martes, 31 de marzo de 2015

Impuesto a las Ganancias - Proyecto en Debate

Posteo en mi blog una entrada del Blog de la Diputada para la que trabajé entre 2009 y 2013, con un proyecto que elaboré personalmente, al igual que el texto que lo acompaña...
Este anteproyecto es de julio de 2013, dos meses antes de la última actualización del mínimo no imponible (septiembre de 2013).

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Desde el año pasado vengo trabajando en un proyecto sobre el llamado impuesto a las ganancias, junto a mis asesores y otros especialistas en la temática. He retomado, también, los aportes más valiosos de proyectos ya presentados por otros colegas. Personalmente no le he presentado aún porque iniciativas como ésta requieren cierto respaldo de otras bancadas en la búsqueda de consensos. Mi objetivo es cambiarle realmente la vida a la gente, y no conformarme con presentar proyectos. Teniendo en cuenta que hoy en día es un tema que afecta a gran parte de la sociedad, y se instaló de lleno en la campaña, me pareció pertinente ponerlo a consideración de todos, en estado de debate, para arribar al mejor proyecto posible.
Los invito a leerlo, comentar, opinar, sugerir, argumentar, y sentirse parte de la construcción colectiva de este proyecto.
Los puntos centrales de la iniciativa son los siguientes:
* Se eleva considerablemente el mínimo no imponible, y la deducción en concepto de cargas de familia.
* Se sustituye la denominación "impuesto a las ganancias" por "impuesto a los ingresos", ya que salario y jubilación no son ganancias pero sí ingresos (aunque sólo alcanzaría a las jubilaciones y los sueldos más elevados).
* Se deroga la exención impositiva a la renta financiera. Es decir, se grava la renta financiera.
* Se actualiza la escala impositiva.
* Se incorpora la deducción del pago de alquiler para la casa donde vive el contribuyente.
* Se incorpora la exención del pago de este impuesto a las remuneraciones obtenidas por adicional y/o zona inhóspita y/o desarraigo.
* Se incorpora una cláusula de actualización constante de los montos de acuerdo a la variación salarial.

Posiblemente queden temas pendientes. Nos leemos...

IMPUESTO A LOS INGRESOS

Artículo 1°.- Sustitúyase en la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, la denominación "ganancias" por "ingresos", con las correcciones gramaticales del caso.

Artículo 2°.- Modificase el artículo 23 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, que quedará redactado de la siguiente forma:

Las personas de existencia visible tendrán derecho a deducir de sus ingresos netos:
a) en concepto de ingresos no imponibles la suma de VEINTICINCO MIL SEISCIENTOS SESENTA ($25.660.-), siempre que sean residentes en el país;
b) en concepto de cargas de familia siempre que las personas que se indican sean residentes en el país, estén a cargo del contribuyente y no tengan en el año entradas netas superiores a VEINTICINCO MIL SEISCIENTOS SESENTA ($25.660.-), cualquiera sea su origen y estén o no sujetas al impuesto.
1. VEITIOCHO MIL QUINIENTOS DOCE PESOS ($28.512.-) anuales por el cónyuge.
2. CATORCE MIL DOSCIENTOS CINCUENTA Y SEIS PESOS ($14.256.-) anuales por cada hijo, hija, hijastro o hijastra y por cada descendiente en línea recta (nieto, nieta, bisnieto o bisnieta) menor de veinticuatro (24) años o incapacitado para el trabajo; por cada ascendiente (padre, madre, abuelo, abuela, bisabuelo, bisabuela, padrastro y madrastra); por cada hermano o hermana menor de veinticuatro (24) años o incapacitado para el trabajo; por el suegro, por la suegra; por cada yerno o nuera menor de veinticuatro (24) años o incapacitado para el trabajo.
Las deducciones de este inciso sólo podrán efectuarlas el o los parientes más cercanos que tengan ingresos imponibles.
c) en concepto de deducción especial, hasta la suma de VEINTICINCO MIL SEISCIENTOS SESENTA ($25.660.-), cuando se trate de ingresos netos comprendidas en el artículo 49,
siempre que trabajen personalmente en la actividad o empresa y de ingresos netos incluidas en el artículo 79.

Es condición indispensable para el cómputo de la deducción a que se refiere el párrafo anterior, en relación a las rentas y actividad respectiva, el pago de los aportes que como trabajadores autónomos les corresponda realizar, obligatoriamente, al SISTEMA INTEGRADO DE JUBILACIONES Y PENSIONES o a las cajas de jubilaciones sustitutivas que corresponda.
El importe previsto en este inciso se elevará tres coma ocho (3,8) veces cuando se trate de los ingresos a que se refieren los incisos a), b) y c) del artículo 79 citado. La reglamentación establecerá el procedimiento a seguir cuando se obtengan además ingresos no comprendidos en este párrafo.
No obstante lo indicado en el párrafo anterior, el incremento previsto en el mismo no será de aplicación cuando se trate de remuneraciones comprendidas en el inciso c) del citado Artículo 79, originadas en regímenes previsionales especiales que, en función del cargo desempeñado por el beneficiario, concedan un tratamiento diferencial del haber previsional, de la movilidad de las prestaciones, así como de la edad y cantidad de años de servicio para obtener el beneficio jubilatorio. Exclúyese de esta definición a los regímenes diferenciales dispuestos en virtud de actividades penosas o insalubres, determinantes de vejez o agotamiento prematuros y a los regímenes correspondientes a las actividades docentes, científicas y tecnológicas y de retiro de las fuerzas armadas y de seguridad.”

