lunes, 11 de junio de 2018

Deshumanización, Black Mirror y el Valor de la Vida


¿Conocen la serie Black Mirror? Si no vieron el capítulo 5 de la 3ra temporada, ya es momento. Se llama “El hombre frente al fuego” en Latinoamérica o “La ciencia de matar” en España. Pueden verlo (¡sería genial!) o leer el argumento en https://es.wikipedia.org/wiki/Men_Against_Fire

--- *ALERTA SPOILER* ---

Para poder matar seres humanos a quienes se considera descartables desde el Poder, primero hay que deshumanizarlos. El implante, gran metáfora de relatos y discursos, hace que los soldados no vean un rostro humano sino un monstruo. Desde el lenguaje tampoco son seres humanos sino “cucarachas”. No pueden escuchar lo que dicen, olerlos, sentirlos como humanos. Y, entonces, les resulta muy sencillo matarlos.
Pero cuando falla el implante, gran metáfora sobre la disputa de sentido, uno de los soldados empieza a percibir lo que antes era invisibilizado. No son monstruos, no son cucarachas, no son mutantes. Son seres humanos. Son como él. Son un otro en el que se reconoce. Y por eso decide no matarlos ni dejar que los maten. Ambas cosas. Ni matarlos ni dejar que los maten.
Hay varios diálogos con mucho contenido a lo largo del capítulo, principalmente tres: 1) en la casa de Heidekker; 2) Catarina y Stripe, bajo tierra y 3) el psicólogo Arquette y Stripe, en la celda militar.

--- *FIN ALERTA SPOILER* ---

Giorgio Agamben, filósofo italiano, lo explica muy bien con conceptos que retoma del derecho romano, tales como Homo Sacer y la Nuda Vida. Pero hagamos algo de divulgación escuchando a Darío Sztajnszrajber: "El Valor de la Vida Humana: el Otro".
Se puede pensar con: Inmigrantes ilegales. Mujeres. Niños. Viejos. Homosexuales. Pobres. Judíos. Terroristas. Subversivos. Negros. Delincuentes. Personas con discapacidad. Esclavos. Pueblos originarios. En diferentes épocas, lugares y culturas. Deshumanizar, o infra-humanizar, para quitar derechos. Derechos humanos que tenemos todas y todos por el único hecho de ser humanos.
Vamos a pensarlo con los pueblos originarios de estas tierras cuando vinieron los europeos. Pónganse, por un momento, en el lugar de los europeos. Había de todo, pero hagamos el esfuerzo. Llegan a una tierra nueva, y ven seres que son diferentes. Seres que no habían visto antes. Distintos. Claramente no son como nosotros. ¿Tendrán alma?, se preguntan algunos. Los matan. Los esclavizan. Les niegan derechos. ¿Por qué? No existía el concepto de humanidad. La idea de humanidad nace para que no nos matemos entre nosotros. Somos diferentes pero iguales, nos iguala el ser humanos. Y, con el tiempo, descubrimos, decidimos, que tenemos derechos por el solo hecho de ser humanos. Por ejemplo, el derecho a la vida...
Hoy pasa con el ser humano por nacer. Si no lo reconocemos como humano, como uno de los nuestros, le podemos negar el derecho a vivir. ¿Se entiende? Personalmente, si estuviese convencido que el feto no es un ser humano con derecho a vivir, estaría militando por el aborto legal, seguro y gratuito. Y supongo que, si ustedes estuviesen convencidos de que el feto es un ser humano, estarían militando para defender su derecho a vivir (si es que no lo están haciendo ya). ¿O no?.
E. Levinas dice que “El rostro es lo que nos prohíbe matar”. Vamos a ponerle rostro. 


¿Ven?. Tiene rostro humano. Es uno de los nuestros. Y tiene derecho a vivir, como nosotros que sí pudimos ejercerlo. Si el vientre fuese transparente, dicen algunes, dejarían de invisibilizar la humanidad del feto…

ABORTO: aportes para el DEBATE...

1 comentario:

María Elena Díaz dijo...

Excelente comparacion ,q podamos abrir ntros ojos y descubrir q todos somos iguales en dignidad y tenemos los mismos derechos,aunq au varíe Ntra nacionalidad, religión,edad,genero o tamaño El BB en la panza es mas pequeño