sábado, 31 de agosto de 2013

Jesús, la Iglesia, el Papa y el Reino (o aquello en lo que creo que creo)



En este momento de mi vida ya no tengo muy claro en qué creo. Pero sí en quién. Sigo creyendo en un Dios que es Amor, que se hizo hombre, se abajó, y que por anunciar el Reino con palabras y obras lo terminaron matando. Creo en un Dios que sigue presente en la Historia, que acompaña, que sostiene, que es cercano, que sale al encuentro, y que respeta la libertad del hombre. Creo en un Dios que aborrece la injusticia y nos quiere felices. Y no sé si mucho más. Todas esas capas de doctrinas, normas y preceptos que la Iglesia le fue tirando encima sólo me llevan a cuestionarme mi pertenencia a lo que debiera ser, para mí, una Comunidad de Fe, Fraterna, que Celebra la Vida, que se Encuentra, que Anuncia el Reino con palabras y acciones, y que Denuncia todo lo que se opone a ese Sueño de Dios para todos nosotros, ese Banquete para todas y todos, inclusivo, de Vida en abundancia, donde nadie quede afuera.
Estoy cansado de una Iglesia que no deja vivir en la libertad de los hijos de Dios, manipulando, operando sobre las conciencias, tratando a las personas como ovejas de un rebaño, haciendo hincapié en lo de ovejas, imponiendo y no proponiendo, demasiado alejada de las necesidades reales del Pueblo, machista, retrógrada y en exceso autorreferencial; que casi siempre, y en todos lados, termina siendo funcional a la derecha, que sólo se preocupa por temas de moral sexual (o que le dedica demasiado tiempo a esos temas y no a otros), que predica una cosa y hace otra, que sigue defendiendo la mentirita de algunos dogmas e interpretaciones bíblicas, y que le tiene mucho miedo a la desclericalización, al Pueblo.
Que los gestos de austeridad y cercanía de Francisco sean noticia, sean considerados revolucionarios, habla muy bien del Papa, pero muy mal de la Iglesia. Se necesitan cambios urgentes, cambios de fondo, estructurales. Se necesita una revolución, y no hay mejor modelo de revolucionario que el propio Jesús. Me entusiasma escuchar al Papa decir “hagan lío”, pero hay tantas interpretaciones diversas que no sé si los frutos serán los que yo espero. Y quizás no tengan que serlo, porque no descarto que el equivocado sea yo. Eso también lo tengo claro.
“Confieso” que me emociona ver al Papa hacer muchos gestos, decir cosas provocativas, y lo que más me conmueve es que otros vean que se puede hacer algo diferente. Me pasa algo similar a lo que siento por San Lorenzo: sé que el fútbol es un negocio, manejado por intereses espurios, pero no dejo de ver los partidos, festejar los goles, y mi humor no es el mismo si ganamos o perdemos. Y siempre me esperanzo en ganar el campeonato. En ambos casos…
Escribió Loisy, con maravillosa ironía, que Jesús vino a anunciar el Reino pero le salió la Iglesia. Frase tan provocativa como las que lanzaba Jesús en su época, y en línea con lo que pusieron en su boca los evangelistas al referirse a los fariseos. Hay que volver al sentido de la praxis de Jesús. La ley está hecha para el hombre y no al revés. La letra mata, pero el espíritu vivifica. Jesús fue un provocador, un revolucionario. Vino a anunciar el Reino, a vivirlo, hasta el final. Por eso causaba escándalo. Y si la Iglesia obstruye o demora la construcción del Reino, lo que falla es la Iglesia.
Creo en ese Dios que “derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes, que colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías” (Lc 1, 52-53). Creo en el Jesús que fue enviado a “llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Lc 4, 18-19). El mismo que dijo “¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!... Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!” (Lc 6, 20-24). “Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos” (Mt 5, 6-10). 
Porque al final, como decía San Juan de la Cruz, seremos examinados en el amor. San Agustín lo expresaba de una manera muy linda: “amá y hacé lo que quieras… hagas lo que hagas, hacelo por amor”. Y escucharemos esa Voz que nos diga “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos habriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. (Mt 25, 34-40)

martes, 13 de agosto de 2013

¿Se puede votar al Kirchnerismo sin ser K?



