terminaba la amistad.
Sin saludar, los
contratados daban media vuelta y se iban, muchas veces interrumpiendo una
carcajada o librándose bruscamente de un abrazo fraternal.
Sin embargo, hay que
admitir que algunos aspectos del funcionamiento de la proveeduría eran bastante
nobles.
Por ejemplo, la
Sección Niños permitía que los padres eligieran a los amigos de sus hijos, sin
correr riesgo alguno.
Para ello se contaba
con un numeroso plantel de chicos e incluso enanos, adiestrados en diferentes
actitudes.
Según el gusto
paterno, podían encontrarse pibes atorrantes para avivar a los pequeños
pelandrunes, niños estudiosos para estimular a los adoquines, y criaturas
educadas y juiciosas para serenar a los más piratas.
Desde luego, no pudo
evitarse que muchos chicos se resistieran a la decisión de los padres. Así se
oían con toda frecuencia en Flores frases como ésta:
- ¡Camine a jugar con los amiguitos que le alquiló su padre,
caramba...!
Asimismo existía un
departamento para Damas, con un amplio surtido de chimentos. Algunos
malintencionados decían que las mujeres no contrataban amigas, sino enemigas,
pero ese es otro asunto.
El fracaso más
estruendoso fue el de la Sección Amistades Mixtas. Nada cuesta razonar que los
caballeros que solicitaban amigas escondían casi siempre otras intenciones. No
se espante el lector pensando que nos internaremos en un tema tan manoseado
como el de la amistad entre la mujer y el hombre. Vale la pena -eso si-
recordar lo que dijo Manuel Mandeb a una amiga suya, tal vez alquilada en la
proveeduría.
- Vea. Yo puedo ser su amigo si usted quiere. No trataré de
seducirla ni me pondré romántico ni le haré propuestas indecorosas. Pero sepa
que yo necesito que exista un amor potencial. Me resulta indispensable que
exista una posibilidad en un millón de que algo surja entre nosotros. Le aclaro
que es probable que si se da esa circunstancia yo salga corriendo. Pero es
únicamente en virtud de esa remotísima chance que yo estoy aquí oyendo su
conversación como un imbécil.
Los Hombres Sensibles
nunca fueron buenos clientes de la agencia Amigos de Ocasión. Quizá porque sus
presupuestos eran muy humildes. O a lo mejor porque les gustaba que los
quisieran gratis. En cualquier caso, los muchachos del Ángel Gris tenían un
criollo pudor en estas cuestiones. Para ellos andar declarando públicamente el
grado de amistad que sentían por alguien era cosa de afeminados. Manuel Mandeb pasaba
largas horas en la esquina de Artigas y Morón fumando con Jorge Allen, el
poeta. Muchas veces ni se hablaban. Se contentaban con saber que el otro estaba
allí.
Ya en su última etapa,
la proveeduría empezó a ofrecer viejos amigos.
En un principio la idea
consistía en rastrear -a pedido del cliente- el paradero de personas ausentes y
lejanas. Pero como advirtieron que la tarea era demasiado complicada,
resolvieron que era más fácil inventar antiguas amistades que rescatarlas del
pasado.
Se preparó entonces un
magnífico grupo de viejos mentirosos que ante la entrada de algún candidato de
cierta edad, fingían reconocerlo y le soltaban cuatro o cinco recuerdos para ir
tomando confianza.
Esta sección trabajaba
mucho en las cenas anuales que suelen realizar los ex-alumnos de los colegios.
Su misión consistía en ir reemplazando a los fallecidos y mantener siempre
firme la concurrencia.
Así, en cierta reunión
de egresados del Colegio Nacional Nicolás Avellaneda, promoción 1921, se dio el
curioso caso de que ninguno de los asistentes había pisado jamás ese
establecimiento, lo que no les impidió evocar a profesores, reírse de pasadas
travesuras y brindar por encuentros futuros.
Con el tiempo, la
actividad de la agencia fue amenguando. Contribuyó a este hecho cierta mala
prensa que siempre tiene la amistad entre los espíritus escépticos. En Flores,
y en todos los barrios, se contaban leyendas sobre las traiciones de los amigos
y sobre las ventajas de la soledad. Todavía en nuestro tiempo hay personas que
se complacen en declarar que los perros son mas leales y sinceros que los
humanos. Cabe sobre esto una pequeña reflexión.
Tal vez sea cierto que
los perros no traicionan. Pero esto no es en realidad una virtud del animal.
Ocurre simplemente, que la módica organización mental del perro le impide
realizar procesos tan complicados como una estafa. Es decir: los perros no
pueden traicionarnos, por la misma razón que no se les permite escribir
novelas.
Hoy cuando ya no
existe la Agencia Amigos de Ocasión, vale la pena preguntarse si no será
necesario inventar algo para reemplazarla.
Será difícil, desde
luego. Nadie podrá rescatar a los amigos perdidos. Poco podrá hacerse para
librarnos de los desconocidos que llenan nuestro tiempo.
En todo caso, cada uno
de nosotros deberá cuidar lo poco que tenga. Sin componer canciones ni escribir
poemas. Se trata únicamente de sentarse un rato en la vereda o de matear en
silencio con los que están más cerca de nuestro espíritu.
Si uno no tiene ya a
los de antes, cabe decir que tal vez existen en el mundo amigos viejos a los
que todavía no conocemos.
Yo mismo, las otras
noches resolví salir de mi encierro y lleno de ilusiones me encaminé a cierta
esquina que conozco. Tenía ganas de fumar en silencio junto a tres o cuatro
sujetos que se estacionan en ese lugar.
Pensaba además
cosechar algún guiño amistoso después de estos años en que estuve tan ocupado.
Pero algo raro debe
haber sucedido, porque no había nadie.
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