Artículo 3°.- Deróganse los incisos k) y w) del artículo 20 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones.

Artículo 4°.- Modificase el punto 3) del inciso h) del artículo 20 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, que quedará redactado de la siguiente forma:
3) A plazo fijo inferior a $200.000.

Artículo 5°.- Modificase el artículo 69 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, que quedará redactado de la siguiente forma:
"b) Al cuarenta y dos por ciento (42%):

Artículo 6°.- Sustitúyase la escala del artículo 90 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones por la siguiente:




Artículo 7°.- Incorpórase como inciso d) en el artículo 23 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones la redacción siguiente:
“d) en concepto de alquileres de vivienda única habitada por el contribuyente, hasta la suma de TREINTA Y SEIS MIL PESOS ($ 36.000) anuales, considerando la siguiente escala:
Nivel
Deducción de alquileres
1
36.000
2
18.000
3
10.800
4
3.600
5
0


Artículo 8°.- Incorpórase como inciso z) en el artículo 20 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones la redacción siguiente:
:
“z) Quedan exentas del impuesto previsto en esta norma las remuneraciones accesorias de los trabajadores en relación de dependencia que de conformidad con disposiciones legales o de convenios colectivos de trabajo se liquiden mensualmente en concepto de adicional y/o zona desfavorable y/o desarraigo y su incidencia en el sueldo anual complementario y horas extras.

Artículo 9°.- Modificase el tercer párrafo del artículo 25 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones, que quedará redactado de la siguiente forma:
"Artículo 25.- Los importes a que se refiere el artículo 20 inciso x) y 23 serán fijados anualmente considerando la variación anual que surge de los incrementos anuales en el salario conformado promedio de convenio informados en el boletín de estadísticas laborales del MTE y SS-Subsecretaría de Programación Técnica y Estudios laborales”.

Artículo 10.- Derógase toda norma que se oponga a la presente.

Artículo 11.- De forma.

http://olgaguzman.blogspot.com.ar/2013/07/impuesto-las-ganancias-proyecto-en.html

martes, 17 de febrero de 2015

#18F #MarchaDelSilencio

Estoy convencido que muchos de los ciudadanos que participarán este 18 de febrero de la Marcha del Silencio quieren vivir en un país mejor, donde haya justicia, donde se acabe la impunidad y la corrupción, donde todos podamos vivir en paz, felices. Y yo quiero lo mismo. Por eso me permito compartir con todos ellos, con todos ustedes, algunas preguntas, algunos pensamientos, en voz alta.

¿Cuál es el objetivo de la Marcha? ¿Qué se busca?

Se habla, principalmente, de un homenaje a Nisman. A la par se hace referencia a verdad, justicia y paz. Y se aclara que no es contra nadie, a la vez que se subraya que es no partidaria. Todo esto a nivel explícito.
Otros hablan de una movilización anti K, contra el Gobierno a quien se lo acusa de ser responsable de la muerte de Nisman, y hasta de un intento de golpe o, al menos, desestabilización.

¿Quiénes organizan? ¿Quiénes convocan?

Mediáticamente se habla de “los fiscales”. En realidad son algunos fiscales. Con solo googlear sus nombres podemos saber que algunos de ellos fueron criticados por Nisman por obstaculizar el avance de la causa AMIA. O que en otras tantas causas no han buscado, claramente, la verdad y la justicia. Que pertenecen al Poder Judicial, a la Corporación Judicial, y están molestos con el actual Gobierno. Incluso que algunos de ellos han tenido ofrecimientos de candidatos presidenciales, que también irán a la marcha, para cargos públicos.
También es obvio que los medios están jugando un papel destacado en la convocatoria. No hace falta desarrollar mucho esta idea; basta con mirar la televisión, escuchar la radio o leer los diarios. Los medios siempre responden a intereses corporativos y en esta ocasión no es diferente.
Por último, los partidos políticos opositores, y sus candidatos, también convocaron a la marcha. Detrás de una supuesta neutralidad adelantan que van a ir, invitan a toda la ciudadanía a hacerlo, y utilizan los medios y las redes sociales para darle mayor relevancia esperando capitalizar semejante movilización.

¿Quién fue Nisman, el homenajeado?