Aquellos que me siguen en las Redes Sociales ya deben saber, a esta altura, que me gustaría que al Frente Para la Victoria le vaya mejor en las elecciones definitivas de Octubre. Y no es un deseo meramente electoralista. Considero que, entre las alternativas existentes, es la mejor opción para representar el Proyecto que quiero para mi País.
Hace casi tres años escribí un artículo titulado “¿Soy kirchnerista?” explicando mi posición con respecto al kirchnerismo, y mucho no se ha modificado. Allí decía que “ante la mayoría de mis opiniones políticas, me preguntan, con tono de reproche, si soy kirchnerista”, algo que me sigue sucediendo. Al momento de escribirlo habían pasado siete años de gobierno K y yo los había votado solamente en la presidencial del 2003, en lo que sería el inicio de este proceso.
Allí dejaba en claro algunas de mis críticas, que todavía hoy sostengo. “No me agradan muchos de los funcionarios oficialistas, algunos por su formación ideológica y otros porque están justificadamente sospechados de corrupción. No comparto todas las medidas que tomaron, y creo que a veces han equivocado la estrategia”. Y hacia el final del mismo artículo decía que “hay mucho por corregir, mucho por mejorar, mucho por hacer. Posiblemente el Gobierno esté tomando medidas más por conveniencia que por convicción. A esta altura, no es lo importante. Desde las bases debemos militar esas causas para presionar, para “correrlos por izquierda”…”.
El FPV necesita sumar votos en Octubre. ¿Cómo?. Exactamente, no sé. Pero personalmente jamás apoyaría medidas electoralistas, destinadas a captar sufragios, que vayan en contra de este proceso nacional y popular. El que busca representantes del Pueblo que vuelvan a mirar para EE.UU. o Europa, que vuelvan a dolarizar la economía, que propongan reprimir las protestas sociales, que prefieran el libre mercado y vuelvan a desaparecer el rol del Estado como igualador de oportunidades, que sólo hablen de seguridad personal, individual, en términos de conservar la propiedad privada, que voten a otro partido. Y lo digo con total honestidad intelectual. Son opciones. No las comparto. Las voy a discutir. Pero las respeto.
Los gurúes del marketing político saben que evitar la confrontación permite sumar votos (y provocarla, quizás, permita fidelizarlos). Por eso Massa, Macri, Michetti y Scioli, entre otros, hablan sin decir nada, nunca se juegan, siempre tratan de quedar bien, de hablar de lo positivo, del optimismo, del diálogo, de los valores… Eso no es política. A lo sumo es una estrategia comunicacional. Sé que muchas personas quieren escuchar eso, y los votan. Lo respeto. Pero gobernar es tocar intereses, es defender a los más débiles, es enfrentar a los poderosos. No se puede negociar con alguien más grande, y que quiere cada vez más. Y si se negocia, el que pierde siempre es el Pueblo.
Ojalá se tomen acciones decididas, valientes, para combatir la corrupción. Me darían más ganas de votarlos, y de militar más activamente esta concreción del proyecto nacional y popular. Y espero políticas concretas para seguir redistribuyendo la riqueza, es decir, tocando intereses de poderosas corporaciones, de los privilegiados que siempre ganan y nunca pierden. Quizás, como consecuencia, se sumen votos, algo fundamental para seguir profundizando este modelo. Después habrá que pensar en instalar candidatos que representen este proyecto y puedan sostenerlo, lo que necesariamente implica volver a ganar en las urnas en 2015.
En aquel escrito expresaba claramente que “si existiese un kirchnerismo crítico, quizás me de una vuelta por ahí. Pero no existe. El kirchnerismo no acepta críticas, y posiblemente sea la única manera de sobrevivir a los embates de la oposición y, principalmente, los medios masivos de comunicación (específicamente los grupos hegemónicos)”. En otra publicación, más cercana en el tiempo, reflexionaba que “más allá de lo que se hizo mal o no se hizo, de intereses espurios, de actos de corrupción siempre condenables, hay un proyecto nacional y popular que se instala en el imaginario”. En la vida hay que elegir y yo, por ahora, elijo eso.


domingo, 11 de agosto de 2013

El cristal con que se mira...

