Mostrando entradas con la etiqueta Silencio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Silencio. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de diciembre de 2025

La Liturgia del Mate

 

* Mención de honor en el concurso "Palabras que nacen del silencio" de la Escuela Teresiana de Promoción Espiritual (ESTEPRE).

La Liturgia del Mate

(o cómo el Amanecer nos Encuentra Caminando)

Algunos creen que el encuentro con Dios siempre requiere de grandes milagros o luces cegadoras. Pero, a veces, el encuentro comienza con un silencio atroz. La vida, en su misterio, nos enfrenta a lo irremediable, a esas pérdidas que nos dejan a la intemperie. Es la Noche Oscura de la que hablaba San Juan de la Cruz; no como una teoría lejana, sino como un plato menos en la mesa de un domingo o el lado vacío de la cama al acostarme.

Viví mi propia Pasión. El momento en que la fe se desnuda y ya no queda consuelo sensible. En medio de ese dolor, cuando la soledad mordía, descubrí una verdad teologal que me sostuvo: extrañar no es estar vacío; extrañar es estar lleno de alguien que se hace presente a pesar de la ausencia. Comprendí que aquella mujer que amé, la madre de mis hijos, dejó de vivir con nosotros para vivir en nosotros.

“Cuando ya no se ve nada, hay que ser fiel a lo que se vio en otros momentos”, decía Fray Mamerto Menapace. “De noche, se camina de memoria”, me dijo un curita amigo. El que ha vivido en la luz del día puede reconocer la noche y animarse a caminar hacia la madrugada. No cualquiera tiene fe en la primavera estando en invierno. En los momentos de crisis, de dolor, de sufrimiento, donde todo se hace difícil, se comienzan a ver los frutos de lo sembrado tiempo antes.

Sin embargo, no se pasa de la Noche al Día en un instante. Existe un tiempo intermedio, un largo y silencioso Adviento. Es el tiempo de la espera activa, donde el peregrino sigue caminando aunque no vea la estrella. En esa espera, la espiritualidad del Carmelo me enseñó a no pelear con la realidad. Aprendí que la clave espiritual no es preguntar "¿por qué?" mirando hacia atrás, sino "¿para qué?" mirando hacia adelante. Tiene que ver con la Fe. Tiene que ver con el Sentido.

Y aquí es donde Santa Teresa de Jesús viene al rescate con su sabiduría práctica: "Dios anda entre los pucheros". Si la fe es real, debe sostenernos un martes por la mañana o un jueves por la tarde, mientras la rutina nos amenaza.

Mi oración se volvió sencilla, doméstica, vital. La mística se redujo a un gesto simple, casi litúrgico: poner el agua para el mate.

El mate se convirtió en mi castillo interior. La bombilla, como un canal de gracia; el agua caliente, como el fervor del Espíritu que necesitamos para no entibiarnos; la yerba, la tierra fértil que espera ser fecundada. Alguna vez imaginé un cuento sobre una yerbera mágica. Narra la historia de un objeto sencillo que tenía el (supuesto) poder de reconciliar a las personas cuando, en realidad, era el tiempo compartido lo que ayudaba a sanar la relación. Durante mi duelo, el mate fue esa yerbera: el lugar donde asumía que lo irremediable no hace que se extrañe menos, pero vivir ese tiempo desde la fe en Dios trae paz y serenidad.

En ese rito cotidiano, "poner el agua para el mate" dejó de ser solo un hábito para convertirse en un acto de esperanza. No ponía el agua solo para recordar; la ponía para caminar hacia el reencuentro definitivo en la Resurrección. Es más, tenía la certeza de que Ella se adelantó para poner el agua para el mate y allí está, esperando. Entonces, cada cebada era un paso. Cada sorbo, una oración de amistad con Dios (y con Ella) en el silencio de la contemplación.

Al tiempo, cuando el corazón parecía haberse acomodado en la quietud, irrumpió Pentecostés. Dicen que el Espíritu sopla donde quiere. Y así, el mismo día de la Fiesta, el Espíritu Santo sopló de nuevo en mi vida. No para borrar el pasado —porque el amor verdadero es eterno—, sino para ensanchar y ampliar la capacidad de amar.

Apareció Ella. O mejor dicho, reapareció. Porque aunque habíamos compartido ámbitos y cruzado caminos hace más de veinticinco años, Dios nos tenía reservado este kairós, este tiempo oportuno para el reencuentro. Un amor inesperado que vino a llenar el vacío existencial, no como un reemplazo, sino como una nueva oportunidad sagrada.

No fue un deslumbramiento fugaz; fue la certeza del vino nuevo. Descubrí que es posible sanar juntos, que dos historias con sus propias heridas pueden encontrarse para construir algo nuevo y santo. Esta relación es una experiencia de amor que transforma; es sentir la calidez de estar en casa, donde Dios está en el centro y nos invita a celebrar la vida.