Para algunos es un héroe que se animó a denunciar a la Presidenta (léase también Presidente/Yegua/Kretina/CFK). Pocos prestan atención a que esa denuncia parece carecer de sustento jurídico. O que estuvo 10 años al frente de la Unidad Especial para la Investigación de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA sin avances aparentes. O que tenía estrecha relación con la Embajada de EE.UU., la CIA y la Mossad. O que su principal informante era Stiusso, personaje oscuro, siniestro, que iremos conociendo cada vez más. Basta leer las filtraciones de wikileaks para darnos cuenta que dista mucho de ser un héroe que merezca ser homenajeado.

¿Y entonces? ¿Qué hacemos?

Por lo pronto, #YoNoVoy el #18F a la #MarchaDelSilencio. Y no voy porque me parece una convocatoria oportunista, con intencionalidad de desestabilizar al gobierno, organizada por fiscales con prontuario, fogoneada por los medios hegemónicos, y secundados por políticos opositores ávidos de instalarse, de sumar votos, utilizando todos ellos a parte de la ciudadanía para lograr sus fines inconfesables, respondiendo a sus intereses espurios, dando la espalda al Pueblo.
Pero respeto a los que deseen ir. Como dije al comienzo del artículo, con miradas diferentes, caminos distintos, quizás buscamos lo mismo. Celebro que puedan decirlo con libertad, que puedan manifestarlo en la calle, militando las ideas, poniendo el cuerpo. Y también espero que podamos abrir la mente, abrir los ojos, abrir el corazón, para seguir luchando, juntos, por el país que soñamos, con memoria, verdad, justicia, paz…


Para seguir leyendo…

El silencio y la furia” por M. Wainfeld

Los fiscales que no trabajan de fiscales” por M. Granovsky

“Detrás de Nisman” por S. O´Donnell

sábado, 17 de enero de 2015

Atentados Con Texto En Contexto



Desde hace varios días que en los medios, en el mundo, se pueden leer, ver, escuchar una gran cantidad de opiniones, análisis, comentarios sobre el atentado terrorista perpetrado en Francia. Imposible permanecer indiferente.
Condenarlo es una obviedad. Pero limitarse a eso es simplista, ingenuo, cuando no cómplice de tantos otros males. Por eso nos invito, una vez más, a pensar juntos, a compartir perplejidades, deconstruir discursos, habilitar sentidos…
Me gustaría empezar por una pregunta: ¿por qué tanta presencia en los medios?.
Porque murieron varias personas, diría uno. Sin embargo, según informes de la ONU, cada día mueren más de 20.000 niños y niñas por la pobreza. Relean la cifra. Es escalofriante. Pero no tiene tanta prensa.
Porque fue un atentado terrorista, agregaría otro. Es decir, cualquier atentado terrorista que acabe con la vida de varias personas debiera tener esta cobertura mediática, este consumo de tiempo, espacio, energía. ¿Qué pasa con Nigeria, entonces?. Apenas tres días después de lo sucedido en la sede de Charlie Hebdo hubo un atentado en ese país, con una veintena de muertos. Y venimos de 3.000 en el 2014. Por poner solamente un ejemplo.
Entonces, ¿por qué tanta presencia en los medios?. Posiblemente porque sucedió en París. Porque no murieron pobres del tercer mundo, sino ciudadanos de una potencia. Pero quizás también se haya amplificado porque el atentado fue contra un medio. Y murieron periodistas. Y apareció la idea de “libertad de expresión”. Y se alimentó la idea del miedo al extranjero o, para ser más precisos, al diferente, al extraño, al que no es como uno, al otro. Y se necesita seguridad, gran negocio del poder económico cuyo partenaire ideal es la política conservadora de derecha. ¿Todo eso?. Muy posiblemente. O al menos eso me parece.

Para seguir leyendo, con enlaces…

¿Es suficiente ser ‘Charlie Hebdo’?”, se pregunta Pérez Esquivel.


"En la libertad de expresión hay límites", dijo el Papa Francisco. Y agregó: “No se pude provocar, no se puede insultar la fe de los demás”.

Argelia agrega contexto al ataque contra Charlie Hebdo”, según artículo de TeleSur.

Una reflexión difícil”, escribe Boaventura de Sousa Santos.



Todos los artículos linkeados, todos sus autores, condenan el atentado en París. Pero no se limitan a eso. Por eso hay que seguir leyendo…

Y para el final de estos hipertextos les dejo el que más me representa: “La vida, los unos y los otros” de Washington Uranga.


Condeno el atentado terrorista en Francia. También los de Nigeria, y todos los que suceden en tantos otros lugares. Condeno también el hambre en el mundo. Estoy a favor de la libertad de expresión, de la libertad religiosa, y todo tipo de libertad ejercida con responsabilidad. Defiendo todos los derechos humanos de todos los humanos. Y por eso no puedo limitarme meramente, de manera simplista, ingenua, a condenar el atentado terrorista en Francia.

martes, 28 de octubre de 2014

Discurso del Papa Francisco en el I Encuentro Mundial de los Movimientos Populares (28/10/2014)



Buenos días de nuevo, estoy contento de estar entre ustedes, además les digo una confidencia, es la primera vez que bajo acá, nunca había venido. Como les decía, tengo mucha alegría y les doy una calurosa bienvenida.