"No hay hechos, sólo interpretaciones
F. Nietzsche

Titulares Oficialistas

Oficial: El kirchnerismo se impone en el país (InfoNews)
En Capital, primera Michetti y segundo Filmus (InfoNews)
Diputados Ciudad: gana Bergman, segundo Cabandié (InfoNews)

Titulares Opositores

Massa se impone en Buenos Aires y llegó exultante a su búnker (Clarín)
El kirchnerismo pierde en los principales distritos (Clarín)
Michetti se impondría y UNEN es la segunda fuerza en la Ciudad (Clarín, a las 22.20 hs)


sábado, 10 de agosto de 2013

¡Feliz Primer Voto!



Este domingo muchísimos jóvenes, adolescentes, estarán votando por primera vez. En realidad ya votaron muchas cosas a lo largo de su vida, desde una encuesta en facebook hasta el buzo y la empresa del viaje de egresados. Pero esta vez van a elegir a sus representantes, única forma de gobernar que tiene el Pueblo según nuestra Constitución Nacional (aunque sea algo discutible, no responde a los fines de este humilde escrito).
Estando en tercer año, recuerdo, seguí bastante de cerca la campaña presidencial del 95. Quería que el FREPASO, con la fórmula Bordón-Álvarez, le gane a Menem. Leía los diarios buscando información y miraba algo en la tele, ya que todavía no tenía acceso a Internet. Charlaba en casa, con mis viejos, y hasta discutíamos en el cole, alguna que otra vez, en clases de Cívica. Pero no podía votar…
En el 99 fue mi primera vez. Las ganas de votar de años anteriores se enfrentaban a una triste realidad: no me gustaba la sensación de tener que darle un voto a personas que no me representaban. Y sentía que nadie me representaba. Finalmente, luego de evaluar variadas opciones, voté en blanco para presidente. Qué debut. Solamente volví a votar en blanco una sola vez, para las elecciones a Jefe de Gobierno del 2003. Pese a que le reconozco cierto valor simbólico, en el sistema electoral argentino pierde fuerza.
En estos catorce años ininterrumpidos de sufragios reconozco que he votado de todo, y por razones bien diversas. He votado izquierda, centro y derecha, en sus incontables matices. He votado personas, ideas y proyectos. He votado a favor y en contra. He votado útil y he votado testimonial. Me he votado a mí, dudando de compañeros de lista. He votado de manera contradictoria, y no resisto un archivo. He votado y me he arrepentido de lo que he votado. Y mucho. Pero nunca me arrepentí de votar. Nunca.
Se dice que el voto es el único acto solitario en democracia, y que todos los demás deben ser solidarios. Si bien algo de eso puede haber, y es cierto que con votar no alcanza, creo que el voto nunca puede hacerse pensando solamente en uno. Es decir, la democracia se construye todos los días, de muchas maneras, no únicamente con el voto, pero tampoco se puede sin el voto. Y al momento de votar nunca es bueno hacerlo pensando en intereses personales sino que, siguiendo nuestras convicciones, escala de valores, siempre es bueno pensar en todo el Pueblo, principalmente los más vulnerables.
En todos los candidatos, en todas las listas, vamos a encontrar razones para no votarlos. Quizás de lo que se trate es de enfocarse en lo positivo, en aquellas cosas que valoramos, en personas que puedan llegar a identificarse con algunas de esas ideas, sopesar todo, decidir y elegir. Al fin y al cabo, lo diga quien lo diga, en la vida hay que elegir…

Voto

lunes, 22 de julio de 2013

Zamba en TeKnóplis y el Relato K


La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios” A. Gramsci.