Hoy, mi vida integra estos dos amores en un solo movimiento de gratitud. El dolor por la partida de quien fue mi compañera se entrelaza con la alegría de quien hoy camina a mi lado hacia un nuevo horizonte matrimonial. No se contradicen; se completan en el misterio del corazón humano que, cuando se deja tocar por Dios, siempre se expande.

El mate ya no se toma en soledad; se comparte. Y en ese compartir, en esa oración de amistad hecha diálogo y compañía, vuelvo a confirmar que el Amor es más fuerte que la muerte.

Como peregrinos de la esperanza, seguimos caminando. No nos inquietamos por el mañana, porque sabemos que a cada día le basta su preocupación y que la paciencia todo lo alcanza. La vida sigue, y la celebramos porque amamos la vida. Y en cada mate compartido, en cada recuerdo honrado y en cada nuevo proyecto de a dos, confirmamos la promesa:

Quien a Dios tiene, nada le falta.

Solo Dios basta.


Nombre: Javier Esteban Giangreco País: Argentina Biografía: Un peregrino de la esperanza, que descubrió que el amor es más fuerte que la muerte y que Dios siempre nos da una nueva oportunidad para ser felices y valiosos.


martes, 17 de febrero de 2015

#18F #MarchaDelSilencio

Estoy convencido que muchos de los ciudadanos que participarán este 18 de febrero de la Marcha del Silencio quieren vivir en un país mejor, donde haya justicia, donde se acabe la impunidad y la corrupción, donde todos podamos vivir en paz, felices. Y yo quiero lo mismo. Por eso me permito compartir con todos ellos, con todos ustedes, algunas preguntas, algunos pensamientos, en voz alta.

¿Cuál es el objetivo de la Marcha? ¿Qué se busca?

Se habla, principalmente, de un homenaje a Nisman. A la par se hace referencia a verdad, justicia y paz. Y se aclara que no es contra nadie, a la vez que se subraya que es no partidaria. Todo esto a nivel explícito.
Otros hablan de una movilización anti K, contra el Gobierno a quien se lo acusa de ser responsable de la muerte de Nisman, y hasta de un intento de golpe o, al menos, desestabilización.

¿Quiénes organizan? ¿Quiénes convocan?

Mediáticamente se habla de “los fiscales”. En realidad son algunos fiscales. Con solo googlear sus nombres podemos saber que algunos de ellos fueron criticados por Nisman por obstaculizar el avance de la causa AMIA. O que en otras tantas causas no han buscado, claramente, la verdad y la justicia. Que pertenecen al Poder Judicial, a la Corporación Judicial, y están molestos con el actual Gobierno. Incluso que algunos de ellos han tenido ofrecimientos de candidatos presidenciales, que también irán a la marcha, para cargos públicos.
También es obvio que los medios están jugando un papel destacado en la convocatoria. No hace falta desarrollar mucho esta idea; basta con mirar la televisión, escuchar la radio o leer los diarios. Los medios siempre responden a intereses corporativos y en esta ocasión no es diferente.
Por último, los partidos políticos opositores, y sus candidatos, también convocaron a la marcha. Detrás de una supuesta neutralidad adelantan que van a ir, invitan a toda la ciudadanía a hacerlo, y utilizan los medios y las redes sociales para darle mayor relevancia esperando capitalizar semejante movilización.

¿Quién fue Nisman, el homenajeado?

Para algunos es un héroe que se animó a denunciar a la Presidenta (léase también Presidente/Yegua/Kretina/CFK). Pocos prestan atención a que esa denuncia parece carecer de sustento jurídico. O que estuvo 10 años al frente de la Unidad Especial para la Investigación de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA sin avances aparentes. O que tenía estrecha relación con la Embajada de EE.UU., la CIA y la Mossad. O que su principal informante era Stiusso, personaje oscuro, siniestro, que iremos conociendo cada vez más. Basta leer las filtraciones de wikileaks para darnos cuenta que dista mucho de ser un héroe que merezca ser homenajeado.

¿Y entonces? ¿Qué hacemos?

Por lo pronto, #YoNoVoy el #18F a la #MarchaDelSilencio. Y no voy porque me parece una convocatoria oportunista, con intencionalidad de desestabilizar al gobierno, organizada por fiscales con prontuario, fogoneada por los medios hegemónicos, y secundados por políticos opositores ávidos de instalarse, de sumar votos, utilizando todos ellos a parte de la ciudadanía para lograr sus fines inconfesables, respondiendo a sus intereses espurios, dando la espalda al Pueblo.
Pero respeto a los que deseen ir. Como dije al comienzo del artículo, con miradas diferentes, caminos distintos, quizás buscamos lo mismo. Celebro que puedan decirlo con libertad, que puedan manifestarlo en la calle, militando las ideas, poniendo el cuerpo. Y también espero que podamos abrir la mente, abrir los ojos, abrir el corazón, para seguir luchando, juntos, por el país que soñamos, con memoria, verdad, justicia, paz…


Para seguir leyendo…

“El silencio y la furia” por M. Wainfeld

“Los fiscales que no trabajan de fiscales” por M. Granovsky

“Detrás de Nisman” por S. O´Donnell