Gracias por haber aceptado esta invitación para debatir tantos graves problemas sociales que aquejan al mundo hoy, ustedes que sufren en carne propia la desigualdad y la exclusión. Gracias al Cardenal Turkson por su acogida. Gracias, Eminencia por su trabajo y sus palabras.

Este encuentro de Movimientos Populares es un signo, es un gran signo: vinieron a poner en presencia de Dios, de la Iglesia, de los pueblos, una realidad muchas veces silenciada. ¡Los pobres no sólo padecen la injusticia sino que también luchan contra ella!

No se contentan con promesas ilusorias, excusas o coartadas. Tampoco están esperando de brazos cruzados la ayuda de ONGs, planes asistenciales o soluciones que nunca llegan o, si llegan, llegan de tal manera que van en una dirección o de anestesiar o de domesticar. Esto es medio peligroso. Ustedes sienten que los pobres ya no esperan y quieren ser protagonistas, se organizan, estudian, trabajan, reclaman y, sobre todo, practican esa solidaridad tan especial que existe entre los que sufren, entre los pobres, y que nuestra civilización parece haber olvidado, o al menos tiene muchas ganas de olvidar.

Solidaridad es una palabra que no cae bien siempre, yo diría que algunas veces la hemos transformado en una mala palabra, no se puede decir; pero es una palabra mucho más que algunos actos de generosidad esporádicos. Es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, la tierra y la vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. Es enfrentar los destructores efectos del Imperio del dinero: los desplazamientos forzados, las emigraciones dolorosas, la trata de personas, la droga, la guerra, la violencia y todas esas realidades que muchos de ustedes sufren y que todos estamos llamados a transformar. La solidaridad, entendida, en su sentido más hondo, es un modo de hacer historia y eso es lo que hacen los movimientos populares.

Este encuentro nuestro no responde a una ideología. Ustedes no trabajan con ideas, trabajan con realidades como las que mencioné y muchas otras que me han contado… tienen los pies en el barro y las manos en la carne. ¡Tienen olor a barrio, a pueblo, a lucha!

Queremos que se escuche su voz que, en general, se escucha poco. Tal vez porque molesta, tal vez porque su grito incomoda, tal vez porque se tiene miedo al cambio que ustedes reclaman, pero sin su presencia, sin ir realmente a las periferias, las buenas propuestas y proyectos que a menudo escuchamos en las conferencias internacionales se quedan en el reino de la idea, es mi proyecto.

No se puede abordar el escándalo de la pobreza promoviendo estrategias de contención que únicamente tranquilicen y conviertan a los pobres en seres domesticados e inofensivos.

Qué triste ver cuando detrás de supuestas obras altruistas, se reduce al otro a la pasividad, se lo niega o peor, se esconden negocios y ambiciones personales: Jesús les diría hipócritas. Qué lindo es en cambio cuando vemos en movimiento a Pueblos, sobre todo, a sus miembros más pobres y a los jóvenes.

Entonces sí se siente el viento de promesa que aviva la ilusión de un mundo mejor. Que ese viento se transforme en vendaval de esperanza. Ese es mi deseo. Este encuentro nuestro responde a un anhelo muy concreto, algo que cualquier padre, cualquier madre quiere para sus hijos; un anhelo que debería estar al alcance de todos, pero hoy vemos con tristeza cada vez más lejos de la mayoría: tierra, techo y trabajo.

Es extraño pero si hablo de esto para algunos resulta que el Papa es comunista. No se entiende que el amor a los pobres está al centro del Evangelio. Tierra, techo y trabajo, eso por lo que ustedes luchan, son derechos sagrados. Reclamar esto no es nada raro, es la doctrina social de la Iglesia. Voy a detenerme un poco en cada uno de éstos porque ustedes los han elegido como consigna para este encuentro.

Tierra. Al inicio de la creación, Dios creó al hombre, custodio de su obra, encargándole de que la cultivara y la protegiera. Veo que aquí hay decenas de campesinos y campesinas, y quiero felicitarlos por custodiar la tierra, por cultivarla y por hacerlo en comunidad. Me preocupa la erradicación de tantos hermanos campesinos que sufren el desarraigo, y no por guerras o desastres naturales. El acaparamiento de tierras, la desforestación, la apropiación del agua, los agrotóxicos inadecuados, son algunos de los males que arrancan al hombre de su tierra natal.

Esta dolorosa separación, que no es sólo física, sino existencial y espiritual, porque hay una relación con la tierra que está poniendo a la comunidad rural y su peculiar modo de vida en notoria decadencia y hasta en riesgo de extinción. La otra dimensión del proceso ya global es el hambre. Cuando la especulación financiera condiciona el precio de los alimentos tratándolos como a cualquier mercancía, millones de personas sufren y mueren de hambre. Por otra parte se desechan toneladas de alimentos. Esto constituye un verdadero escándalo. El hambre es criminal, la alimentación es un derecho inalienable. Sé que algunos de ustedes reclaman una reforma agraria para solucionar alguno de estos problemas, y déjenme decirles que en ciertos países, y acá cito el Compendio de la Doctrina Social de la IGLESIA, “la reforma agraria es además de una necesidad política, una obligación moral” (CDSI, 300).