El martes pasado me di una vuelta por Tecnópolis con mi familia. Recorrer ese predio donde a cada paso uno se encuentra con el conocimiento, la tecnología y el arte es una experiencia que recomiendo fervientemente. Lo mejor del proyecto nacional y popular, en todos los ámbitos, se vislumbra en ese lugar.
Pero lo que más disfruté fue “El Asombroso Musical de Zamba con San Martín”. Un espectáculo de gran nivel para seguir aprendiendo, para asombrarse, para reír… y para llorar. Llorar de emoción. Compartirlo con mis hijos, saber que ellos lo estaban presenciando, me llenó de alegría. Un canto a la Patria, a la Independencia, a seguir luchando por los ideales, valorando el amor por nuestro país, desde una identidad nacional y popular.
Pensar que tantos chicos iban a pasar en estos días por esa sala me hizo soñar con un país mejor. Suena exagerado, pero lo digo en serio. Es una apuesta al proyecto. Ninguno de estos pibes vota en el 2015. Es pensar más allá de la coyuntura. Es dar la batalla cultural. Es pelear en el universo simbólico. Es ganar un futuro de felicidad para todos y todas.
Y quizás por cosas como ésta tenga simpatía por el kirchnerismo. Más allá de lo que se hizo mal o no se hizo, de intereses espurios, de actos de corrupción siempre condenables, hay un proyecto nacional y popular que se instala en el imaginario. Es lo que algunos llaman despectivamente “el Relato”.
No hay hechos, sólo interpretaciones” dijo Nietzsche. No importa el mundo sino la imagen del mundo. Sucede que, al decir de Cassirer, no vivimos meramente en un universo físico sino que habitamos, poéticamente apuntaría Heiddeger a través de Hölderlin, un universo simbólico. Estos espectáculos artísticos, culturales, al igual que los medios masivos de comunicación, operan en lo más originario, en la pragmática. Sucede que el mundo tiene sentido por el hombre pero el hombre está abierto al mundo antes que a sí mismo y, por lo tanto, siempre está comprendiéndose por él en una codeterminación mutua originaria.
            Zamba es un chico de guardapolvo blanco, que va a una escuela estatal, que es de una de las provincias más pobres, de la periferia. Sus aventuras, que se transmiten por el canal infantil Paka Paka y el canal educativo Encuentro, ambos estatales, relatan la historia argentina desde una mirada nacional y popular. Artistas populares argentinos cantan sus temas pegadizos, sin descuidar el contenido. El musical, de primerísimo nivel, es gratuito por lo que, al igual que todo Tecnópolis, hace una fuerte apuesta por la inclusión. Y además de realzar la Patria, la Independencia, se enmarca en una clara jugada por la Integración Latinoamericana.
Estoy convencido que pensar es pensar con otros, compartir perplejidades. O al menos creo que estoy convencido de eso. Y es por eso que vuelvo a preguntarme, en voz alta, ¿soy kirchnerista?.

sábado, 20 de julio de 2013

La Decadencia de la Amistad - por Alejandro Dolina



Muchos pensadores han creído notar que, en estos tiempos, la amistad es más un tema de conversación que una actividad concreta.
Por cierto, es relativamente fácil encontrar personas dispuestas a componer canciones sobre los amigos. En cambio es bastante difícil conseguir que esas mismas personas le presten a uno dinero.
Según parece, el sentimiento amistoso se halla en decadencia. Todos los días uno tropieza con canallas que lejos de preocuparse por la escasez de amigos, se jactan de ella.
- Yo, amigos, lo que se dice amigos, tengo muy pocos, o ninguno -nos gritan en la cara. Y no advierte que el sujeto está esperando que lo feliciten por semejante hazaña.
En los años dorados de Flores, cuando alcanzaban su apogeo la comprensión, la poesía y el juego del codillo, también existían enemigos de la amistad que preocupaban a los Hombres Sensibles.
Manuel Mandeb, el metafísico de la calle Artigas, coleccionó algunas de sus obtusas opiniones en un opúsculo titulado maliciosamente "Los amigos". Como ya es costumbre, transcribimos algunos párrafos.
"... La amistad debe nacer en la juventud o en la infancia. Nuestros amigos son aquellos que aprenden junto a nosotros o, mejor todavía, los que viven aventuras a nuestro lado. Y por lo general, la gente aprende y vive aventuras en la juventud. Después casi todo el mundo consigue algún empleo en casas de comercio y ya resulta imposible adquirir conocimientos nuevos o pelearse con una patota.
"...A los once o doce años, uno empieza a hartarse de la familia y encuentra que los muchachos de la esquina son mucho mas divertidos que el tío Jorge. Durante más o menos una década nadie estará más cerca de nuestro corazón que esos muchachos. Y si uno quiere aprovisionarse de amigos, debe hacerlo en ese período. Después será demasiado tarde..."
Según se aprecia, el criterio de Manuel Mandeb es interesante y tal vez verdadero. Sucede que en cierto momento de la vida uno descubre que está rodeado de extraños: compañeros de trabajo, clientes, acreedores, vecinos y cuñados. Los amigos de verdad están lejos, probablemente encerrados en círculos parecidos.
Algunos empecinados insisten en cultivar amistades nuevas. Los matrimonios maduros se visitan mutuamente y desarrollan pálidas parodias de la amistad verdadera: se cuentan una y otra vez episodios antiguos, vividos con los amigos viejos, que ya no están. Cuando uno es joven no cuenta historias a sus amigos: las vive con ellos. A pesar de estas sabias reflexiones de Mandeb, existió en Flores una agencia destinada a ofrecer amistad a los solitarios.
Fue la celebre Proveeduría de Amigos de Ocasión. Sus fines de lucro eran innegables. Todavía hoy se recuerda su 'slogan' publicitario: "Tenga un amigo desinteresado. Páguelo en cuotas".
Con solo acercarse al mostrador, el cliente ya notaba un clima amistoso y amplio. Los empleados sabían cómo atacar.
- Buenas tardes. No sabés lo que me hizo esta mañana la bruja de mi mujer.
Y a los treinta segundos uno se sentía entre amigos. Después, entre palmadas, guiños, pellizcones y confidencias, los comerciantes iban mostrando el amplio catálogo de la proveeduría.
Tenían amigos silenciosos, dispuestos a escuchar cincuenta veces la historia de una operación. Amigos complacientes, siempre amables y elogiosos. Amigos efusivos que saludaban con abrazos y se despedían a los gritos. Amigos divertidos, ruditos en cuentos picantes y expertos en bromas pesadas.
También se prestaba un servicio un tanto oneroso, especialmente para personas encumbradas. Consistía en el alquiler de una cohorte de adulones que acompañaban al cliente a todas partes, se reían de sus chistes, aplaudían sus ocurrencias y suscribían con entusiasmo cualquiera de sus pensamientos. Precediendo a esta comparsa, solía marchar un corneta, que abría la puerta de los bares y asomando la cabeza gritaba:
- ¡Ahí viene el doctor Del Prete...!
El trabajo se hacía tan bien, que muchos de los contratantes ya no podían prescindir de él nunca más. Muchos profesionales del barrio extinguieron su fortuna pagando este servicio de la agencia.
Un asunto que molestaba a los clientes era el rigor de los Amigos de Ocasión en sus horarios. Cuando vencía el plazo estipulado, se terminaba la amistad.
Sin saludar, los contratados daban media vuelta y se iban, muchas veces interrumpiendo una carcajada o librándose bruscamente de un abrazo fraternal.
Sin embargo, hay que admitir que algunos aspectos del funcionamiento de la proveeduría eran bastante nobles.
Por ejemplo, la Sección Niños permitía que los padres eligieran a los amigos de sus hijos, sin correr riesgo alguno.
Para ello se contaba con un numeroso plantel de chicos e incluso enanos, adiestrados en diferentes actitudes.