No lo digo solo yo, está en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Por favor, sigan con la lucha por la dignidad de la familia rural, por el agua, por la vida y para que todos puedan beneficiarse de los frutos de la tierra.

Segundo, Techo. Lo dije y lo repito: una casa para cada familia. Nunca hay que olvidarse que Jesús nació en un establo porque en el hospedaje no había lugar, que su familia tuvo que abandonar su hogar y escapar a Egipto, perseguida por Herodes. Hoy hay tantas familias sin vivienda, o bien porque nunca la han tenido o bien porque la han perdido por diferentes motivos.

Familia y vivienda van de la mano. Pero, además, un techo, para que sea hogar, tiene una dimensión comunitaria: y es el barrio… y es precisamente en el barrio donde se empieza a construir esa gran familia de la humanidad, desde lo más inmediato, desde la convivencia con los vecinos.

Hoy vivimos en inmensas ciudades que se muestran modernas, orgullosas y hasta vanidosas. Ciudades que ofrecen innumerables placeres y bienestar para una minoría feliz… pero se le niega el techo a miles de vecinos y hermanos nuestros, incluso niños, y se los llama, elegantemente, “personas en situación de calle”. Es curioso como en el mundo de las injusticias, abundan los eufemismos.

No se dicen las palabras con la contundencia y la realidad se busca en el eufemismo. Una persona, una persona segregada, una persona apartada, una persona que está sufriendo la miseria, el hambre, es una persona en situación de calle: palabra elegante ¿no? Ustedes busquen siempre, por ahí me equivoco en alguno, pero en general, detrás de un eufemismo hay un delito.

Vivimos en ciudades que construyen torres, centros comerciales, hacen negocios inmobiliarios… pero abandonan a una parte de sí en las márgenes, las periferias. ¡Cuánto duele escuchar que a los asentamientos pobres se los margina o, peor, se los quiere erradicar! Son crueles las imágenes de los desalojos forzosos, de las topadoras derribando casillas, imágenes tan parecidas a las de la guerra. Y esto se ve hoy.

Ustedes saben que en las barriadas populares donde muchos de ustedes viven subsisten valores ya olvidados en los centros enriquecidos. Los asentamientos están bendecidos con una rica cultura popular: allí el espacio público no es un mero lugar de tránsito sino una extensión del propio hogar, un lugar donde generar vínculos con los vecinos. Qué hermosas son las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo.

Qué lindas son las ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro. Por eso, ni erradicación ni marginación: Hay que seguir en la línea de la integración urbana. Esta palabra debe desplazar totalmente a la palabra erradicación, desde ya, pero también esos proyectos que pretender barnizar los barrios pobres, aprolijar las periferias y maquillar las heridas sociales en vez de curarlas promoviendo una integración auténtica y respetuosa.

Es una especie de arquitectura de maquillaje ¿no? Y va por ese lado. Sigamos trabajando para que todas las familias tengan una vivienda y para que todos los barrios tengan una infraestructura adecuada (cloacas, luz, gas, asfalto, y sigo: escuelas, hospitales o salas de primeros auxilios, club deportivo y todas las cosas que crean vínculos y que unen, acceso a la salud –lo dije-y a la educación y a la seguridad en la tenencia.

Tercero, Trabajo. No existe peor pobreza material - me urge subrayarlo-, no existe peor pobreza material, que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo. El desempleo juvenil, la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa opción social, de un sistema económico que pone los beneficios por encima del hombre, si el beneficio es económico, sobre la humanidad o sobre el hombre, son efectos de una cultura del descarte que considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar.

Hoy, al fenómeno de la explotación y de la opresión se le suma una nueva dimensión, un matiz gráfico y duro de la injusticia social; los que no se pueden integrar, los excluidos son desechos, “sobrantes”. Esta es la cultura del descarte y sobre esto quisiera ampliar algo que no tengo escrito pero se me ocurre recordarlo ahora. Esto sucede cuando al centro de un sistema económico está el dios dinero y no el hombre, la persona humana. Sí, al centro de todo sistema social o económico tiene que estar la persona, imagen de Dios, creada para que fuera el denominador del universo. Cuando la persona es desplazada y viene el dios dinero sucede esta trastocación de valores.

Y, para graficar, recuerdo una enseñanza de alrededor del año 1200. Un rabino judío explicaba a sus feligreses la historia de la torre de babel y entonces contaba cómo, para construir esta torre de babel, había que hacer mucho esfuerzo había que fabricar los ladrillos, para fabricar los ladrillos había que hacer el barro y traer la paja, y amasar el barro con la paja, después cortarlo en cuadrado, después hacerlo secar, después cocinarlo, y cuando ya estaban cocidos y fríos, subirlos para ir construyendo la torre. Si se caía un ladrillo, era muy caro el ladrillo con todo este trabajo, si se caía un ladrillo era casi una tragedia nacional. Al que lo dejaba caer lo castigaban o lo suspendían o no sé lo que le hacían, y si caía un obrero no pasaba nada. Esto es cuando la persona está al servicio del dios dinero y esto lo contaba un rabino judío en el año 1200 explicaba estas cosas horribles. Y respecto al descarte también tenemos que ser un poco atentos a lo que sucede en nuestra sociedad. Estoy repitiendo cosas que he dicho y que están en la Evangelii Gaudium.