Según el gusto paterno, podían encontrarse pibes atorrantes para avivar a los pequeños pelandrunes, niños estudiosos para estimular a los adoquines, y criaturas educadas y juiciosas para serenar a los más piratas.
Desde luego, no pudo evitarse que muchos chicos se resistieran a la decisión de los padres. Así se oían con toda frecuencia en Flores frases como ésta:
- ¡Camine a jugar con los amiguitos que le alquiló su padre, caramba...!
Asimismo existía un departamento para Damas, con un amplio surtido de chimentos. Algunos malintencionados decían que las mujeres no contrataban amigas, sino enemigas, pero ese es otro asunto.
El fracaso más estruendoso fue el de la Sección Amistades Mixtas. Nada cuesta razonar que los caballeros que solicitaban amigas escondían casi siempre otras intenciones. No se espante el lector pensando que nos internaremos en un tema tan manoseado como el de la amistad entre la mujer y el hombre. Vale la pena -eso si- recordar lo que dijo Manuel Mandeb a una amiga suya, tal vez alquilada en la proveeduría.
- Vea. Yo puedo ser su amigo si usted quiere. No trataré de seducirla ni me pondré romántico ni le haré propuestas indecorosas. Pero sepa que yo necesito que exista un amor potencial. Me resulta indispensable que exista una posibilidad en un millón de que algo surja entre nosotros. Le aclaro que es probable que si se da esa circunstancia yo salga corriendo. Pero es únicamente en virtud de esa remotísima chance que yo estoy aquí oyendo su conversación como un imbécil.
Los Hombres Sensibles nunca fueron buenos clientes de la agencia Amigos de Ocasión. Quizá porque sus presupuestos eran muy humildes. O a lo mejor porque les gustaba que los quisieran gratis. En cualquier caso, los muchachos del Ángel Gris tenían un criollo pudor en estas cuestiones. Para ellos andar declarando públicamente el grado de amistad que sentían por alguien era cosa de afeminados. Manuel Mandeb pasaba largas horas en la esquina de Artigas y Morón fumando con Jorge Allen, el poeta. Muchas veces ni se hablaban. Se contentaban con saber que el otro estaba allí.
Ya en su última etapa, la proveeduría empezó a ofrecer viejos amigos.
En un principio la idea consistía en rastrear -a pedido del cliente- el paradero de personas ausentes y lejanas. Pero como advirtieron que la tarea era demasiado complicada, resolvieron que era más fácil inventar antiguas amistades que rescatarlas del pasado.
Se preparó entonces un magnífico grupo de viejos mentirosos que ante la entrada de algún candidato de cierta edad, fingían reconocerlo y le soltaban cuatro o cinco recuerdos para ir tomando confianza.
Esta sección trabajaba mucho en las cenas anuales que suelen realizar los ex-alumnos de los colegios. Su misión consistía en ir reemplazando a los fallecidos y mantener siempre firme la concurrencia.
Así, en cierta reunión de egresados del Colegio Nacional Nicolás Avellaneda, promoción 1921, se dio el curioso caso de que ninguno de los asistentes había pisado jamás ese establecimiento, lo que no les impidió evocar a profesores, reírse de pasadas travesuras y brindar por encuentros futuros.
Con el tiempo, la actividad de la agencia fue amenguando. Contribuyó a este hecho cierta mala prensa que siempre tiene la amistad entre los espíritus escépticos. En Flores, y en todos los barrios, se contaban leyendas sobre las traiciones de los amigos y sobre las ventajas de la soledad. Todavía en nuestro tiempo hay personas que se complacen en declarar que los perros son mas leales y sinceros que los humanos. Cabe sobre esto una pequeña reflexión.
Tal vez sea cierto que los perros no traicionan. Pero esto no es en realidad una virtud del animal. Ocurre simplemente, que la módica organización mental del perro le impide realizar procesos tan complicados como una estafa. Es decir: los perros no pueden traicionarnos, por la misma razón que no se les permite escribir novelas.
Hoy cuando ya no existe la Agencia Amigos de Ocasión, vale la pena preguntarse si no será necesario inventar algo para reemplazarla.
Será difícil, desde luego. Nadie podrá rescatar a los amigos perdidos. Poco podrá hacerse para librarnos de los desconocidos que llenan nuestro tiempo.
En todo caso, cada uno de nosotros deberá cuidar lo poco que tenga. Sin componer canciones ni escribir poemas. Se trata únicamente de sentarse un rato en la vereda o de matear en silencio con los que están más cerca de nuestro espíritu.
Si uno no tiene ya a los de antes, cabe decir que tal vez existen en el mundo amigos viejos a los que todavía no conocemos.
Yo mismo, las otras noches resolví salir de mi encierro y lleno de ilusiones me encaminé a cierta esquina que conozco. Tenía ganas de fumar en silencio junto a tres o cuatro sujetos que se estacionan en ese lugar.
Pensaba además cosechar algún guiño amistoso después de estos años en que estuve tan ocupado.
Pero algo raro debe haber sucedido, porque no había nadie.