Hoy día, se descartan los chicos porque el nivel de natalidad en muchos países de la tierra ha disminuido o se descartan los chicos por no tener alimentación o porque se les mata antes de nacer, descarte de niños. Se descartan los ancianos, porque, bueno, no sirven, no producen, ni chicos ni ancianos producen, entonces con sistemas más o menos sofisticados se les va abandonando lentamente, y ahora, como es necesario en esta crisis recuperar un cierto equilibrio, estamos asistiendo a un tercer descarte muy doloroso, el descarte de los jóvenes. Millones de jóvenes, yo no quiero decir la cifra porque no la sé exactamente y la que leí me parece un poco exagerada, pero millones de jóvenes descartados del trabajo, desocupados.

En los países de Europa, y estas si son estadísticas muy claras, acá en Italia, pasó un poquitito del 40% de jóvenes desocupados; ya saben lo que significa 40% de jóvenes, toda una generación, anular a toda una generación para mantener el equilibrio. En otro país de Europa está pasando el 50% y en ese mismo país del 50% en el sur el 60%, son cifras claras, ósea del descarte. Descarte de niños, descarte de ancianos, que no producen, y tenemos que sacrificar una generación de jóvenes, descarte de jóvenes, para poder mantener y reequilibrar un sistema en el cual en el centro está el dios dinero y no la persona humana.

Pese a esto, a esta cultura del descarte, a esta cultura de los sobrantes, tantos de ustedes, trabajadores excluidos, sobrantes para este sistema, fueron inventando su propio trabajo con todo aquello que parecía no poder dar más de sí mismo… pero ustedes, con su artesanalidad, que les dio Dios… con su búsqueda, con su solidaridad, con su trabajo comunitario, con su economía popular, lo han logrado y lo están logrando…. Y déjenme decírselo, eso además de trabajo, es poesía. Gracias.

Desde ya, todo trabajador, esté o no esté en el sistema formal del trabajo asalariado, tiene derecho a una remuneración digna, a la seguridad social y a una cobertura jubilatoria. Aquí hay cartoneros, recicladores, vendedores ambulantes, costureros, artesanos, pescadores, campesinos, constructores, mineros, obreros de empresas recuperadas, todo tipo de cooperativistas y trabajadores de oficios populares que están excluidos de los derechos laborales, que se les niega la posibilidad de sindicalizarse, que no tienen un ingreso adecuado y estable. Hoy quiero unir mi voz a la suya y acompañarlos en su lucha.

En este Encuentro, también han hablado de la Paz y de Ecología. Es lógico: no puede haber tierra, no puede haber techo, no puede haber trabajo si no tenemos paz y si destruimos el planeta. Son temas tan importantes que los Pueblos y sus organizaciones de base no pueden dejar de debatir. No pueden quedar sólo en manos de los dirigentes políticos. Todos los pueblos de la tierra, todos los hombres y mujeres de buena voluntad, tenemos que alzar la voz en defensa de estos dos preciosos dones: la paz y la naturaleza. La hermana madre tierra como la llamaba San Francisco de Asís.

Hace poco dije, y lo repito, que estamos viviendo la tercera guerra mundial pero en cuotas. Hay sistemas económicos que para sobrevivir deben hacer la guerra. Entonces se fabrican y se venden armas y, con eso los balances de las economías que sacrifican al hombre a los pies del ídolo del dinero, obviamente quedan saneadas. Y no se piensa en los niños hambrientos en los campos de refugiados, no se piensa en los desplazamientos forzosos, no se piensa en las viviendas destruidas, no se piensa, desde ya, en tantas vidas sesgadas. Cuánto sufrimiento, cuánta destrucción, cuánto dolor.

Hoy, queridos hermanas y hermanos, se levanta en todas las partes de la tierra, en todos los pueblos, en cada corazón y en los movimientos populares, el grito de la paz: ¡Nunca más la guerra!

Un sistema económico centrado en el dios dinero necesita también saquear la naturaleza, saquear la naturaleza, para sostener el ritmo frenético de consumo que le es inherente. El cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, la desforestación ya están mostrando sus efectos devastadores en los grandes cataclismos que vemos, y los que más sufren son ustedes, los humildes, los que viven cerca de las costas en viviendas precarias o que son tan vulnerables económicamente que frente a un desastre natural lo pierden todo.

Hermanos y hermanas: la creación no es una propiedad, de la cual podemos disponer a nuestro gusto; ni mucho menos, es una propiedad sólo de algunos, de pocos: la creación es un don, es un regalo, un don maravilloso que Dios no ha dado para que cuidemos de él y lo utilicemos en beneficio de todos, siempre con respeto y gratitud.