domingo, 7 de abril de 2013

SOLIDARIDAD A LARGO PLAZO


Es verdad que no es simple ni fácil dedicar tiempo a incluir a los excluidos, cuando vos a diario también tenés que sobrevivir en este sistema. Hay falta de tiempo real y verdadero. Pero también es cierto que con muy poco tiempo, cuando se genera una catástrofe y el otro se hace visible, con poquísima inversión de tiempo y dinero, lográs un enorme impacto. El planteo es cómo lograr una situación sostenida en el tiempo: el compromiso” (Juan Carr).

Vivimos días trágicos. Todos estamos conmovidos por las imágenes del temporal, de las inundaciones. Y eso se hace patente en víctimas, en muertes, en el perderlo todo, en la bronca, la impotencia, la angustia y el dolor. Me compadezco con todos y me solidarizo con ellos. Conozco personas concretas que sufrieron esta catástrofe, lo que hace mi sentimiento mucho más real.

Pero no puedo esconder mi indignación. ¿Por qué de repente tanta gente sale corriendo a ayudar a aquellos que tenían algo y lo perdieron? ¿Por qué esa misma gente no salió antes a ayudar a aquellos que ni siquiera tienen algo que perder? No está mal ayudar en la urgencia, ¿pero no sería mejor ayudar a todos los que necesitan antes de que suceda una tragedia?

Vivimos en un mundo escandalosamente inequitativo, injusto y desigual. El neoliberalismo, está harto demostrado, es un sistema de acumulación y concentración de la riqueza, a la vez que genera desigualdad y expulsión. Son cada vez menos los que tienen más, y cada vez más, mientras que son cada vez más los que tienen menos, y cada vez menos.

Según un informe de la CTA seis millones de chicos en la Argentina viven en la pobreza, de los cuales tres millones tienen hambre. Mueren por día 25 recién nacidos. El 52,2 % de los menores vive en hogares sostenidos por padres con inserción laboral precaria. Estamos hablando de alrededor de siete millones de chicos. El 47,2 % no tiene cobertura médica. Dos millones de pibes no asisten o nunca asistieron a un establecimiento educativo.

El problema principal de estos pibes, de sus familias, se basa en la exclusión. Y ya no son solamente excluidos, sino que podemos decir que son sobrantes, que están de más, que son desechables; hay una brecha insalvable entre ellos y el resto. Porque viven en situación de pobreza o indigencia, no tienen acceso a la educación, a la salud, a una vivienda digna… ¿Qué pasaría si los medios mostrasen esos rostros todos los días?. ¿Es la invisibilidad de los excluidos lo que genera insolidaridad?.

Y agrego: según datos del Ministerio de Salud Nacional, en 2007 de hubo 9.300 muertes de menores de 1 año, llegando a 11.112 antes de los 4 años, la mayoría de ellas por causas evitables. Siendo cifras oficiales, tenemos la certeza de que no son menos, pero probablemente sean más. ¿Cómo podemos dormir tranquilos sabiendo esto?.

La solidaridad está muy bien, pero es más que un gesto movilizado por una emoción pasajera, por una imagen sensiblera. La cultura de la solidaridad se tiene que vivir todos los días, y tiene que llevarnos a la justicia. Y a la justicia se llega también, y quizás principalmente, por la política, con o sin pechera.