Ustedes quizá sepan que estoy preparando una encíclica sobre Ecología: tengan la seguridad que sus preocupaciones estarán presentes en ella. Les agradezco, aprovecho para agradecerles, la carta que me hicieron llegar los integrantes de la Vía Campesina, la Federación de Cartoneros y tantos otros hermanos al respecto. Hablamos de la tierra, de trabajo, de techo… hablamos de trabajar por la paz y cuidar la naturaleza…

Pero ¿por qué en vez de eso nos acostumbramos a ver como se destruye el trabajo digno, se desahucia a tantas familias, se expulsa a los campesinos, se hace la guerra y se abusa de la naturaleza? Porque en este sistema se ha sacado al hombre, a la persona humana, del centro y se lo ha reemplazado por otra cosa. Porque se rinde un culto idolátrico al dinero.

¡Porque se ha globalizado la indiferencia!, se ha globalizado la indiferencia: a mí ¿qué me importa lo que les pasa a otros mientras yo defienda lo mío? Porque el mundo se ha olvidado de Dios, que es Padre; se ha vuelto huérfano porque dejó a Dios de lado.

Algunos de ustedes expresaron: Este sistema ya no se aguanta. Tenemos que cambiarlo, tenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro y que sobre ese pilar se construyan las estructuras sociales alternativas que necesitamos. Hay que hacerlo con coraje, pero también con inteligencia. Con tenacidad, pero sin fanatismo. Con pasión, pero sin violencia. Y entre todos, enfrentando los conflictos sin quedar atrapados en ellos, buscando siempre resolver las tensiones para alcanzar un plano superior de unidad, de paz y de justicia.

Los cristianos tenemos algo muy lindo, una guía de acción, un programa, podríamos decir, revolucionario. Les recomiendo vivamente que lo lean, que lean las bienaventuranzas que están en el capítulo 5 de San Mateo y 6 de San Lucas, (cfr. Mt 5, 3 y Lc 6, 20) y que lean el pasaje de Mateo 25. Se los dije a los jóvenes en Río de Janeiro, con esas dos cosas tiene el programa de acción.

Sé que entre ustedes hay personas de distintas religiones, oficios, ideas, culturas, países, continentes. Hoy están practicando aquí la cultura del encuentro, tan distinta a la xenofobia, la discriminación y la intolerancia que tantas veces vemos. Entre los excluidos se da ese encuentro de culturas donde el conjunto no anula la particularidad, el conjunto no anula la particularidad.

Por eso a mí me gusta la imagen del poliedro, una figura geométrica con muchas caras distintas. El poliedro refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan la originalidad. Nada se disuelve, nada se destruye, nada se domina, todo se integra, todo se integra.

Hoy también están buscando esa síntesis entre lo local y lo global. Sé que trabajan día tras día en lo cercano, en lo concreto, en su territorio, su barrio, su lugar de trabajo: los invito también a continuar buscando esa perspectiva más amplia, que nuestros sueños vuelen alto y abarquen el todo.

De ahí que me parece importante esa propuesta que algunos me han compartido de que estos movimientos, estas experiencias de solidaridad que crecen desde abajo, desde el subsuelo del planeta, confluyan, estén más coordinadas, se vayan encontrando, como lo han hecho ustedes en estos días.

Atención, nunca es bueno encorsetar el movimiento en estructuras rígidas, por eso dije encontrarse, mucho menos es bueno intentar absorberlo, dirigirlo o dominarlo; movimientos libres tiene su dinámica propia, pero sí, debemos intentar caminar juntos. Estamos en este salón, que es el salón del Sínodo viejo, ahora hay uno nuevo, y sínodo quiere decir precisamente “caminar juntos”: que éste sea un símbolo del proceso que ustedes han iniciado y que están llevando adelante.

Los movimientos populares expresan la necesidad urgente de revitalizar nuestras democracias, tantas veces secuestradas por innumerables factores. Es imposible imaginar un futuro para la sociedad sin la participación protagónica de las grandes mayorías y ese protagonismo excede los procedimientos lógicos de la democracia formal. La perspectiva de un mundo de paz y justicia duraderas nos reclama superar el asistencialismo paternalista, nos exige crear nuevas formas de participación que incluya a los movimientos populares y anime las estructuras de gobiernos locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energía moral que surge de la incorporación de los excluidos en la construcción del destino común. Y esto con ánimo constructivo, sin resentimiento, con amor.

Yo los acompaño de corazón en ese camino. Digamos juntos desde el corazón: Ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ninguna persona sin la dignidad que da el trabajo.

Queridos hermanas y hermanos: sigan con su lucha, nos hacen bien a todos. Es como una bendición de humanidad. Les dejo de recuerdo, de regalo y con mi bendición, unos rosarios que fabricaron artesanos, cartoneros y trabajadores de la economía popular de América Latina. Y en este acompañamiento rezo por ustedes, rezo con ustedes y quiero pedirle a nuestro Padre Dios que los acompañe y los bendiga, que los colme de su amor y los acompañe en el camino dándoles abundantemente esa fuerza que nos mantiene en pie: esa fuerza es la esperanza, la esperanza que no defrauda, gracias.

https://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2014/october/documents/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html

martes, 22 de julio de 2014

Un día en la vida de un adolescente…

Agustín se levanta, se asea, se viste, y se va a la escuela. Llega justo para el sonido del timbre que indica que es el momento de formar. Todavía con sueño, casi como un zombie, se dirige al lugar donde forma su curso todos los días. Una detrás del otro, casi se amontonan, hacen silencio, escuchan Aurora mientras izan la bandera, palabras del rector. Casi todo le suena igual.
            En el mismo estado de somnolencia se encamina hacia su aula. Llega, se acomoda, se sienta. Entra el preceptor, se para, lo saluda, escucha tomar lista. Entra la profesora, se para, saluda, se sienta, y sigue en silencio.
            Con el pasar del tiempo se va despabilando. Quiere conversar con algún compañero, pero la docente lo reprende. Intenta escuchar. Se aburre. Saca el celular. Le llaman la atención nuevamente, y lo esconde. Lo sigue usando, pero de manera disimulada. La docente no puede darse cuenta ya que son más de treinta en el aula. Y no es el único que se aburre. No es el único que ya no escucha. No es el único que quiere hablar con sus compañeros. No es el único que usa el celular.
            Y así pasa toda la mañana. Cada tanto hay un recreo que apenas le permite ir al baño, estirar las piernas y comprar algo para comer o tomar. Con suerte.
Toca el último timbre de la jornada: hora de ir a casa. En realidad, hora de salir. Se queda un rato dando vueltas, con sus compañeros. No tiene apuro por ir a su casa. No suele haber gente en su casa a esa hora. Y si la hay, nadie lo espera. No tiene ganas de estudiar ni de hacer tarea. Pero finalmente llega a su casa.
            Agustín está sentado frente a su netbook. Está en Facebook, chateando con varios amigos, mientras sube unas fotos. Una compañera le manda un mensaje por whatsapp, avisándole que acaba de postear el link de un video que va a gustarle. Presiona el enlace y es transportado directamente a YouTube para verlo. Es un videoclip de su banda favorita. Sube el volumen. Le gusta una frase de la canción. Googlea la letra para releerla. Y finalmente tuitea: “A leer cuanto se pueda y a escribir que ese sea el ocio, que para el sistema cada ignorante es negocio”.
            Con algunos matices, más o menos, peor o mejor, algo de esto pasa todos los días en la vida de la gran mayoría de los adolescentes. Y ya no podemos seguir mirando para otro lado…

http://repensandoeducacion.blogspot.com.ar/2014/07/un-dia-en-la-vida-de-un-adolescente.html

jueves, 17 de julio de 2014

Messi

Messi. Siempre lo banqué a Messi.  Especialmente en los tiempos de “allá juega el doble” o “no se sabe el himno”. Suelo ser anti de los anti, especialmente cuando creo tener motivos para serlo.
Messi no es Maradona. Y al Diego lo banco. Más que a Lio. Messi no es el héroe trágico. No es peronista, no es Pueblo. No declara con títulos impactantes. No tiene carisma.
Messi del 2014 no fue Maradona del 86. No ganó el Mundial. No le hizo un gol con la mano, la “mano de D10S”, a los ingleses. No hizo el mejor gol de la historia. Aclaro que el Maradona del 86 que nos construimos tampoco es el Maradona del 86. Pero Messi no llegó a ser ninguno de los dos.
Si uno pudiera ver fríamente, analizar, la final del 86, la final del 90 y la final del 2014, no sé cuánto podría hablar mejor de Maradona que de Messi. El Diego jugó en el 86 con 25 y en el 90 con 29, mientras que Lio la jugó con 27. Maradona llegó físicamente impecable al 86, mientras que Messi llegó sin recuperarse del todo, y un tanto fundido. Y así y todo, Maradona no hizo mucho más que Messi en las finales.
El sistema táctico de Sabella, los cambios conservadores, le dieron solidez defensiva, pero le jugaron en contra a Messi. Quedó muy marcado (estamos hablando de 4 o 5 rodeándolo), sin descarga, sin pase, sin ayuda, muy solo. Higuaín hizo poco. Agüero, nada. Di María era el socio cuando estuvo bien, pero se lesionó. Gago, un desastre. Palacio, ni hablemos. Y así…
Recuerdo que en el 2002 el SuperEquipo del SuperBielsa quedó eliminado en la fase de grupos. En este mundial nos clasificó Messi solito, con 4 goles en 3 partidos, y en momentos clave (a los 90 con Irán. Impagable). En octavos juntó la marca cual Diego contra Brasil en el 90, y habilitó a Di María a poco del final.
Messi no es Maradona. Y nunca lo va a ser. Ni aunque salga campeón en el 2018. Eso no quita que sea el mejor jugador del mundo en la actualidad. Y es argentino.


Dolina sobre Messi y Maradona: